“Estamos por una Ucrania unida y que haya diálogo”

Eduardo Malayán, embajador de Rusia en México, niega las acusaciones contra su país por la presunta injerencia de Moscú en la crisis en el este de Ucrania, y afirma que "si hay pruebas, que se ...
“Kiev prometio conversar, pero lo que vemos son miles de muertos”.
“Kiev prometio conversar, pero lo que vemos son miles de muertos”. (Javier Ríos)

Ciudad de México

Hoy en Minsk, capital de Bielorrusia, está prevista una reunión entre el presidente ruso, Vladimir Putin y su par de Ucrania, Petro Poroshenko. La idea es intentar ponerse de acuerdo sobre la crisis en el este de Ucrania, en Donetsk y Lugansk, donde según Poroshenko los supuestos rebeldes son "terroristas mercenarios" pagados por Rusia, responsables además del derribo del vuelo 17 de Malaysia Airlines el 17 de julio sobre la zona de combates entre el ejército central y los separatistas. Para el gobierno del presidente Vladimir Putin, en cambio, "si hubiera pruebas de las acusaciones, las potencias de Occidente ya las hubieran mostrado", como afirma el embajador de Rusia en México, Eduardo Malayán.

¿Hay una intervención de Rusia en Ucrania?

No ha habido ninguna intervención, lo que hay es un conflicto interno que se generó cuando en febrero pasado el poder en Kiev pasó a manos de autoridades como resultado de un golpe de Estado contra el presidente Viktor Yanukóvich. Estas autoridades atemorizaron a la población del este diciendo que ya no se podría hablar ruso, que se cortarían sus derechos, y la gente se sintió amenazada. En Crimea no hubo anexión, sino un referendo, donde más de 90 por ciento votó por volver a ser parte de Rusia, como lo fue de 1783 a 1954. Y sobre el término "terroristas", el gobierno del señor Poroshenko lo está usando para evitar el diálogo que se acordó el 17 de abril en una cumbre en la que también participaron Alemania, Francia y Estados Unidos. Él prometió un diálogo, pero lo que estamos viendo son miles de muertos, miles de víctimas civiles, de mujeres, de niños y de hombres civiles en el occidente del país, bombardeados por aviones y también víctimas acciones militares claramente de guerra, con al menos 20 o 30 personas muertas cada día.

Para el gobierno del presidente Poroshenko, un cierre efectivo garantizado de la frontera común resolvería el problema "en dos semanas". ¿Qué dice al respecto?

Desde un inicio, Rusia ofreció a la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) establecer sus puestos en la frontera, por donde según se acusa "entran a Ucrania tropas, armas y refuerzos rusos". Esa iniciativa fue rechazada en un inicio y ahora es Ucrania la que la pide. Pero ni la OSCE, ni Estados Unidos ni la alianza militar OTAN han podido confirmar las acusaciones en nuestra contra, a pesar de toda la tecnología satelital que mantiene en la zona. ¿No cree que si hubieran detectado algo de todo lo que dicen no lo hubieran mostrado en imágenes? Lo primero que hay que lograr es que ambas partes, gobierno y separatistas, detengan las acciones militares para comenzar entonces el diálogo que el gobierno del señor Poroshenko prometió. Las armas que los rebeldes usan son las que recuperado a las tropas ucranianas, incluso han robado tanques de los monumentos de la Segunda Guerra Mundial y los han reutilizado. Pero insisto, no hay ninguna prueba de la inteligencia militar ni de satélites de Ucrania o de la OTAN que muestren a tropas de Rusia dentro de Ucrania. El despliegue que hemos hecho son de nuestras tropas, pero dentro de nuestro territorio. ¡Claro que tenemos que preocuparnos por nuestra seguridad cuando hay batallas a 40 kilómetros de nuestra frontera!

¿Para cuándo es esperado el dictamen sobre el derribo en la zona de guerra del vuelo 17 de Malaysia Airlines, que dejó un saldo de 300 muertos?

Lo esperamos para inicios de septiembre. También en este caso, se acusó a Rusia diciendo que "tenemos evidencias", pero cuando dijimos al gobierno de Ucrania que si fuera así las hiciera públicas, la respuesta fue que "son datos de la inteligencia que no se pueden compartir...". Desde un principio, también dijimos que se creara una comisión independiente internacional para investigar los hechos, pero el ejército de Ucrania amplió su ofensiva militar en la zona y así impidió que los investigadores llegaran al área de la caída. Pero la pregunta más importante que hay que hacerse es: cómo fue que ese avión se encontraba ahí, en esa zona, y no volando sobre el corredor internacional común. Esa es la pregunta principal.

¿Pretende Rusia dividir a Ucrania en dos como se afirma?

Claro que no, de ninguna manera. Desde el principio de la crisis, el presidente Vladimir Putin declaró que estamos por que Ucrania se mantenga unida como país. Lo único que quisiéramos es que las regiones del este reciban un trato justo, para que se sientan como en casa. También esperamos que todas las partes que dicen estar interesadas en la paz y en la solución del conflicto, dirijan sus críticas y sus llamados no solo a Rusia, sino también a los que ahora mismo están impulsando la guerra en lugar del diálogo que prometieron.

El presidente Putin es un líder conservador y de ninguna manera pro soviético. Él mismo dijo una vez en una entrevista que la Unión Soviética fue lo que fue porque José Stalin no era ruso sino de Georgia. ¿Cómo define a su presidente? ¿Es neozarista?

Me pone en un aprieto con su pregunta, porque yo no puedo opinar sobre mi presidente. Pero tomaré el riesgo. Podríamos discutir si él es comunista o no, demócrata o no. Pero lo principal para él es el bienestar de Rusia y del pueblo ruso. Y aunque se habla de que si él quisiera restablecer la Unión Soviética, es algo totalmente imposible.

¿Y qué opinión le merece el presidente Barack Obama?

Bueno, con Estados Unidos hemos tenido de todo. Yo mismo me he encargado durante 40 años de las relaciones entre Rusia y Estados Unidos. Pero hay un concepto muy importante a destacar, y eso lo saben por igual en Moscú que en Washington: que los destinos del mundo dependen en mucho de nosotros y es una responsabilidad que siempre van a tener en la mente las autoridades de nuestros dos países. No podemos poner nuestras relaciones por encima de la seguridad mundial.