Enfoque: ¿Grecia podrá con otra ayuda financiera?

Después de una serie de préstamos que ha solicitado el gobierno de Grecia a la Unión Europea, hoy pide, nuevamente, ser rescatado de su crisis financiera para no salir de la zona euro.
Pese al referéndum del domingo el primer ministro de Grecia, Alexis Tsipras, pidió, oficialmente, un tercer programa de ayuda financiera por un periodo de tres años.
Pese al referéndum del domingo el primer ministro de Grecia, Alexis Tsipras, pidió, oficialmente, un tercer programa de ayuda financiera por un periodo de tres años. (Reuters)

Ciudad de México

La situación que actualmente atraviesa Grecia sobre su posible salida de la Unión Europea y su crisis financiera es el resultado de una serie de deudas acumuladas que el bloque europeo le permitió tener desde que entró a la zona euro. 

Las dificultades financieras de Grecia se localizan desde finales de 2009, año en que el nivel de su deuda pública empezó a preocupar al mundo al descubrirse que el Primer Ministro, Costas Karamanlís, ocultó el valor real de la deuda. 

Para cumplir con el pago de este endeudamiento, el 23 de abril de 2010, el gobierno griego pidió un préstamo a la Unión Europea, lo cual fue considerado como la primera petición de "rescate".

En 2011, la UE y el Fondo Monetario Internacional plantearon la posibilidad de abandonar al gobierno griego para que se declarara en quiebra, después de que el gobierno de Grecia solicitara un segundo préstamo en medio de tensiones con las dos instancias. Un año después, en febrero de 2012 le autorizaron al país un préstamo por 240 mil millones de euros.

A pesar del tiempo que se le dio a Grecia, le fue imposible mejorar su estructura financiera; su deuda había crecido lo suficiente como para lograr ser revertida en tan poco tiempo. En octubre de 2014 el gobierno aprobó que el déficit público se elevara hasta 113.4 por ciento con relación al PIB. 

El día de hoy, el primer ministro de Grecia, Alexis Tsipras, pidió, oficialmente, un tercer programa de ayuda financiera por un periodo de tres años, y aclaró que el crédito será utilizado para afrontar las obligaciones de deuda y asegurar la estabilidad del sistema financiero. Si se acepta el préstamo, Grecia se compromete a adecuarse a un programa de reformas en la sustentabilidad fiscal y financiera.

La carta que ayer prometió Alexis Tsipras,  fue enviada por el ministro de Finanzas griego, Euclides Tsakalotos; en ella se establece que mañana a más tardar, el Gobierno griego presentará una amplia lista de reformas para ser implementadas en las áreas de “sostenibilidad fiscal, estabilidad financiera y crecimiento económico a largo plazo”

En resumen, el compromiso que aceptaría el país heleno a cambio del préstamo sería ajustarse económicamente y tomar medidas respecto a las pensiones y a las reformas fiscales. Ahora bien, la pregunta que probablemente se genera es, qué significó la decisión  que tomaron los griegos el domingo.

En definitiva el “No” frente a un nuevo rescate financiero, significó  dos cosas importantes. El descontento de la población ante las medidas de austeridad en las que el país se ha subsumido desde hace cinco años, por  la presión que la UE y el Fondo Monetario Internacional (FMI) han generado sobre el país.

Asimismo, significó que la población griega apoyó la postura del primer ministro del país, que alentó a la población a votar en contra del apoyo económico, para obligar a la UE a negociar las condiciones del rescate. Con ello, se buscó que aumentara el monto económico y que los términos no fueran tan estrictos 

Sin embargo, hoy el primer ministro Alexis Tsipras solicitó no salir de la zona euro respetando las condiciones que la UE establezca, ya que los griegos no tienen más opción que solicitar una salida de “este punto muerto”. Los líderes de la zona euro dieron a Grecia hasta el fin de semana para presentar propuestas de reformas de largo alcance.