Dos civiles mueren en Donetsk al impactar obús en restaurante

Los rebeldes prorrusos responsabilizaron al ejército ucraniano por los ataques, mientras la ONU informa que a pesar del alto el fuego del 5 de septiembre siguieron murieron 331 personas en los ...
Dos heridos por el estallido de un cohete en una tienda esperan en una ambulancia a ser tratados, en el barrio Kubishevski de Donetsk
Dos heridos por el estallido de un cohete en una tienda esperan en una ambulancia a ser tratados, en el barrio Kubishevski de Donetsk (AFP)

Moscú, Ginebra

Al menos dos civiles murieron hoy en la ciudad de Donetsk, en el este de Ucrania, por el impacto de un obús en un restaurante, informó un corresponsal de la agencia rusa RIA Nóvosti desde el lugar de los hechos.

Otro proyectil dejó al menos nueve heridos tras estallar en un supermercado de esa ciudad, habitada por casi un millón de habitantes antes del estallido del conflicto armado entre las fuerzas de Kiev y los separatistas prorrusos.

Los insurgentes responsabilizaron a las fuerzas ucranianas de cañonear con su artillería los barrios residenciales de la ciudad a pesar de la tregua alcanzada hace un mes entre los dos bandos.

"El cañoneo se lleva a cabo desde las localidad de Peskí y Kárlovka (controladas por las tropas de Kiev). Nosotros no disparamos contra las ciudades", afirmó el jefe de la autoproclamada república popular de Donetsk, Alexandr Zajárchenko.

Aunque el alto de fuego decretado el 5 de septiembre se respeta en general, la ciudad de Donetsk no ha dejado de ser en ningún momento escenario de continuos cañoneos y escaramuzas entre las partes beligerantes.

Al menos tres civiles perdieron la vida ayer, según las autoridades municipales de la ciudad, a consecuencia del fuego de artillería del que ambos bandos se culpan mutuamente.

Desde hace varias semanas, las fuerzas de Kiev y las milicias rebeldes luchan encarnizadamente por el control del aeropuerto internacional de esa ciudad, una batalla que ya ha dejado varios muertos en ambos lados de la contienda.

Los prorrusos han justificado su asalto al recinto en medio de la tregua con el argumento de que las fuerzas ucranianas disparan desde ese lugar contra la ciudad, mientras Kiev acusa a los rebeldes de atacar sus posiciones con el objetivo de arrebatarles la estratégica plaza.

De otra parte, al menos 331 personas murieron en Ucrania desde el 5 de septiembre, cuando entró en vigor el alto el fuego, hasta el 6 de octubre, según un comunicado sobre la situación de los derechos humanos en Ucrania publicado hoy por la ONU en Ginebra.

"Desde que comenzó el alto el fuego, entre el 6 de septiembre y el 6 de octubre, se registraron 331 decesos", indicó un comunicado que acompañaba la actualización del informe establecido por el Alto Comisariado de Derechos Humanos de las Naciones Unidas.

Ese informe, elaborado por el equipo de 35 observadores de la ONU en Ucrania, que cubre el período del 18 de agosto al 16 de septiembre, también destacó que un "número creciente de combatientes extranjeros, incluyendo a presuntos ciudadanos rusos, vinieron a reforzar entre el 24 de agosto y el 5 de septiembre las filas de los grupos armados de la república autoproclamada de Donetsk y de la república de Lugansk".

"Durante el período estudiado, el derecho humanitario internacional (...) continuó siendo violado por los grupos armados y ciertas unidades bajo el control del ejército ucraniano", declaró dicho informe, citando "enfrentamientos, combates y disparos de artillería cotidianos".

"Grupos armados continúan aterrorizando a la población en las zonas que controlan matando, secuestrando, torturando y maltratando a la gente", destacó la ONU. Además, el informe señala que entre el 24 de agosto y el 5 de septiembre hubo un fuerte incremento de las detenciones por los grupos armados, e "informaciones alarmantes destacando torturas y malos tratos a los detenidos, incluyendo simulacros de ejecuciones y violencias sexuales".

El informe también cita informaciones sobre malos tratos a los prisioneros por las fuerzas armadas y la policía ucranianas. El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Zeid Ra'ad Al Husein, subrayó que todas estas violaciones de los derechos humanos deben ser objeto de investigaciones y demandas judiciales.

Gianni Magazzeni, jefe del Departamento para las Américas, Europa y Asia central de la oficina del Alto Comisionado, afirmó que el balance global de muertos era "muy conservador" y que "la cifra real seguramente será mucho mayor.

Agregó que el equipo de 35 supervisores de las Naciones Unidas para los derechos humanos recibió recientemente informes de que existen fosas comunes con un total de unos 400 cadáveres en sectores de la región de Donetsk que estuvieron bajo el control tanto de los insurgentes prorrusos como de las fuerzas ucranianas.