Apoyan demócratas reforma que legalice a migrantes

Hillary Clinton y Bernie Sanders protagonizaron el debate de aspirantes demócratas a la Casa Blanca, en el que los precandidatos difirieron en el tema del control de armas.

Las Vegas

Los aspirantes demócratas a la presidencia de Estados Unidos respaldaron, en un primer debate, una amplia reforma migratoria que legalice a 11 millones de indocumentados en este país. 

En el primer debate presidencial demócrata celebrado en Las Vegas, Nevada, Sanders recordó que en 2007 votó en contra de una propuesta de reforma migratoria porque “establecía condiciones casi de esclavitud a trabajadores huéspedes”.

Clinton se pronunció a favor de que todos los niños tengan atención a la salud, incorporando a los niños indocumentados y dijo que apoyaría a cualquier estado que impulse las matriculas universitarias gratuitas a inmigrantes indocumentados.

O’Malley mencionó que EU se ha enriquecido con la llegada de inmigrantes y “por eso es indispensable una completa reforma de inmigración e iría más que Obama somos un país de inmigrantes y nos fortalece la inmigración”, enfatizó.

Webb reveló incluso que su esposa es una inmigrante refugiada que escapó de Vietnam cuando los comunistas tomaron esa nación y tras haber estado en dos campos de refugiados.

Clinton aprovechó para criticar a los candidatos republicanos “que han demonizado a los inmigrantes”, y prometió que iría mucho más lejos de las órdenes ejecutivas que impulsó el presidente Obama.

Clinton confrontaría a Putin 

La ex secretaria de Estado Hillary Clinton dijo que ella "tomaría una posición de mayor liderazgo" y confrontaría al presidente ruso Vladimir Putin sobre Siria.

"Estados Unidos debe dejar claro a Putin que es inaceptable que esté en Siria para crear más caos", afirmó la candidata demócrata.

Al ser cuestionada durante el debate demócrata en Las Vegas Nevada, respecto al creciente involucramiento de Rusia en la guerra civil siria, Clinton señaló que adoptaría una línea más enérgica contra Putin, "tenemos que hacer frente a su intimidación" y "dejar claro" que Rusia tiene que ser parte de la solución.

Los comentarios de Clinton fueron su primera crítica durante el debate a su ex jefe, el presidente Barack Obama.

Clinton agregó que ella crearía "zonas de seguridad" para tratar de aliviar la masiva crisis de refugiados que está desestabilizando la región.


Control de armas divide a demócratas 

El debate sobre control de las armas de fuego mostró las divisiones entre los aspirantes demócratas a la presidencia estadunidense, entre quienes han apoyado y quienes rechazan el control al porte de pistolas y rifles en el país. 

En el primer intercambio álgido de la noche, la exprimera dama Hillary Clinton acusó a su contrincante, el senador de Vermont Bernie Sanders, de votar en varias ocasiones en la cámara alta en contra de la Ley Brady, que obliga a revisar antecedentes criminales en la compra de armas.

“Desde que se aprobó se han evitado más de 2 millones de compras inapropiadas de armas”, dijo Clinton.

Sanders defendió sus posición en contra de la Ley Brady, bajo el argumento de que representa a un estado rural como Vermont, y sostuvo que la tradición de las armas difiere en lugares como su estado que en centros urbanos.

No obstante, reconoció que existe un consenso para expandir la revisión de antecedentes criminales y examinar a compradores con posibles problemas de salud mental. “Cuando tengamos el consenso, podemos hacer algo”, señaló.

El ex gobernador de Maryland, Martin O’Malley, quien promulgó una de las legislación de control de armas de fuego más estrictas de Estados Unidos, acusó a Sanders de complacer a la poderosa Asociación Nacional del Rifle.


Hillary promete luchar contra desigualdad

Clinton arrancó su intervención prometiendo luchar para reducir la desigualdad en su país, así como para subir el salario mínimo y lograr uno equitativo entre hombres y mujeres, así como otorgar a las familias bajas por paternidad, cuya concesión aún depende de las propias empresas.

"Haré todo lo posible para unir de nuevo a mi país económicamente", aseguró la ex secretaria de Estado.

Clinton insistió en la necesidad de "fortalecer a la clase media" y se declaró "progresista, pero una progresista que quiere que se logren hacer las cosas", en referencia a las propuestas más izquierdistas de su máximo rival para las primarias, el senador Bernie Sanders.

Además señaló que Estados Unidos necesita "cambiar el sistema fiscal" y obligar a los más ricos a que contribuyan "de una manera justa" a las arcas públicas, así como a hacer que las empresas compartan sus beneficios con los trabajadores.

Cuestionada sobre su opinión ante el sistema capitalista, Clinton consideró que que ponerle ciertos límites para no incrementar la desigualdad, pero también reconoció que no se le puede "dar la espalda al sistema que convirtió a la clase media de Estados Unidos en la más pujante".

"Nosotros no somos Dinamarca, tenemos que frenar el capitalismo desenfrenado", dijo Clinton y reiteró su oposición al Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP) al afirmar que no cumple con sus estándares de generación de empleo.


Sanders defiende a Snowden

Bernie Sanders defendió al ex empleado de la Agencia Central de Inteligencia y de la Agencia de la Seguridad Nacional Edward Snowden por "educar" a los jóvenes estadounidenses en sus derechos.

"Incumplió la ley, pero lo que hizo por educarnos debe de ser tomado en consideración", destacó Sanders y prometió que, de ser presidente, acabaría con los programas de espionaje masivo que la NSA puso en marcha a raíz de los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos y que, precisamente, reveló Snowden, actualmente asilado en Rusia.