UE aprueba préstamo de emergencia para Grecia

Los países de la Unión Europea aprobaron enviar a Grecia 7 mil 160 millones de euros para que pueda pagar a sus acreedores en tanto se desarrollan las negociaciones sobre un tercer rescate.
Los ministros de Finanzas de la zona del euro deben decidir hoy aquí si aceptan las propuestas de reforma de Grecia y negocian un tercer rescate que podría elevarse a 53.5 mil millones de euros (unos 59.7 mil millones de dólares) en tres años.
El préstamo evitará que Grecia llegue a una suspensión de pagos inmediata con el FMI. (EFE)

Bruselas

La Unión Europea dio luz verde a las negociaciones para conceder a Grecia un tercer rescate, así como enviar a Atenas un financiamiento de emergencia de 7 mil 160 millones de euros (7 mil 700 millones de dólares).

Dicho monto permitirá al gobierno griego hacer frente a sus obligaciones con sus acreedores en tanto se llega a un acuerdo sobre el rescate, cuyas negociaciones podrían durar varias semamas.

El vicepresidente de la Comisión Europea para el Euro, Valdis Dombrovskis, anunció que se habían logrado sortear los no pocos obstáculos legales y políticos sobre el rescate griego.

"Tenemos un acuerdo sobre la financiación para Grecia basado en un préstamo del Mecanismo Europeo de Estabilización Financiera (MEEF), un acuerdo que ha sido respaldado por los 28 Estados miembro de la Unión y que evita que Grecia llegue a una suspensión de pagos inmediata", explicó Dombrovskis.

La decisión permitirá hacer efectivo el desembolso de la ayuda para el lunes, cuando Atenas debe pagar 3 mil 500 millones de euros al Banco Central Europeo (BCE), más 700 millones de intereses.

En paralelo, el Consejo de Gobernadores del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), integrado por los ministros de Economía y Finanzas de la eurozona, dio su visto bueno final al inicio de las negociaciones entre las instituciones que se conocían como la troika y Grecia para un tercer rescate.

Los 7 mil 160 millones de euros servirán también para pagar los atrasos que acumula Atenas con el Fondo Monetario Internacional (FMI), un paso imprescindible para que el organismo participe en el tercer rescate, como exigen socios como Alemania.

El préstamo rápido se alimenta de fondos de toda la UE, lo que hizo que países como el Reino Unido se opusieran a su uso.

Para evitar un veto se ha acordado una garantía para estos países, de modo que si Atenas no devuelve el préstamo, se cubrirán sus pérdidas con los beneficios de las operaciones realizadas con bonos helenos en poder del Banco Central Europeo (BCE) y aquellos en manos de los Bancos Centrales de los socios de la eurozona en sus propios balances (ANFA).

Además, si Atenas no retorna el dinero, se le dejará de desembolsar parte de los fondos comunitarios que le corresponden, principalmente estructurales, para compensar las pérdidas.

Ahora deberá cerrarse un Acuerdo de Facilidad de Asistencia Financiera que detalle el préstamo y un memorando de entendimiento con las condiciones, un proceso delicado que puede llevar varias semanas y adentrarse hasta mediados de agosto.