EU hace oficial retiro de Cuba de lista de "países terroristas"

El vocero de la cancillería estadunidense informó que tras vencer el plazo de 45 días de notificación al Congreso, el secretario de Estado decidió sacar a Cuba de ese listado.
 Jeff Rathke anunció hoy el retiro de Cuba de la lista del Departamento de Estado sobre países que promueven el terrorismo.
Jeff Rathke anunció hoy el retiro de Cuba de la lista del Departamento de Estado sobre países que promueven el terrorismo. (Reuters)

Washington

Estados Unidos retiró formalmente hoy a Cuba de la lista del Departamento de Estado de países que promueven el terrorismo, en un paso más hacia la restauración de sus relaciones diplomáticas luego de medio siglo de ruptura.

"El plazo de 45 días de notificación al Congreso ha expirado, y el Secretario de Estado tomó la decisión final de rescindir la designación de Cuba como Estado Promotor del Terrorismo, que se torna efectiva hoy, 29 de mayo", informó el vocero del Departamento de Estado, Jeff Rathke.

De acuerdo con el Departamento de Estado, Estados Unidos mantiene "significativas preocupaciones y divergencias" con Cuba en diversos asuntos, pero que están "fuera de los criterios relevantes a la rescisión" de su designación dentro de la polémica lista.

La salida de Cuba del listado -en que hacía compañía a Irán, Siria y Sudán- "refleja nuestra convicción de que Cuba reúne los criterios" para ser excluida. Cuba, apuntó la nota, "no ha proporcionado ningún soporte al terrorismo internacional en los últimos seis meses" y además "ha proporcionado garantías de que no apoyara actos de terrorismo en el futuro".

La medida requerirá aún de su publicación en el diario oficial estadunidense, el Federal Register, pero la cancillería en Washington dejó claro que la remoción de Cuba de ese listado se torna efectiva de inmediato.

En conferencia de prensa, Rathke insistió en que para el Departamento de Estado el proceso que removió a Cuba de esa lista no guarda relación con las negociaciones bilaterales para el restablecimiento de las relaciones diplomáticas. "Vemos esto como procesos separados, porque la revisión de la permanencia de Cuba en la lista no es objeto de negociación. Fue una instrucción del presidente", dijo el vocero.

A su vez, el portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest, dijo que la salida de Cuba del listado era "uno de los temas" que era preciso resolver para hacer avanzar el proceso de acercamiento, pero añadió que "hay asuntos adicionales que nuestros diplomáticos aún están tratando de solucionar".

Obstáculo que debía ser removido

En La Habana, personas consultadas por la AFP saludaron la decisión estadunidense pero recordaron que aún queda mucho por hacer. "Queda el problema de la base naval (estadunidense) de Guantánamo (en el extremo oriental de la isla), queda el bloqueo (embargo de Washington), y quedan otras cuestiones por discutir", dijo a la AFP el pensionado Cecilio Jiménez, de 75 años, para quien Cuba "nunca debió haber estado en esa lista".

En Washington, Michael Shifter, presidente del grupo Inter American Dialogue, dijo a AFP que la decisión anunciada hoy, "por más importante que sea, no resuelve todos los problemas" bilaterales. El embargo estadunidense, señaló, continúa vigente y "para los cubanos el control de la base de Guantánamo es otro asunto pendiente", y esos temas "permanecen como un obstáculo para alcanzar una normalización plena" de las relaciones bilaterales.

Shifter dijo a AFP que "más de medio siglo de desconfianza mutua llevará tiempo para ser superado". Desde el histórico anuncio el pasado 17 de diciembre del inicio de un proceso de acercamiento entre La Habana y Washington, la permanencia de Cuba en ese polémico listado se había tornado un obstáculo que era preciso remover para permitir avances mayores.

Durante una de las reuniones de alto nivel que se realizó en Washington, la delegación cubana dejó claro que no presentaba la salida de esa lista como una precondición pero sí como un paso esencial para permitir otros acuerdos.

Cierre de un ciclo

Cuba había sido incluida en esa lista en 1982, bajo el argumento de que servía de santuario a combatientes de la organización vasca ETA y ofrecía soporte a la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

En los últimos años, sin embargo, la permanencia de Cuba en la nómina se había tornado más y más difícil, ya que el país pasó a ser el principal agente y el escenario de las negociaciones de paz entre las FARC y el gobierno de Colombia.

Con la decisión implementada hoy, Cuba queda excluida de un paquete específico de sanciones de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), ligada al Departamento del Tesoro. Estas sanciones se aplican exclusivamente a los países que figuran en la lista y son implementadas por diversas carteras, como los departamentos de Estado, Comercio, Defensa y Tesoro, y se refieren a comercio de armas, programas de ayuda y restricciones a relaciones comerciales.

Sin embargo, Rathke también puso de manifiesto que la remoción de Cuba del listado no suspende los efectos del bloqueo económico y comercial general por parte de Estados Unidos, codificado en ley. "Es un paso importante. Pero permítanme destacar que el embargo, que es un asunto legal, permanece en efecto. La remoción de la designación para la lista del Departamento de Estado no levanta el embargo", advirtió.

En ese sentido, Rathke dijo que "existe una red de restricciones y sanciones que han sido aplicadas durante años y que no guardan relación con la lista sobre países que promueven el terrorismo".