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Lunes , 28.05.2018 / 04:09 Hoy

Concluye primera vuelta de presidenciales en Turquía

De acuerdo con los primeros reportes, la participación final fue de entre el 70% y el 75% de los casi 53 millones de electores llamados a las urnas.

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AFP

La primera vuelta de la elección presidencial turca, la primera celebrada por sufragio universal directo, culminó el domingo a las 14:00 GMT y los delegados de mesa comenzaron inmediatamente el escrutinio de los votos.

Salvo sorpresas, Erdogan, en el poder desde 2003, podría llevarse la victoria en la primera vuelta, obteniendo así carta blanca en los próximos cinco años para continuar su transformación del país con tintes islamo-conservadores.

Según las primeras estimaciones de los observadores, la participación final habrá sido de entre el 70% y el 75% de los casi 53 millones de electores llamados a las urnas.

La jornada transcurrió sin incidentes.

El primer ministro acudió a votar con toda su familia a primera hora de la tarde en un colegio de la parte asiática de Estambul.

"Nuestro pueblo elige por primer vez sin intermediario a su presidente. Es un acontecimiento muy, muy importante para la historia política de Turquía", señaló el hombre fuerte del país tras votar. "El presidente elegido y el gobierno elegido trabajarán codo a codo, apuntó.

Las últimas encuestas otorgaban entre 51 y 57% de las intenciones de voto al actual primer ministro.

"He votado por Erdogan porque creo que es el único mandatario capaz de dirigir nuestro país correctamente", dijo a la AFP Zahide, una enfermera jubilada de 52 años desde un colegio electoral del barrio de Sisli, en Estambul.

"Estoy aquí para que Erdogan no pueda ser elegido", afirmó por su parte Melih Kocak, de 40 años, al salir de una cabina electoral del barrio de Besiktas, en Estambul. "Pero por desgracia, ya sabemos que será presidente", reconoció.

El primer ministro dominó la campaña electoral con su carisma y su poder financiero, que le permitió inundar el país con carteles electorales, y ninguno de sus dos adversarios parecía tener posibilidades de bloquear su camino al palacio de Cankaya.

Erdogan se opone a un solo candidato de los dos principales partidos de oposición, Ekmeleddin Ihsanoglu, un prestigioso académico de 70 años, exjefe de la Organización de la Cooperación Islámica (OCI).

Frente a los enardecidos discursos del jefe del Gobierno, Ihsanoglu solo ha conseguido dar una imagen de abuelo tranquilizador, pero sin destacar.

"La campaña ha sido injusta, desproporcionada, pero confiamos en el sentido común de nuestra nación", lamentó Ihsanoglu al votar en Estambul. "Pasaremos la primera vuelta con facilidad", pronosticó a pesar de lo que dicen los sondeos.

El otro contrincante de Erdogan es un abogado de 41 años, Selahattin Demirtas, de la minoría kurda del país, seleccionado por el Partido democrático popular (HDP) y que puso como prioridad las libertades y los derechos.

"Sea cual sea el resultado, esperamos que la libertad, la democracia y la fraternidad triunfen", dijo al votar en Diyarbakir, la "capital" kurda, en el sudeste.

Acusaciones de despotismo

Seguro de su victoria, Erdogan concluyó su campaña electoral llamando a sus partidarios a "reventar las urnas" para dar una "cachetada democrática" a sus rivales.

Pero, "el sultán", como se le apoda, enfrentó en los últimos años, en las calles y en las redes sociales, acusaciones de despotismo, tanto por parte de ex aliados como de opositores.

En junio de 2013, millones de turcos salieron a las calles para denunciar un giro autoritario e islamista del poder. La severa represión de esta revuelta empañó la imagen del gobierno.

En invierno pasado, salió a la luz un escándalo de corrupción sin precedentes. Erdogan denunció entonces un "complot" de su ex aliado islamista Fethullah Gülen, procedió a una purga en la policía y adoptó leyes de control de internet, levantando una nueva ola de críticas.

A pesar de las críticas, Erdogan ganó cómodamente las elecciones locales de marzo.

Obligado a ceder el sillón de primer ministro en las elecciones legislativas de 2015, Erdogan está decidido a conservar las riendas del país desde la presidencia, un cargo que, tal y como está definido en la Constitución de 1982, es en gran parte simbólico.

Pero Erdogan, que falló en 2013 en su intento de instaurar un régimen presidencial, dejó claro que utilizaría todos los poderes a su alcance y, sobre todo, que aprovechará la unción del sufragio universal para reformar la Constitución y " presidencializar" el gobierno.

Una "fantasía", lo calificó Ihsanoglu, que al igual que los adversarios del Partido de Justicia y Desarrollo (AKP), y muchos observadores denuncian "el peligro de deriva autoritaria".

Su antecesor, el moderado Abdullah Gül, deseó este domingo que su país "siga avanzando aún más en la vía de la democracia y el derecho, al tiempo que mantiene el rumbo económico".

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