Más gente en calles que en misa: Charlie Hebdo

La edición que se distribuirá este miércoles incluye un mensaje que dice que más gente acudió el domingo a respaldar a la revista que a misa, además de caricaturas de líderes religiosos.

París

El desafiante número de la revista satírica Charlie Hebdo está impreso, con una caricatura del profeta Mahoma en la portada y un mensaje en dos páginas que dice que más gente acudió el domingo a respaldar al semanario que "a misa".

Doce personas murieron —incluido gran parte del personal editorial y dos policías— cuando dos hombres enmascarados atacaron las oficinas de la publicación el 7 de enero. Fue el comienzo de tres días de terror en París y sus alrededores en los que 17 personas perdieron la vida antes de que las fuerzas de seguridad mataran a tres atacantes islamistas.

Charlie Hebdo planea lanzar una edición sin precedentes de 3 millones de ejemplares de su más reciente número el miércoles. Los miembros sobrevivientes del personal están usando las oficinas del periódico Liberation.

La revista había enfrentado numerosas amenazas por sus caricaturas de Mahoma, y su director y su guardaespaldas policial fueron los dos primeros muertos en el ataque.

La portada muestra a un Mahoma sollozante que sostiene un cartel que dice: "Soy Charlie" y la leyenda "Todo está perdonado" encima de él. Zineb El Rhazui, periodista de la revista, dijo que la cubierta tiene el mensaje de que los periodistas perdonan a los extremistas por la masacre.

Renald Luzier, el caricaturista que dibujó la imagen de la portada y que es conocido por su pseudónimo "Luz", dijo que representa "solamente a un pequeño tipo que está llorando". Y entonces añadió, sin disculparse: "Sí, es Mahoma".

En una conferencia de prensa en París en la que varias veces rompió a llorar, Luzier dijo que había llorado tras dibujar la caricatura.

El número mantuvo el tono irreverente, a menudo ofensivo, por el que Charlie Hebdo es conocido en Francia. Las dos primeras páginas incluyeron dibujos realizados por los caricaturistas asesinados. Uno mostraba a una venerada monja francesa ya fallecida hablando de sexo oral. Otra presentaba a un líder musulmán, otro judío y otro cristiano dividiéndose el mundo.

El editorial principal expresó una sólida defensa del laicismo y el derecho de la revista de burlarse de religiones y líderes religiosos y exigirles responsabilidad por sus actos, y finalizó con una crítica al papa.

"En la última semana, Charlie, un periódico ateo, ha conseguido más milagros que todos los santos y profetas combinados. El milagro del que estamos más orgullosos es que tienes en tus manos el periódico que siempre hicimos", dice el editorial.

El semanario agradeció de todo corazón a millones de personas en todo el mundo que le respaldaron.

Antes de que se lanzase el nuevo número, uno de los principales líderes musulmanes de Egipto advirtió a Charlie Hebdo que no publicase una nueva caricatura de Mahoma.

Dar al-Ifta, que está a cargo de edictos religiosos, llamó la planeada portada una "provocación injustificada" para millones de musulmanes que respetan y aman al profeta. Dijo que la caricatura muy probablemente causaría una nueva ola de odio en Francia y sociedades occidentales.

El País se solidariza

El diario español difundió en su cuenta de Twitter dos páginas del número especial de Charlie Hebdo.

El periódico señaló que su publicación se debe a un gesto de solidaridad.

Las caricaturas, cuyos textos están traducidos al español, muestran a personas reunidas con letreros de "Je suis Charlie", al rededor de la leyenda "Más gente con Charlie que en misa".