Confinamiento por ébola sirvió para detectar 70 muertos en Sierra Leona

La gente se encerró mientras 30 mil voluntarios daban información sobre el virus en cada casa.
El personal sanitario de Liberia desinfecta los cuerpos.
El personal sanitario de Liberia desinfecta los cuerpos. (Ahmed Jallanzo/EFE)

Freetown

El polémico confinamiento de tres días para luchar contra el ébola en Sierra Leona permitió detectar alrededor de 150 casos nuevos del virus mortal y descubrir 70 cadáveres, indicaron las autoridades.

Durante tres días, los seis millones de habitantes tuvieron que permanecer en sus hogares mientras 30 mil voluntarios hacían una campaña puerta a puerta para educar a la población en la lucha contra este mal, de acuerdo con las autoridades, que dijeron que podrían repetir la campaña.

“Estamos desbordados de cadáveres que todavía debemos enterrar, pero esto ha sucedido todos los días desde que estalló la epidemia de ébola” y “ahora tenemos al menos unos 150 casos nuevos”, declaró Steven Gaojia, jefe del centro de operaciones de emergencia del país.

Gaojia también señaló que  se descubrieron 70 cadáveres, pero solo adentro y alrededor de la capital. Los resultados para todo el país podrían aumentar considerablemente la cifra global.

El ministro de Salud, Abubakarr Fofanah, dijo a la AFP que los voluntarios lograron llegar a 80 por ciento de los hogares, y consideró que la acción había sido un éxito.

“Hemos aprendido mucho de la campaña. Aunque ha terminado, existe la posibilidad de que tengamos una similar en otra oportunidad”, afirmó.

El médico Sarian Kamara, al frente de la coordinación de los equipos médicos durante el toque de queda, señaló que “de no haber sido descubiertos (los cadáveres), el nivel de transmisión habría aumentado enormemente” y consideró que esta medida ha supuesto un avance en la lucha contra la enfermedad.

Muchos residentes han podido salir a la calle tras permanecer encerrados en sus casas durante los últimos tres días, en un intento del gobierno de contener la propagación del virus.

Esta medida gubernamental fue criticada por muchos residentes y organizaciones internacionales, que consideraban que el encierro solo conseguiría perder la confianza entre los ciudadanos y los responsables de la salud pública.

Mabel Sandy, que vive en Lumley, localidad cercana a la capital de Sierra Leona, relató que estos últimos días fueron “un infierno” debido a las dificultades para alimentar a los siete miembros de su familia.

“Nunca estuve a favor de esta medida. La poca comida que teníamos se acabó el último día, y los niños lloraban de hambre mientras estábamos aquí encerrados. Fue un infierno”, lamentó Sandy.

Otros residentes, sin embargo, la apoyaron, como es el caso de Kebbah Mariama, residente de la localidad de Kenema, en el este del país, y que perdió hace dos meses a su padre a causa del ébola.

“Creo que no vale la pena cuestionar la decisión del gobierno de obligarnos a quedarnos en nuestras casas si eso va a ayudar a hacer frente al problema”, afirmó Mariama.

Balance de la OMS

La fiebre hemorrágica del ébola que empezó a principios de año ha dejado 2 mil 811 muertos en África occidental, de un total de 5 mil 864 casos, de acuerdo con el balance actualizado de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En Liberia, el país más afectado, se registraron 1 mil 578 muertos de un total de 3 mil 22 casos y el personal de salud desinfecta los cuerpos con medidas especiales.

Los otros dos países más afectados son Guinea y Sierra Leona. En Guinea, donde se reportaron 1 mil ocho casos, se registraron 632 muertos, y en Sierra Leona 593 muertos, de un total de 1 mil 813.

“En términos generales, los focos en Senegal y Nigeria están bastante bien contenidos”, indicó la OMS.

En Nigeria hubo 8 muertos, de 21 casos. El último se registró el 8 de septiembre.

En Senegal se registró un solo caso, el de un estudiante guineano y las autoridades anunciaron el 10 de septiembre que se había curado.

Por ahora no existe ningún tratamiento específico ni vacuna homologada contra el ébola.