La coalición árabe reanuda los bombardeos en Yemen

El bloque liderado por Arabia Saudí acusó a los rebeldes chiitas de haber aprovechado la tregua humanitaria de cinco días para reforzarse, la distribución de la ayuda humanitaria podría ...
Niños yemeníes, uno de ellos con un arma, durante una manifestación a favor de los rebeldes hutíes, en la capital, Saná
Niños yemeníes, uno de ellos con un arma, durante una manifestación a favor de los rebeldes hutíes, en la capital, Saná (AFP)

Saná

La coalición árabe liderada por Arabia Saudí reanudó los bombardeos aéreos en Yemen y acusó a los rebeldes chiitas de haber aprovechado la tregua humanitaria de cinco días para reforzarse. El final de la tregua podría complicar aún más la distribución de la ayuda humanitaria que empezó a llegar estos últimos días al país.

Los saudíes justificaron la reanudación de los bombardeos en base a una eventual "violación de la tregua" por parte de los rebeldes chiitas hutíes, apoyados por Irán. "No respetaron la tregua humanitaria. Por eso, hacemos lo que hay que hacer", declaró el general de brigada Ahmen al Asiri, portavoz de la coalición.

Según una fuente diplomática occidental, los saudíes consideraron que los rebeldes yemeníes habían aprovechado el alto el fuego para posicionar piezas de artillería y lanzacohetes cerca de la frontera con Arabia Saudí. Poco después de la expiración el domingo de la tregua, los aviones de la coalición lanzaron bombardeos contra posiciones rebeldes en Adén, la gran ciudad del sur.

Previamente, los aviones atacaron los alrededores del palacio presidencial y una base de las fuerzas especiales, ambos controlados por los rebeldes y sus aliados, militares fieles al ex presidente Ali Abdalá Saleh.

Las tropas desplegadas en la frontera también bombardearon el lunes las posiciones de los hutíes tras haber registrado disparos provenientes del norte de Yemen, informó Al Arabiya, una cadena de televisión de capital saudí con sede en Dubái.

Sin tregua en el horizonte

El portavoz adjunto de Naciones Unidas, Farhan Haq, indicó que la reanudación de las hostilidades en Yemen condiciona la organización de una conferencia internacional prevista para buscar una solución al conflicto.

El portavoz recordó que el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, tiene la intención de convocar esta conferencia "en un futuro cercano", si bien precisó que uno de los inconvenientes ahora es la reanudación de los combates.

El alto el fuego entró en vigor el martes por la noche a iniciativa de Arabia Saudí, que bombardea desde el 26 de marzo a los rebeldes para apoyar a los partidarios del presidente en el exilio Abd Rabo Mansur Hadi.

La tregua se vio quebrantada por combates terrestres entre los rebeldes y las fuerzas favorables a Hadi, así como por escaramuzas en la frontera saudí. "Esta milicia no detuvo sus combates. Continuaron atacando la frontera y ciudades en Yemen", añadió el general Asiri, señalando que hubo "un gran cambio en el terreno" durante los cinco días de alto el fuego.

Preguntado sobre una eventual nueva tregua, el portavoz militar declaró que la negociación debe "hacerse entre dos partes" y que los hutíes lo rechazan "todo" desde la adopción de la resolución 2216 del Consejo de Seguridad, que data del 15 de abril. Los rebeldes chiitas por el momento no hicieron declaraciones sobre la reanudación de los bombardeos.

Filas de espera

En Saná, la población seguía acusando la falta de agua, electricidad y carburante, y cientos de vehículos hacían cola ante las escasas gasolineras abiertas. Aunque la tregua permitió la llegada al país de cantidades importantes de carburante, medicamentos y víveres, su distribución se vio obstaculizada por los combates.

Un colectivo de organizaciones hostiles a los hutíes acusó a los milicianos chiitas de acaparar la ayuda que llega a Taez. "La tregua sólo ha beneficiado a los hutíes, que aprovecharon para organizar mejor sus filas y reconstituir sus almacenes de carburante en las regiones que controlan", dijo el colectivo, llamado "Fuerzas Revolucionarias de Taez".

La ONU considera "catastrófica" la situación humanitaria en Yemen, donde más de 1,600 personas, incluidos muchos civiles, han muerto desde que comenzaran los bombardeos de la coalición en marzo.