Republicanos batallan por el voto latino en Nevada

Los candidatos republicanos se enfrentan una vez más en la carrera a la Casa Blanca en el caucus de Nevada, estado donde casi el 40% de la población es de origen hispano.
Donald Trump busca hilar su tercera victoria en el caucus de Nevada
Donald Trump busca hilar su tercera victoria en el caucus de Nevada (Reuters)

Las Vegas, Nevada

El caucus del Partido Republicano de este martes en el estado de Nevada implica la primera prueba significativa para los aspirantes a la candidatura presidencial por esa formación ante los electores de origen hispano.

Donald Trump, cuyo nombre brilla en un ostentoso hotel de Las Vegas, busca una tercera victoria al hilo en la carrera republicana, tras imponerse en las primarias de New Hampshire y Carolina del Sur.

El caucus (asamblea partidaria) de Nevada es la cuarta escala en la contienda por la candidatura presidencial republicana, que tendrá su climax en la convención de julio en Cleveland, tras celebrarse en Iowa el primer round, en el que Trump llegó segundo detrás del senador ultraconservador Ted Cruz.

Sin embargo, el duelo de Nevada constituye el primer capítulo de la contienda interna Republicana en el oeste de Estados Unidos, y en un estado donde casi el 40% de la población de unos tres millones de personas es de origen hispano.

Al mismo tiempo, Nevada es un estado particular, con un gobierno local dominado por republicanos pero con más electores registrados por el Partido Demócrata.

Los aspirantes a la candidatura presidencial republicana hacieron esfuerzos de último minuto para conseguir el apoyo de los votantes en la víspera de los caucus, usando retórica nacionalista y lanzando críticas mordaces contra sus rivales.

Donald Trump, quien va de primero en las encuestas, fustigó a su rival Ted Cruz, declarando ante miles de personas en un evento en Las Vegas que el senador por Texas "es un hombre enfermizo". "Hay algo que no anda bien con este tipo", declaró Trump el lunes por la noche.

Por su parte, Cruz pasó gran parte del lunes justificando la destitución de un portavoz suyo por haber tuiteado un artículo que aseveraba falsamente que Marco Rubio había insultado la Biblia.

Cuando no estaban insultándose entre sí, los republicanos se dedicaban a despotricar contra la candidata por la nominación demócrata Hillary Clinton.

Cruz criticó duramente a Clinton, al expresarle a una multitud en Elko, Nevada, que le gustaría ver a la ex secretaria de Estado encarcelada. Uno de los militantes había gritado que Cruz, si gana las elecciones en noviembre, debería "meter a Clinton en la cárcel" y Cruz respondió: "Con suerte, allí ya estará allí".

Clinton ha estado enfrentando una controversia por su uso de un servidor cibernético privado para sus correos electrónicos cuando era secretaria de Estado.