Policía militar atiza el debate electoral en Honduras

El candidato oficialista a la presidencia en los comicios del 24 de noviembre, Juan Orlando Hernández, entregó hoy al Congreso un proyecto que da rango constitucional al cuerpo policíaco, creado ...

Tegucigalpa

El candidato presidencial del partido de gobierno en Honduras, el derechista Juan Orlando Hernández, entregó hoy al Congreso un proyecto que da rango constitucional a la recién creada Policía Militar, blanco de críticas de la oposición, en la campaña para las elecciones del 24 de noviembre.

"La única ruta para que el pueblo pueda tener Policía Militar (...) dándole seguridad, es elevar a rango constitucional" ese cuerpo, dijo Hernández, también presidente del Congreso, rodeado de simpatizantes en una plaza pública frente al Legislativo.

El combate a la criminalidad es la mayor promesa de la campaña, sobre todo de los dos principales candidatos que según las encuestas están en empate técnico: Hernández, del oficialista Partido Nacional (PN), y Xiomara Castro -esposa del presidente derrocado en 2009, Manuel Zelaya- del Partido Libertad y Refundación (Libre, izquierda).

Hernández había anunciado el domingo que presentaría el proyecto a fin de evitar que Castro saque a los militares de los patrullajes contra la delincuencia. Bajo su presidencia, el Congreso ha aprobado desde 2010 polémicas leyes, sobre todo en materia de seguridad, con el voto de los 71 diputados del PN y al menos otros 15 aliados de otros partidos.

El debate el miércoles del proyecto, para cuya aprobación se requieren las dos terceras partes (86) de un total de 128 diputados, fue convocado pese a que el Congreso está en receso por la campaña electoral y que Hernández está dedicado, bajo permiso, a su candidatura presidencial.

Al recibir el documento, el secretario del Legislativo, Rigoberto Chang, del PN, precisó que el miércoles se va a discutir y que espera que se reúnan los 86 votos. Una de esas leyes creó el pasado 22 de agosto la Policía Militar de Orden Público (PMOP), en medio de un lento proceso de depuración de la policía civil -de 9,300 hombres- infiltrada por el crimen organizado.

Honduras registra la tasa de homicidios más elevada del mundo, 85.5 por cada cien mil habitantes, casi diez veces el promedio mundial, según el Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional. La delincuencia es atribuida en un 90% a los carteles de la droga y a las sanguinarias pandillas juveniles.

La nueva institución policial, actualmente de 1.000 hombres pero que aumentará a cinco mil el próximo año, entró en operaciones hace un mes y ya enfrenta denuncias de abusos. Frente a la defensa abierta que hace Hernández de la PMOP, Castro propone "desmilitarizar la sociedad y la policía" e impulsar "una policía civil comunitaria", y sostiene que las Fuerzas Armadas deben quedarse para proteger las fronteras.

El pasado 25 de octubre, la jurista Karen Zelaya presentó un recurso de inconstitucionalidad -aún no resuelto- contra la Policía Militar, lo cual Hernández criticó como una "escalada para terminar con la participación de los militares en las tareas de seguridad y con la Policía Militar" por parte de Libre.

El candidato del Partido Liberal (PL, derecha), Mauricio Villeda, tercero en las encuestas, criticó a su adversario oficialista por "politizar el tema de la seguridad".

Eugenio Sosa, sociólogo profesor de la Universidad Nacional, estimó que Hernández busca "cazar votos ante el poco tiempo que queda" de la campaña electoral "pero se puede llevar una sorpresa porque la militarización de sociedad y de la policía no está resolviendo el problema de la violencia". "Está igual o peor, siguen las masacres y las grandes cantidades de muertos", comentó.

El experto en temas de seguridad y niñez, miembro de organizaciones de la sociedad civil, Thomás Andino, estimó que el presidente del Congreso "se está dejando llevar por una opción vendible" en su campaña electoral, "porque los efectivos militares han andado con los policías desde hace años y la violencia y la delincuencia no han disminuido".

"Si quisieran combatir la criminalidad tendrían que fortalecer a la policía actual, limpiarla de podredumbre, pero no es ese el objetivo" sino capitalizar votos, declaró a la AFP. Si la ley fuera aprobada, para que entre en vigencia tendría que ser ratificada en la legislatura de 2014, con el nuevo congreso que resulte de las elecciones.