Uruguay fuma mariguana

A dos años de “abrirse” al cannabis, el pequeño país sudamericano sigue  avanzando en su innovador programa.
Autoridades estiman que hay aún un subregistro de consumidores.
Autoridades estiman que hay aún un subregistro de consumidores. (Andres Stapff | Reuters)

Buenos Aires

Desde hace poco más de dos años, no solo las calles de Montevideo, la capital de Uruguay, huelen a mariguana. Los balnearios del este del país también registraron este verano —que acaba de concluir en el hemisferio sur—, un alto porcentaje de turistas europeos que vinieron a pasar sus vacaciones atraídos por la noticia que Uruguay se convirtió en el primer país de América Latina en implementar la "legalización" de la producción, comercialización y consumo de la hoja verde.

La ley, aprobada en diciembre de 2013 y reglamentada en mayo de 2014, obliga a los consumidores a inscribirse en un registro de usuarios y optar por una de las tres formas establecidas para acceder a esta sustancia: el "autocultivo", que permite un total de seis plantas por hogar y una recolección anual de 480 gramos; pertenecer a un club cannábico, de máximo 45 miembros, con un máximo de 99 plantas y de 10 gramos a la semana por persona; o comprar en farmacias, práctica que aún no se ha puesto en marcha.

En octubre pasado, el nuevo gobierno encabezado por el oncólogo Tabaré Vázquez adjudicó a dos empresas privadas las autorizaciones para producir mariguana para la venta mayorista a farmacias para la venta al público: Icorp, de capital uruguayo y extranjero y Simbiosis, uruguaya-argentina.

Las empresas deberán instalarse en el predio —propiedad del Estado— que se acondicionó en el departamento de San José, en el centro-sur del país, para luego comercializar el cannabis en farmacias que hayan obtenido la correspondiente licencia por parte del Instituto de Regulación y Control del Cannabis.

En caso de prosperar el proceso, cada usuario, previamente registrado, podrá adquirir hasta 40 gramos al mes por un precio de menos de un dólar.

Según la Junta Nacional de Drogas (JND), unas mil 300 personas se han inscrito como cultivadores y existen unos 500 clubes cannábicos. Pero según la Asociación de Estudios Cannábicos de Uruguay, 10 mil personas ya cultivan mariguana en sus casas.

El anterior presidente de Uruguay, Pepe Mujica, calificó la ley de "experimento" social, pero avalada por una investigación y escrutinio oficial también sin precedente: no se trata de "abrir" el mercado de cannabis sino de arrebatarle los consumidores (mercado ya existente) al mercado ilegal, sin por ello entregarlos al "libre mercado". Aunque aún no hay estudios o investigaciones que registran un aumento del consumo general de mariguana en el país desde su legalización, un informe del Observatorio Nacional de Drogas halló que 17% de jóvenes entre los 13 y 17 años declaró haber consumido mariguana entre 2013 y 2014, 5% más que quienes consumieron la planta en 2011 (12%).