¿Por qué se demoran tanto las negociaciones con Grecia? / I

Es difícil que el gobierno de Atenas y la Unión Europea lleguen a un acuerdo en la reunión del 24 de abril en Letonia.
El líder griego, Alexis Tsipras.
El líder griego, Alexis Tsipras. (Alkis Konstantindis/Reuters)

Bruselas

El 16 de abril, el primer ministro griego, Alexis Tsipras, se dijo "firmemente optimista" sobre la conclusión de aquí a fines de abril de un acuerdo con sus acreedores internacionales (Fondo Monetario Internacional-FMI, Unión Europea-UE, Banco Central Europeo). La víspera, no obstante, el ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble, había declarado que "nadie tiene la menor idea" de la fecha en la cual podría ser concluido un acuerdo, y consideró poco probable un compromiso durante la reunión del Eurogrupo, el 24 de abril en Riga, Letonia.

En Bruselas, se habla ahora del horizonte del... 11 de mayo, la siguiente fecha de reunión del Eurogrupo, según declaró el comisario de Economía de la UE, Pierre Moscovici.

El problema ya no está ligado a una falta de cooperación de Atenas. El gobierno de Tsipras ya no es reticente a negociar, como lo fue en un inicio con los líderes franceses, alemanes y las instituciones europeas, lo que sin embargo ayudó a desbloquear la situación a nivel político.

Pero los europeos siguen quejándose de la falta de información, por lo cual no puede definirse sobre el programa de reformas.

"Aún no hemos llegado a una visión clara de dónde se está, en términos de gastos y de ingresos del Estado. ¿Cómo pronunciarnos entonces? Es imposible", argumenta una fuente europea cercana a las negociaciones.

Pero hay también verdaderos disensos en el fondo sobre la naturaleza de las reformas a aplicar por Grecia.

Los acreedores insisten en que las reformas no deben gravar las finanzas públicas ni la competitividad de la economía griega.

Sí insisten en una reforma que afecte las pensiones de los jubilados, una modernización de la administración pública, ingresos por privatizaciones de las empresas públicas y hallar proyectos griegos en materia fiscal mucho más "generosos", según una fuente europea. Del lado griego, Alexis Tsipras considera que "hubo un progreso considerable sobre la recolección de impuestos y la lucha contra la corrupción", pero que "persiste el desacuerdo sobre los temas de derecho al trabajo, la reforma de nuestro sistema de seguridad social, alza del IVA y la valorización de los bienes públicos".

"Esta voluntad de nuestros interlocutores de hacernos pasar por incompetentes, cuando lo que ocurre simplemente es que no estamos de acuerdo, en el fondo es muy irritante", lamentó una fuente gubernamental en Atenas.

La presión ligada al miedo de un default (quiebra) griego también sirve de aguijón a los negociadores.

A mediados de marzo, un correo alarmista de Tsipras a los líderes europeos diciendo que Grecia corría el riesgo de no poder honrar sus deudas causó mucha inquietud aunque hasta el momento, el país ha logrado honrar todos sus compromisos.

Atenas debe hallar en mayo 879 millones de dólares para el FMI (183 millones el 1 de mayo y 697 millones el día 12), junto a 400 millones por los intereses de la deuda y 2.4 mil millones en reembolsos de bonos del Tesoro. Y los vencimientos se harán aún más pesados en julio y agosto.

Mientras, continúa el póker mentiroso entre un gobierno griego que no cree a la Alemania de Angela Merkel capaz de llevar hasta el extremo la lógica del Grexit (la salida de Grecia de la zona euro) y una Alemania que no cree al gobierno de Atenas capaz de correr el riesgo de una quiebra unilateral.

Y los rumores de elecciones anticipadas o de referendo vuelven a surgir en Grecia.