Cuatro soldados de EU, heridos en Sudán del Sur

Los militares participaban en una operación de evacuación aérea en el país africano, donde siguen después de siete días los combates entre el ejército y los partidarios del ex vicepresidente Riek ...
Un soldado de EU vigila mientras un transporte militar espera la llegada de ciudadanos estadunidenses para ser evacuados en Juba
Un soldado de EU vigila mientras un transporte militar espera la llegada de ciudadanos estadunidenses para ser evacuados en Juba (AFP)

Juba

Cuatro soldados estadunidenses resultaron heridos hoy cuando participaban en una operación de evacuación aérea en Sudán del Sur, donde continúan los combates entre el ejército y los hombres del ex vicepresidente tras siete días de violencia. Cerca de la ciudad de Bor, tomada por los hombres del ex vicepresidente Riek Machar, una aeronave estadunidense fue alcanzada por disparos cuando intentaba, sin éxito, aterrizar para evacuar a ciudadanos de Estados Unidos, indicó un portavoz del Pentágono, que precisó que la misión fue cancelada.

La operación estadunidense implicaba a tres aparatos que regresaron a Uganda ya que el que fue alcanzado perdía combustible, según una fuente militar ugandesa y una fuente diplomática. El Pentágono indicó que cuatro soldados resultaron heridos. La fuente militar ugandesa informó de que fueron evacuados a Nairobi (Kenia) para ser tratados. El presidente estadunidense, Barack Obama, exhortó hoy a los dirigentes de Sudán del Sur a ayudar a garantizar la seguridad de los militares y ciudadanos estadunidenses en el país.

Obama señaló en un comunicado que "los dirigentes de Sudán del Sur tienen la responsabilidad de apoyar nuestros esfuerzos en materia de seguridad del personal [militar] y de los ciudadanos estadunidenses en Juba y en Bor". A pesar de los llamados de la comunidad internacional para evitar una guerra civil en el joven estado, el ejército de Sudán del Sur avanzaba hoy apoyado por helicópteros hacia la ciudad de Bor, controlada desde hace tres días por los hombres de Riek Machar, rival del presidente Salva Kiir.

"Avanzamos hacia Bor (...) hay combates, pero estamos apoyados por unidades aéreas", dijo a la AFP el portavoz del Ejército Popular de Liberación de Sudán, Philip Aguer. Bor, a 200 kilómetros al norte de Juba, es la capital del Estado de Jonglei, una de las regiones más conflictivas de la joven nación de Sudán del Sur, independiente desde 2011. Aguer desmintió también que el ejército de Uganda, enviado a Juba el viernes para reforzar la seguridad de la capital y evacuar a miles de sus ciudadanos, participara en los enfrentamientos contra Machar.

Al igual que Uganda, el gobierno de la vecina Kenia ordenó al ejército comenzar a evacuar a sus ciudadanos presentes en el país y a enviar por avión ayuda alimentaria, agua y medicamentos a Juba. El portavoz del ejército dijo además que el estado clave de Unidad, productor de petróleo, se encuentra bajo control gubernamental, si bien precisó que se produjeron combates durante la noche en Bentiu, capital de este estado. Aguer también señaló que uno de los jefes militares, el general James Koang Choul, comandante de una división que controla el estado de Unidad, "habría" desertado sin sus hombres para "unirse a Riek Machar".

La pérdida de los campos petroleros del estado de Unidad sería una dura derrota para el gobierno de Juba. El ejército sursudanés afirmó además haber "liberado" varias zonas de la región de Kordofan-Sur, sumida en los conflictos, si bien los rebeldes lo desmintieron el sábado, al denunciar que se trataba de propaganda gubernamental. En la capital, Juba, se produjeron ráfagas de disparos a intervalos de una hora durante la noche, lo que llevó a muchos ciudadanos a abandonar la ciudad a primeras horas de la mañana.

Los combates desatados por este conflicto, que estalló el 15 de diciembre entre Machar y Kiir, dejaron sólo en la capital 500 muertos y decenas de miles de personas desplazadas en todo el país, según un balance parcial. El gobierno de Sudán del Sur se mostró en la noche del viernes al sábado dispuesto a dialogar con su rival, al que acusó de un golpe de estado. "Estamos dispuestos a dialogar con cualquier grupo rebelde, incluido Riek Machar, sin condiciones", señaló el gobierno de Sudán del Sur en su cuenta Twitter.

Frente al recrudescencia de la violencia (una decena de civiles y dos cascos azules indios murieron el jueves), Naciones Unidas y EU apelaron el viernes al diálogo. En una declaración unánime pero no vinculante, los quince miembros del Consejo de Seguridad urgieron al presidente Salva Kiir y al ex vicepresidente Riek Machar, cuya rivalidad ha provocado una ola de violencia interétnica en el país, "a lanzar un llamado al cese de las hostilidades y a la apertura inmediata del diálogo". Riek Machar, quien hasta julio era vicepresidente del país, hizo un llamado el jueves al derrocamiento del presidente Kiir, a quien acusa de intentar "encender una guerra étnica".