A 10 años del inicio de la crisis, ¿se avecina otro crac?

Expertos advierten que las decisiones de Donald Trump de dejar que los bancos tomen las riendas amenazan la economía mundial.
Los griegos fueron de los más afectados por la crisis de 2008-2009.
Los griegos fueron de los más afectados por la crisis de 2008-2009. (Alexandros Vlachos/EFE)

Nueva York

La última gran crisis financiera comenzó hace 10 años con la bancarrota de la entidad hipotecaria New Century. Los economistas advierten ahora de nuevos riesgos que podrían sacudir a la economía mundial, entre ellos, los planes del presidente estadunidense Donald Trump de dejar que los bancos vuelvan a tomar las riendas. ¿Amenaza una nueva crisis?

Al principio el problema parecía aún abarcable. La declaración de insolvencia de New Century Financial fue “la primera señal de una drástica purga del negocio de los préstamos hipotecarios concedidos a personas con poca solvencia”, se leía en abril de 2007 en el periódico The Wall Street Journal.

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La mayoría de los expertos no fue consciente hasta más tarde de que la bancarrota de New Century fue el inicio del colapso del banco de inversiones Lehman Brothers y que amenazó a todo el sistema financiero.

En un primer momento, solo unos pocos advirtieron del gran peligro del final de la burbuja del mercado inmobiliario de EU causada por la irresponsable concesión de créditos.

Uno de ellos fue el economista Nouriel Roubini, también conocido como Dr. Doom (Dr. Fatal) por sus numerosas advertencias sobre el pinchazo de la burbuja inmobiliaria y de los riesgos para la economía mundial.

El profesor de la Stern School of Business de la Universidad de Nueva York se abstuvo en los últimos años de realizar advertencias pesimistas, pero desde la elección de Trump como presidente vuelve a estar preocupado.

Aunque las promesas de Trump de reducir los impuestos, liberar el mercado financiero y reactivar la economía de EU han sido hasta ahora muy celebradas en la Bolsa, parece que últimamente están aumentando las dudas sobre si el presidente de verdad podrá poner en práctica sus planes.

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Roubini no tiene mucha fe en esas medidas, pues la política proteccionista de Trump conlleva riesgos. “Los mercados ya comienzan desconfiar”, advierte. El experto teme que se extienda el pánico cuando los inversores se den cuenta de que el proteccionismo de Trump conduce a guerras comerciales y de divisas.

“Por supuesto que la perspectiva de los planes de estímulo, la bajada de impuestos y la desregularización puede impulsar a corto plazo los mercados”, dice. Pero la “política inconsistente, errática y destructiva” del presidente pasará factura a largo plazo, alerta.

Los expertos están especialmente preocupados por los planes de Trump para revocar la ley Dodd-Frank. Tras la crisis económica, con esta ley se intentó evitar que los contribuyentes tuviesen que volver a pagar por la especulación salvaje de los bancos. Pero Trump considera que la norma es exagerada y dañina para la concesión de créditos, aunque los datos de la Reserva Federal lo contradicen.

Trump confía para estos asuntos en su secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, y en su asesor Gary Cohn, ambos ex banqueros del banco de inversiones Goldman Sachs. Por lo tanto no es ninguna sorpresa que la cotización de las acciones de los bancos se disparase tras la elección de Trump. Pero que en Wall Street vuelvan a frotarse las manos evoca los excesos que sentaron las bases de la última crisis.

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Algunos expertos dudan incluso de que las medidas tomadas desde 2008 hayan aumentado la estabilidad del sistema financiero. Aunque las nuevas leyes y decretos obligan a los bancos a tener más reservas de capital, una excesiva regulación ha aumentado la complejidad del sistema financiero, dijo el historiador Niall Ferguson, de la Universidad de Harvard al periódico alemán Welt am Sonntag.

“Además, muchas cosas siguen funcionando como antes, por ejemplo, las agencias de rating, los mercados de derivados y el endeudamiento excesivo”, añadió.