Maduro recaba 8 millones de firmas contra decreto de Obama

El presidente de Venezuela agradeció en su cuenta de Twitter a toda la Patria por participar en la campaña en la que se exigirá la derogación del decreto de Obama.
Nicolás Maduro, en un acto proselitista en San Felipe, en el que aseguró que no aceptará "ni una ofensa más" por parte de Estados Unidos
Nicolás Maduro, en un acto proselitista en San Felipe, en el que aseguró que no aceptará "ni una ofensa más" por parte de Estados Unidos (EFE)

Caracas

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, dijo que su campaña "Obama deroga tu decreto ya" ha recabado 8 de las 10 millones de firmas que se impuso como meta entregar a su colega estadunidense, Barack Obama, en la Cumbre de las Américas en Panamá.

"Me informa Jorge (Rodríguez, alcalde de Caracas, responsable de la campaña) que ayer sábado superamos la cifra de 8 millones de firmas. Gracias a toda la Patria; vamos rumbo a la Victoria de La Paz", escribió hoy el gobernante en la red social Twitter.

El gobierno inició a mediados de marzo la recaudación de la firma de al menos 10 de los 30 millones de habitantes de Venezuela para exigir la derogación del decreto por el cual Obama declaró a su país en "emergencia nacional" tras considerar a Venezuela una "inusual y extraordinaria amenaza" para la seguridad estadunidense.

Obama firmó ese decreto el pasado 9 de marzo, fecha que luego Maduro decretó "Día del antiimperialismo bolivariano".

Maduro ha reiterado desde entonces que Obama logró con su "desacertada y errática" decisión levantar "una ola de indignación mundial" expresada en sendas resoluciones adoptadas, entre otros, por diversos organismos internacionales tales como la Unasur, la Celac, la ALBA y el Movimiento de los No Alineados.

La subsecretaria de Estado de Estados Unidos para Latinoamérica, Roberta Jacobson, reconoció el viernes, en una conferencia sobre la próxima Cumbre de las Américas que se celebrará en Panamá la semana que viene, que está decepcionada por el apoyo internacional a Venezuela.

Jacobson calificó el respaldo de los países latinoamericanos a Venezuela como un ejercicio de solidaridad basada en la retórica, con "un tono" que, evaluó, "demoniza a Estados Unidos".

"Me decepcionó que no hubiera más países que defendieran que (las sanciones) no eran para dañar a los venezolanos o al Gobierno venezolano en su conjunto", agregó la diplomática en Washington.

Además del decreto, Estados Unidos anunció también sanciones a siete altos cargos del Estado venezolano a los que considera responsables de violaciones de los derechos humanos.

El castigo de Estados Unidos incluye el retiro de visas y el bloqueo de bienes que estas siete personas pudieran tener en el país, a las que acusa de violar derechos humanos durante las protestas que se vivieron contra Maduro durante el primer semestre de 2014.

La admitida decepción de Estados Unidos por la solidaridad con Venezuela se repetirá cada vez "que pretenda sojuzgar a los pueblos libres", dijo ayer el jefe del Distrito Capital, Ernesto Villegas, algo que también secundó la ministra de Comunicación, Jacqueline Farías.

"Ninguna superpotencia y menos Estados Unidos declara emergencia nacional por 7 personas" como lo hizo Obama, y por eso en Panamá "tronará la voz de América Latina", porque ningún gobierno democrático "que se respete puede aceptar y tolerar que haya un país en el continente que se arrogue" competencias ajenas, remarcó Villegas.

Los países del continente consideran "inaceptable" el decreto de Obama, "incluso" aquellos "que no comparten nuestra visión ideológica", dijo, en tanto que Farías alertó que Estados Unidos. obtendrá "la misma cosecha" si persiste en sus sanciones unilaterales.

El jefe de la alianza de los partidos de la oposición venezolana MUD, Jesús Torrealba, descalificó el pasado domingo la campaña de recolección de firmas y tildó de "cursilería" que Maduro esté empeñado en ellas "para escribirle una carta a Obama".

La Mesa de la Unidad (MUD) ha dicho formalmente ante ese decreto de Obama que Venezuela no constituye una amenaza "para ningún país", aunque ha matizado advirtiendo que Maduro sí representa "una amenaza para los venezolanos".