Conferencia de paz sobre Siria, el 12 de diciembre en Ginebra

El diario sirio Al Watan, próximo al gobierno de Asad, informó de la reunión, mientras la oposición asegura que todavía no hay fecha oficial y los obuses dejaban tres muertos en el centro de Damasco.
Un manifestante albanés protesta ante el parlamento en Tirana por la posible destrucción de las armas químicas sirias en Albania
Un manifestante albanés protesta ante el parlamento en Tirana por la posible destrucción de las armas químicas sirias en Albania (AFP)

Damasco

La conferencia de paz sobre Siria, aplazada ya varias veces, comenzará el 12 de diciembre en Ginebra, informó hoy Al Watan, un periódico sirio próximo al poder, en momentos en que caían obuses en el centro de Damasco, dejando tres muertos. Una fuente siria, citada por el periódico, no confirmó ni desmintió la información, pero la oposición afirmó que no se ha fijado todavía una fecha oficial.

En este contexto, una fuente oficial dijo a la AFP en Damasco que una delegación siria de alto nivel viajará el lunes a Moscú para preparar la conferencia de paz. Al Watan afirmó, citando una fuente diplomática en París, que el jefe de la diplomacia estadunidense, John Kerry, informó a su homólogo francés, Laurent Fabius, de que el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, anunciará el 25 de noviembre que la conferencia comenzará en Ginebra el 12 de diciembre.

"Se anticipan fechas para mediados de diciembre. No son fechas oficiales. Son más bien sugerencias que deben ser debatidas", declaró a  AFP Munzer Aqbiq, asesor del presidente de la coalición de la oposición Ahmad Jarba. Después de dos días de debate en Estambul (Turquía), la coalición de la oposición siria anunció el lunes que participaría en las negociaciones de paz con la condición de que el presidente sirio, Bashar al Asad, dimita y sea excluido de una fase de transición.

Para el ministro de Información sirio, Omran al Zohbi, la oposición se hace "ilusiones" cuando pide que la conferencia de paz prevista en Ginebra desemboque en el final del régimen de Asad. "Los que sueñan que van a Ginebra para que les entreguemos las llaves de Damasco son gente estúpida, sin peso político, que no entienden nada de política y que se hacen ilusiones", dijo Zohbi, citado por la agencia oficial Sana.

"Habrá negociaciones en la conferencia de Ginebra 2, partiendo de la base del comunicado publicado el 30 de junio de 2012. Es un texto claro con condiciones y un marco preciso", añadió el ministro. El texto adoptado el año pasado por los países occidentales, que apoyan a la oposición, y Rusia, aliado del régimen, no menciona explícitamente que Asad tenga que abandonar el poder en un periodo de transición.

Por su parte, el presidente ruso Vladimir Putin "expresó su satisfacción" por la cooperación de Siria para intentar destruir sus armas químicas y "valoró positivamente" la buena disposición del gobierno de Asad para enviar una delegación a las proyectadas conversaciones de paz en Ginebra, durante una conversación telefónica con su homólogo sirio, según la presidencia rusa. En El Cairo, los ministros de Relaciones Exteriores de Rusia y Egipto abogaron hoy por una solución "política" a la guerra en Siria.

El jefe de la diplomacia rusa, Serguei Lavrov, pidió "la celebración cuanto antes de una conferencia internacional para abrir el diálogo político" entre la oposición siria y el régimen de Asad, gran aliado de Moscú. Estados Unidos y Rusia presionan para la celebración de una conferencia internacional de paz, conocida como Ginebra 2, para sentar a la mesa de negociaciones a la oposición y el régimen sirio.

En el terreno, tres personas murieron y otras 22 resultaron heridas hoy por la caída de obuses de mortero y la explosión de dos bombas en el centro de Damasco, cerca de la mezquita de los Omeyas, informó la agencia Sana. Sana atribuye la autoría de los ataques a los rebeldes. Desde hace meses, Damasco es blanco de obuses disparados, según el gobierno, por rebeldes que se encuentran en los suburbios de la capital.

La agencia oficial Sana informó que al menos veinte "terroristas" murieron hoy en una emboscada tendida por el ejército sirio en una carretera de la provincia de Derá, en el sur del país. La agencia, que cita a una fuente militar, precisó que algunos de los supuestos terroristas, como el régimen denomina a los rebeldes, eran extranjeros. La fuente identificó a una de las víctimas con su nombre y aseguró que es saudí.

En el centro de Siria, las autoridades anunciaron que hoy tomaron el control total del área de Yabal Mahin al Kabir, al este de la localidad de Homs, tras "eliminar concentraciones de terroristas" en el lugar. Más de cien mil personas han muerto desde el inicio del conflicto en Siria a mediados de marzo de 2011, según datos de la ONU.

El régimen sirio denunció hoy la muerte de civiles, sobre todo de menores, en los últimos días en ataques con proyectiles de mortero por parte de "grupos terroristas armados", como denomina a sus opositores, en dos cartas dirigidas a la ONU. En sus misivas a la Secretaría General y al Consejo de Seguridad de la ONU, el Ministerio de Asuntos Exteriores subrayó que "el lanzamiento indiscriminado de cohetes contra las ciudades sirias se ha convertido en el medio favorito de los grupos armados para matar a ciudadanos inocentes, especialmente en Damasco".

Según las autoridades sirias, las escuelas y los niños se están llevando la peor parte en "estos actos de terrorismo". En el texto se recuerdan algunos de los ataques perpetrados recientemente, como el de hace tres días en el que cuatro menores y el conductor de un autobús escolar perecieron por el impacto de varios proyectiles en el vehículo en el barrio damasceno de Bab Sharqui. El gobierno subrayó que el Ministerio de Educación tuvo que suspender ayer las clases durante tres jornadas por el aumento de las agresiones a escuelas.

Aparte de este tipo de ataques, el Ejecutivo indicó que los menores son reclutados por los grupos terroristas, que también secuestran y asesinan a niños. Por otro lado, las autoridades hicieron hincapié en los obstáculos que las organizaciones armadas están poniendo a las campañas de vacunación en las áreas bajo su control, que, en su opinión, han tenido como resultado la reaparición de la poliomielitis en Deir al Zur (noreste).

El régimen solicitó a la comunidad internacional que asuma sus responsabilidades para que rindan cuentas "los países que apoyan el terrorismo en Siria", como Catar, Arabia Saudí y Turquía. Frente a estas acusaciones, la Coalición Nacional Siria (CNFROS), principal alianza de la oposición, emitió hoy un comunicado en el que culpó al gobierno del presidente Bashar al Asad de ser el autor de los disparos con proyectiles de mortero en distritos muy poblados de la capital. La agrupación recordó que en varias ocasiones las brigadas del opositor Ejército Libre Sirio (ELS) han negado cualquier implicación en este tipo de ataques.