Los comunistas nos robaron la bandera de los pobres: Papa

En una entrevista con el diario "Il Messaggero", Francisco repasa temas como la corrupción en la política, el papel de la mujer en la Iglesia y la prostitución.
El pontífice se refirió a la mujer como “la cosa más bella que Dios ha hecho”.
El pontífice se refirió a la mujer como “la cosa más bella que Dios ha hecho”. (Riccardo De Luca/AP)

Roma

El papa Francisco señaló ayer que los comunistas robaron a la Iglesia católica la causa o “la bandera de los pobres”, que a su juicio “es cristiana” puesto que se sitúa en el centro del Evangelio desde hace 20 siglos.

“Los comunistas nos han robado la bandera. La bandera de los pobres es cristiana (...). Los comunistas dicen que todo esto (la pobreza) es algo comunista. Sí, claro, ¿cómo no?... Pero 20 siglos después (de la escritura del Evangelio). Cuando ellos hablan nosotros podríamos decirles: ¡Pero si sois cristianos!”.

En estos términos se expresó el pontífice argentino en una entrevista publicada ayer por el periódico italiano Il Messaggero, en la que repasa temas como la corrupción en la política, la caída de la natalidad en Europa, el papel de la mujer en el seno de la Iglesia católica, la prostitución y la explotación infantil en el mundo.

Problemas globales

Francisco recordó sus años en Buenos Aires y aseguró haber sentido “dolor” cuando le advirtieron de que había niñas de 12 años que se prostituían en las calles de la capital de Argentina.

“Me informé y efectivamente era así. Me provocó dolor. Pero más me dolió ver cómo vehículos de gran cilindrada conducidos por ancianos se detenían ante las niñas para pagarles 15 pesos que ellas usaban para comprar residuos de droga (...) Para mí esos ancianos también son pederastas”, declaró el pontífice al rotativo.

Asimismo mostró su preocupación por la caída de la natalidad en Europa, un continente que, a su juicio, parece haberse “cansado de ejercer de madre y prefiere hacer de abuela.

“El otro día leía una estadística sobre los criterios de compra de la población a escala mundial. A la alimentación, la vestimenta y la medicina le seguían la cosmética y los gastos para los animales”, señaló.

Dicha estadística le valió al obispo de Roma para señalar que la caída de la natalidad y el alza en la manutención de mascotas se produce porque “la relación afectiva con los animales es más fácil y mayormente programable”, puesto que “no son libres”, mientras que tener y criar a un hijo es “algo complejo”.

Por otro lado, el pontífice argentino reconoció que el papel de la mujer —“la cosa más bella que Dios ha hecho”— en el seno de la Iglesia no ocupa el lugar que le corresponde, aunque aseguró que actualmente la jerarquía católica trabaja sobre la teología de este tema.

Contra los corruptos

Jorge Mario Bergoglio además volvió a señalar la decadencia actual de la política, “arruinada” por la corrupción y los escándalos económicos.

“La corrupción, desgraciadamente, es un fenómeno mundial. Hay jefes de Estado encarcelados por esta cuestión. He reflexionado mucho y he llegado a la conclusión de que muchos males crecen, sobre todo, en épocas de cambio”, refirió el obispo de Roma.

De acuerdo con el pontífice, “no es que nos encontremos en una época de cambios”, sino en “un cambio de época” que “alimenta la decadencia moral, no solo política, sino también en el ámbito financiero y social”.

Francisco también habló de Roma, una ciudad que, a su parecer, desconoce.

“Yo no conozco Roma. La primera vez que he visto la Capilla Sixtina fue cuando participé en el cónclave que eligió a Benedicto XVI (2005). Ni siquiera he estado en los Museos Vaticanos. Lo cierto es que, cuando era cardenal, no venía con demasiada frecuencia”, recordó.

Sobre sus reformas en el interior de la  Iglesia, como el consejo de ocho cardenales encargado de la reforma de la curia, Francisco aseguró seguir las peticiones que los purpurados realizaron durante las congregaciones generales previas al cónclave del año pasado.

“Mis decisiones son fruto de las reuniones precónclave. No he hecho nada solo”, reconoció en la entrevista al rotativo italiano.

Neutralidad futbolera

En otra parte de la entrevista, la periodista le preguntó sobre su preferencia durante el Mundial de futbol en Brasil. “Santo Padre, ¿con quién va?”, le preguntó al Papa, quien le respondió: “Yo con nadie, de verdad. He prometido a la presidenta de Brasil (Dilma Roussef) mantenerme neutro”.

Jorge Bergoglio, quien acudía frecuentemente al estadio los sábados con su padre y era aficionado del club San Lorenzo de Buenos Aires, ha recibido en varias ocasiones a futbolistas en el Vaticano. Les ha advertido en contra de la tentación del rey del dinero y subrayado su responsabilidad ante un público muy joven para quienes son su modelo.

Ordenan diáconos a 25 legionarios

El legionario Fernando Vérgez, secretario general del governatorato de la Ciudad del Vaticano, ordenó diáconos a 25 legionarios, a quienes les entregó rosarios enviados por el Papa.

Pese a la crisis de esa orden, México se mantiene como su principal aportador de vocaciones. De los 25 diáconos, 11 son mexicanos, ocho de Estados Unidos, tres de Colombia, dos de Brasil y uno de España.

En la homilía Vérgez recordó que el trabajo del diácono consiste en el servicio y la caridad, además del ministerio de la palabra. “Pedro y Pablo fueron grandes testigos del Evangelio porque eran grandes amigos de Cristo. Lo mismo vale para nosotros: solo si renovamos cada día la amistad con Jesús, abriéndonos a su amor, podremos ser anunciadores convencidos y convincentes de la palabra que salva”, señaló.

Vérgez concluyó: “Hace unos días tuve ocasión de estar con el Papa. Le dije que vendría a ordenar a estos hermanos y le pedí su bendición y sus oraciones. Él me pidió que les trajera su bendición y que les pidiera que rezaran por él, y como signo de esta petición, a los pocos días me envió estos rosarios especialmente para cada uno de ustedes. Con ellos, recen por el Papa y acompáñenlo con la oración en todo momento”.

(Eugenia Jiménez/México)