Cubanos de Miami: Entre rechazo y aceptación

Sorprendidos por la noticia del fin de la política de EU de “pies secos, pies mojados”, activistas del exilio, políticos y cubanos residentes hablan del último anuncio de Obama.
En diciembre de 2015, Cuba y EU restablecieron relaciones diplomáticas.
En diciembre de 2015, Cuba y EU restablecieron relaciones diplomáticas. (Alexandre Meneghini/Reuters)

Miami

Políticos, activistas del exilio y cubanos residentes en Miami interpretaron de diversas maneras el anuncio del fin de la política de “pies secos/pies mojados” que beneficia a los cubanos que llegan a Estados Unidos.

La medida anunciada por el presidente saliente Barack Obama en un comunicado, pone fin de forma inmediata a la política que da a los cubanos desde 1995 la posibilidad de obtener la residencia permanente un año después de llegar a EU, incluso si lo hacen ilegalmente, siempre que no sean interceptados en el mar.

En sus primeras reacciones algunos cubanos de Miami consideraron que se trata de una nueva concesión al régimen cubano, otros se manifestaron de acuerdo y consideraron que en cierta manera es una medida “sana”, y algunos pidieron esperar a conocer las motivaciones.

El ex congresista federal por Florida de origen cubano Lincoln Diaz-Balart dijo en declaraciones a Univisión que Obama ha otorgado a La Habana “todo lo que ha pedido” desde el inicio del deshielo diplomático y que esta decisión da al presidente Raúl Castro “instrumentos” para negociar con Donald Trump, quien será presidente a partir del 20 de enero.

Al contrario, José Basulto, fundador de la organización radical Hermanos al Rescate, se dijo de acuerdo con el fin de una política que a su juicio ha contribuido a que los cubanos no afronten los problemas que tienen en casa.

“La libertad va a tener que buscarse ahora dentro de Cuba”, dijo a la prensa Basulto, quien considera “triste” que los cubanos hayan apostado siempre por escapar de Cuba en lugar de luchar por la libertad dentro de su país.

Ramón Saúl Sánchez, del Movimiento Democracia, una de las organizaciones del exilio, fue sorprendido por la noticia y señaló que es pronto para determinar si es algo positivo o negativo.

A su juicio, la de “pies secos, pies mojados” es una política “enrarecida”, pues en lugar de basarse en las razones para conceder el asilo que se manejan internacionalmente, se fundamenta en algo que no tiene ninguna relación con eso, como es el haber llegado a tierra o no.

Pedro Rodríguez, director de la Fundación para los derechos humanos en Cuba, vaticinó que el anuncio va a desatar“ desesperación” para la gente de Cuba si es que ya no van a contar con ese beneficio migratorio.

Desde el 1 de octubre pasado, cuando comenzó el año fiscal, al menos mil 806 cubanos intentaron emigrar a EU por vía marítima, según la Guardia Costera de EU.

Desde el triunfo de la Revolución cubana, en enero de 1959, la política migratoria ha sido uno de los principales campos de batalla en el conflicto entre La Habana y Washington.

A continuación, los momentos más importantes de las crisis migratorias en el último medio siglo.

CAMARIOCA. Tras el triunfo revolucionario, miles de cubanos prefirieron emigrar a EU en desacuerdo con las primeras medidas nacionalizadoras del gobierno de Fidel Castro. En octubre de 1965, las autoridades cubanas establecieron un punto de salida autorizado por el Puerto de Camarioca, muy cerca del balneario turístico de Varadero, en el occidente del país, para todos los emigrados que quisieran llevarse a sus familiares.

MARIEL. En abril de 1980 miles de personas ocuparon la embajada de Perú en La Habana a fin de viajar hacia EU. El gobierno cubano autorizó la salida por el Puerto de Mariel a los cubanos que quisieran emigrar y autorizó a embarcaciones de los familiares a viajar a Cuba y recogerlos para ir hacia la Florida.

CRISIS DE LOS BALSEROS. Con la desintegración de la Unión Soviética en 1990-1991, Cuba perdió a su mayor aliado económico y político y entró en una dura crisis conocida como el “periodo especial”, con aguda y masiva escasez de alimentos por varios años. En 1994 miles de cubanos se lanzaron al mar en precarias embarcaciones con el objetivo de alcanzar EU. La conocida “crisis de los balseros” provocó que en 1995 el presidente Bill Clinton implementara la política denominada “pies secos, pies mojados”, que implicaba que todo cubano interceptado en el mar era devuelto a la isla, mientras que los que lograban tocar tierra podían permanecer en Estados Unidos.