A una década del 11-M

Por primera vez, los familiares de las 191 víctimas del brutal atentado terrorista del 11 de marzo de 2004 en Atocha recuerdan juntos a sus deudos, acompañados de los reyes.
Los afectados recibieron la víspera condecoraciones en Madrid.
Los afectados recibieron la víspera condecoraciones en Madrid. (Paco Campos/EFE)

Madrid

Se cumplen hoy diez años de los atentados del 11 de marzo (11-M) de 2004 en España, perpetrados por radicales islamistas que mataron a 191 personas y provocaron casi dos mil heridos en los trenes madrileños de Atocha, y aún el gobierno ve "riesgo probable" de un ataque en el país por parte de filiales de la red Al Qaeda.

El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, alertó que el Centro Nacional de Coordinación Antiterrorista (CNCA) no descarta un atentado y recordó que Al Andalus, que no es solo Andalucía, figura en muchas reclamaciones de Al Qaeda y de sus filiales como AQMI (Al Qaeda del Magreb Islámico).

"No somos los únicos, pero estamos en el punto de mira", dijo Fernández Díaz y precisó que el nivel de alerta de atentado no ha variado "en los últimos años" y es el que tienen también otros países de nuestro entorno europeo.

El CNCA considera la amenaza "alta y de intensidad baja", lo que supone un "nivel dos de protección antiterrorista" o "riesgo probable".

Tras una década de la masacre con bombas simultáneas en los trenes de Madrid, Fernández destacó la especialización de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad y subrayó que desde 2004 se han detenido a 472 yijadistas, frente a 105 hasta entonces. Añadió que el Interior tiene "más o menos contabilizados" a los yihadistas que han viajado a Siria desde España, enviados por la red desarticulada en junio pasado que operaba entre Ceuta y la zona marroquí de Castillejos y dijo que "varios han muerto en acciones suicidas".

Sobre la autoría del 11-M, afirmó que al inicio él estaba "convencido de que había sido ETA, por lo menos en algún nivel de participación", pero reconoció que con "el tiempo y el conocimiento de los hechos" el proceso judicial "ha esclarecido básicamente todo lo sucedido".

Insistió que los autores fueron "básicamente, aunque no todos", los suicidas islamistas que murieron en Leganés (Madrid) el 3 de abril de 2004. De hecho, recordó que "inicialmente todo el mundo pensó en la ETA" ya que, pese a los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos, el yihadismo era para los españoles "un poco lejano".

Según Al Qaeda, el 11-M fue en venganza por el apoyo del entonces presidente español José María Aznar, del Partido Popular (PP, conservador) a la intervención de Estados Unidos y Gran Bretaña en Irak, en marzo de 2003.

Hoy, por primera vez desde 2007, el aniversario unirá a todas las víctimas. La ruptura entre asociaciones de víctimas con el gobierno y entre los mismos colectivos había derivado en homenajes por separado, pero ahora todos asistirán a un funeral organizado por la Fundación de Víctimas del Terrorismo en la Catedral de la Almudena de Madrid.

Al acto religioso, oficiado por el cardenal arzobispo de Madrid, Antonio Rouco, asistirán los reyes, la princesa de Asturias, la infanta Elena, el presidente Mariano Rajoy y representantes de las demás instituciones del Estado.

Desde el 11-M, el Interior dio indemnizaciones y otras ayudas de tipo sanitario, psicológico o educativas a los mil 758 heridos y familiares de los fallecidos por un total de 318 millones de euros, de los que más de 315 millones corresponden a indemnizaciones directas abonadas a las víctimas o familiares de los fallecidos.

A diez años también, cuatro de los 18 condenados recuperaron la libertad y otros 14 continúan presos.