Clinton dice que es imposible prevenir ataques terroristas

Durante su comparecencia, la ex secretaria de Estado estadounidense y precandidata demócrata a la Casa Blanca, Hillary Clinton, asumió su responsabilidad en los ataques mortales en Bengasi, Libia.
El panel de Bengasi está a la defensiva desde que varios republicanos han dicho que el objetivo de la investigación es perjudicar la campaña presidencial de Clinton.
El panel de Bengasi está a la defensiva desde que varios republicanos han dicho que el objetivo de la investigación es perjudicar la campaña presidencial de Clinton. (AFP)

Washington

La ex secretaria de Estado estadunidense Hillary Clinton consideró que no existe riesgo paro los diplomáticos en el exterior, al comparecer frente a una comisión de investigación del Congreso sobre los ataques mortales en Bengasi, Libia en 2012.

"Nuestros diplomáticos deben continuar representándonos en los sitios peligrosos", dijo en una declaración, en la que recordó al embajador Chris Stevens, uno de los cuatro estadunidenses muertos en ese ataque.

"Él entendía que no podemos impedir todos los ataques terroristas o lograr la seguridad perfecta y que debemos inevitablemente aceptar un nivel de riesgo".

La ex secretaria de Estado volvió a repetir que asume la responsabilidad de los ataques de Bengasi, el 11 de septiembre de 2012.

"Asumo mi responsabilidad en lo que pasó en Bengasi", declaró, señalando, no obstante, que ella no rechazó personalmente las peticiones de medidas de seguridad adicionales alrededor del complejo diplomático estadunidense. Clinton ya había asumido su responsabilidad en una audiencia en el Congreso en enero de 2013.

En este sentido, la precandidata a la Casa Blanca pidió a los legisladores que llevaran a cabo una investigación "no partidista".

"Nuestra nación tiene una larga historia de cooperación bipartidista sobre política exterior y seguridad interior", señaló. "No estamos siempre de acuerdo, al contrario, pero sabemos unirnos cuando es necesario".

El embajador estadunidense Chris Stevens, otro diplomático y otros dos agentes de la CIA murieron en este asalto al complejo.

Los atacantes, presuntos islamistas fuertemente armados, violaron fácilmente el recinto diplomático, incendiaron la residencia del embajador y atacaron el edificio anexo de la CIA con morteros.