Aumenta proporción de europeos en riesgo de pobreza

Desde que inició la crisis económica en 2008, los países que se han visto más afectados por este problema son Bulgaria, Rumania, Letonia y Grecia.

Bruselas

Un estudio publicado hoy por la Comisión Europea (CE) reveló que 24.8 por ciento de la población de la zona se encuentra en riesgo de pobreza o de exclusión social en 2012, el equivalente a 124.5 millones de personas.

El problema ha mantenido un aumento constante desde el inicio de la crisis económica, en 2008, cuando afectaba a 23.7 por ciento de los europeos, hasta alcanzar 24.3 por ciento en 2011.

Los países más afectados son Bulgaria, con 49 por ciento, Rumania, con 42 por ciento, y Letonia, con 37 por ciento, seguidos de Grecia, donde 35 por ciento de la población se enfrentaba a una situación de pobreza o exclusión el pasado año.

Las mejores condiciones se observaron en Holanda y República Checa, donde 15 por ciento de los ciudadanos se encontraban en una situación extrema, seguidos de Finlandia, con 15 por ciento, y Suecia y Luxemburgo, con 18 por ciento ambos.

Entre los elementos que llevan a una persona a ser considerada en riesgo de pobreza o exclusión, lo más observado en 2012 fue el bajo nivel de ingresos, responsable por 17 por ciento de los casos registrados en la Unión Europea (UE).

En Grecia y Rumania ese problema afectaba a 23 por ciento de la población, en España a 22 por ciento, y en Bulgaria y Croacia a 21 por ciento.

Otros 10 por ciento de los casos registrados en 2012 a nivel europeo se atribuyeron a una "severa carencia material", caracterizada por la incapacidad de pagar facturas de servicios básicos, como agua y calefacción.

En Bulgaria la proporción de ciudadanos en esas condiciones se elevaba a 44 por ciento, por delante de Rumania, con 30 por ciento, y Letonia y Hungría, con 26 por ciento ambos.

El estudio de Bruselas también indica que 10 por ciento de los europeos vivían el pasado año en hogares cuyos adultos trabajaban menos de 20 por ciento de su capacidad, un problema que afectaba a 16 por ciento de la población en Croacia y a 14 por ciento en España, Grecia y Bélgica, las mayores proporciones en toda la UE.