La comunidad internacional promete 3,800 mdd en ayudas para Siria

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, calificó de "promesas muy generosas" las acordadas en la conferencia de donantes de Naciones Unidas para el país árabe en Kuwait.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, durante la conferencia de ayuda humanitaria para Siria en Kuwait
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, durante la conferencia de ayuda humanitaria para Siria en Kuwait (AFP)

Kuwait

Las promesas de ayudas para Siria de los países que participaron en la conferencia de donantes de Naciones Unidas para ese país celebrada hoy en Kuwait alcanzaron los 3,800 millones de dólares, anunció el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon.

"Las promesas de ayudas alcanzaron los 3,800 millones de euros en total [...] Son promesas muy generosas", declaró Ban Ki-moon al cierre de la conferencia. La cantidad prácticamente iguala los 3,900 millones de dólares resultante de la suma de las promesas de los países en dos conferencias anteriores.

La Unión Europea (UE) prometió cerca de 1,100 millones de euros (1,200 millones de dólares) mientras que Estados Unidos ofreció 507 millones de dólares y Kuwait, 500 millones de dólares.

Horas antes, la ONU había exhortado a la comunidad internacional a aumentar su ayuda humanitaria para los sirios, de los que "cuatro de cada cinco viven en una situación de pobreza y miseria", tras cuatro años de guerra civil. "El pueblo sirio es víctima de la peor crisis humanitaria de nuestra época", declaró el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon a la apertura de la conferencia.

La ONU fijó en 8,400 millones de dólares en un año la ayuda financiera necesaria para ayudar a los más de diez millones de refugiados o desplazados en Siria, un país de 23 millones de habitantes del país. La guerra civil siria causó la muerte de más de 215 mil personas desde que comenzó en marzo de 2011.

"Nos reunimos aquí para afrontar la mayor catástrofe humanitaria en la historia moderna", declaró el jeque kuwaití Sabá al Ahmad al Sabá e instó a la comunidad internacional a encontrar una solución política para poner fin a la guerra civil.

"Las necesidades son inmensas" y "se necesita un esfuerzo excepcional", dijo por su parte el comisario europeo para la Ayuda Humanitaria, Christos Stylianides. Ban Ki-moon insistió en la gravedad de la situación en Siria.

"Cuatro de cada cinco sirios viven en situación de pobreza, miseria y privación. El país perdió casi cuatro décadas de desarrollo humano (...) Cerca de la mitad de los hombres, mujeres y niños de ese país tuvieron que abandonar sus hogares", añadió. En el interior del país, unos diez millones de personas sufren escasez de comida y más de once millones necesitan agua potable, según recientes informes.

Promesas incumplidas

Las agencias de la ONU alertaron sobre la posibilidad de reducir, o incluso interrumpir, la ayuda que proporcionan a los desplazados, si no consiguen las ayudas solicitadas.

La Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA, por sus siglas en inglés) evaluó en 5,500 millones de dólares el dinero necesario para los 3.9 millones de refugiados sirios y en 2,900 millones de dólares, las ayudas para los 7.6 millones de desplazados.

Según este organismo, 4.8 millones de sirios están en zonas "difíciles de alcanzar" para las ONG y agencias de la ONU. Unicef advirtió, por su parte, de que hay 2.6 millones de niños sin escolarizar en el país.

En 2013 y 2014, las dos primeras conferencias sobre Siria consiguieron compromisos por 1,500 millones de dólares y 2,400 millones. Pero parte de ese dinero aún no se abonó, lamenta la ONU.

El lunes, unas 40 ONG reunidas en Kuwait consiguieron 506 millones de dólares en promesas de donaciones. La ONG islámica turca IHH obtuvo la mayor cantidad con 100 millones de dólares.

Los países ricos tienen "una oportunidad para revertir la situación, pero deben ir más lejos que el año pasado. Si fracasan, eso tendrá devastadoras consecuencias para millones de civiles", alertó la ONG Oxfam.

Esa organización criticó la ayuda de los países europeos, afirmando que sólo el 10% de ellos prometieron cantidades "equitativas" respecto al peso de sus economías.