“Si no hay un acuerdo, no es por nuestra posición” /II y última

El premier griego detalla la responsabilidad de sus acreedores en la crisis y las propuestas de su gobierno.
Alexis Tsipras.
Alexis Tsipras. (Alkis Konstantinidis/Reuters)

Atenas

Debemos tener en cuenta el hecho de que las pérdidas de las cajas de seguridad social, que llevaron al problema de su viabilidad a mediano plazo, se deben principalmente a decisiones políticas cuya responsabilidad incumbe a la vez a los anteriores gobiernos griegos y, sobre todo, a la troika [Comisión Europea, Fondo Monetario Internacional y Banco Central Europeo, N. de la T.] en cuanto a la disminución de los fondos de reserva de las cajas de ahorro por 25 mil millones de euros en razón del "Private sector involvement" en 2012 y en particular la tasa de desempleo muy elevada, debido casi exclusivamente al programa de austeridad extrema aplicado en Grecia desde 2010.

Pese a nuestro compromiso de restablecer en forma inmediata las normas europeas en materia del derecho del trabajo, que fue destruido por completo durante los últimos cinco años so pretexto de la competitividad, aceptamos aplicar una reforma del mercado del trabajo después de consultar con la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la cual fue validada por ésta.

Teniendo en cuenta todo lo anterior, es válido preguntarse por qué los representantes de las instituciones persisten en decir que Grecia no ha presentado propuestas.

¿Por qué continuar deteniendo la provisión de liquidez monetaria a la economía griega, cuando Grecia ha demostrado que quiere respetar sus obligaciones exteriores, con el pago desde agosto de 2014 de más de 17 mil millones de euros del principal e intereses (cerca de 10% de su PIB) sin financiamiento exterior?

¿Cuál es el interés de los que han filtrado a la prensa que nosotros no estamos cercanos a un acuerdo, cuando esto permitirá sin duda poner fin a la incertidumbre política y económica que se siente al nivel europeo y mundial, y que se prolonga a causa de la cuestión griega?

La respuesta no oficial de parte de algunos es que la parte griega mantiene sus posiciones para restablecer las convenciones colectivas, a la vez que rechaza disminuir las jubilaciones.

Al respecto, quiero dar algunas explicaciones: en lo que concierne a lo primero, la posición de Grecia es que su legislación del trabajo debe corresponderse con las normas europeas y no puede violar la manera flagrante la legislación europea.

Nosotros no pedimos nada más de lo que está en vigor en los países de la eurozona y conjuntamente con el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, hemos hecho una declaración en ese sentido.

En lo que concierte al segundo punto, el de los retiros, la posición del gobierno griego está argumentada y es lógica.

La disminución acumulada de los retiros en Grecia durante los años del Memorándum es de 20% a 48%: en la actualidad, 44.5% de los jubilados recibe un retiro inferior al nivel de pobreza relativa y, de acuerdo con los datos de la Eurostat, 23.1% viven en condiciones de riesgo de pobreza y de exclusión social.

Esta situación, resultado de la política del Memorándum, no puede ser tolerable ni para Grecia ni para ningún otro país civilizado.

Es preciso decir las cosas como son: si todavía no hemos llegado a un acuerdo con nuestros socios, no es por causa de nuestra intransigencia o de posiciones incomprensibles, sino más bien a causa de la obsesión de algunos representantes institucionales que insisten en soluciones irreflexivas, mostrándose además indiferentes respecto del resultado democrático de las recientes elecciones en Grecia, así como ante las positions de instituciones europeas e internacionales que se dicen listas a dar muestras de flexibilidad para respetar el veredicto de las urnas. (...).