Honra Merkel valor de quienes derribaron el Muro de Berlín

La canciller alemana encabezó la ceremonia oficial de la conmemoración del 24 aniversario de la unificación de Alemania.
La canciller alemana saludando a los asistentes.
La canciller alemana saludando a los asistentes. (Reuters)

Berlín

Alemania celebra hoy el 24 aniversario de su unificación con un día soleado y una gran fiesta popular en Hannover, donde la canciller federal Ángela Merkel honró el valor y tenacidad de quienes lograron la caía del muro de Berlín.

Merkel encabezó la ceremonia oficial ante cientos de invitados, entre ellos el ex canciller federal Gerhard Schröder, el ex presidente Christian Wulff y el actual mandatario Joachim Gauck.

El gran ausente fue el ex canciller federal Helmut Kohl, el arquitecto de la Unificación alemana, quien tiene una salud muy deteriorada y vive casi recluido.

Merkel honró el valor y la tenacidad de los alemanes orientales, que con la Revolución Pacífica lograron la caída del muro de Berlín, y dijo que un reciente sondeo representativo reveló que 96 por ciento de los jóvenes germanorientales declaró que la unificación les trajo ventajas.

Los jóvenes de la entonces Alemania oriental ve así la unificación a 24 años de distancia, eso quiere decir que también se hicieron aciertos en la realización de ese proceso, dijo Merkel.

Enfatizó que la unificación tuvo solo lugar debido a la Revolución Pacífica de los germanorientales, un movimiento popular en el que no se disparó un solo tiro y que logró así lo impensable para casi todos: la caída del muro de Berlín el 9 de Noviembre de 1989.

“Hoy podemos constatar que la mayoría de los deseos se han cumplido”, al referirse a las expectativas y esperanzas que despertó la unificación en los alemanes.

La canciller federal calificó la unificación de Alemania, en las condiciones en las que se llevó a cabo, como “una obra maestra”. “Siento una profunda alegría” por la exitosa unificación del país, dijo.

Citó entre esas condiciones las difíciles negociaciones para lograr que los países aliados y Rusia aceptaran la fusión de las dos Repúblicas, así como el apoyo de Estados Unidos.

Estados Unidos fue clave para conseguir el acuerdo internacional sobre la unificación, así como el hecho de que la Alemania Unificada pudo permanecer como miembro de la Unión Europea (UE) y de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

Subrayó que es visible el “gigantesco progreso” que ha habido en los cinco estados germanorientales desde el 3 de octubre de 1990 a la fecha. El desempleo en el oriente alemán sigue siendo elevado, pero en este año se encuentra en su nivel más bajo desde ese entonces.

Al mismo tiempo citó las palabras pronunciadas por el ministro de Asuntos Exteriores, Frank Walter Steinmeier, quien dijo que “el mundo parece haberse salido de su carril”, al referirse a las graves y numerosas crisis que tienen lugar actualmente en el mundo.

Merkel citó el conflicto de Medio Oriente, del que dijo que una solución parece estar muy lejos, y destacó el riesgo para la integridad territorial de un país del continente europeo como lo es Ucrania, debido a un pensamiento en términos de “esferas de influencia”.

A ello se añade la fuerte corriente de refugiados que huyen de sus países hacia Europa, así como la irrupción del ébola, una enfermedad que, dijo, pone en peligro la estabilidad de países africanos.

Merkel subrayó el peligro que representa el grupo terrorista Estado Islámico (EI), y dijo que Estados Unidos y los países árabes no son los únicos que deben ponerse en acción contra los yihadistas.

Apuntó que Alemania también debe asumir responsabilidad, y que el país está apoyando a los Peshmergas, los kurdos iraquíes que luchan por detener el avance militar del EI.

Calificó asimismo de “repelentes” los casos recientes en Alemania de abuso de la fuerza contra refugiados. En esta semana acapararon los titulares de la prensa los abusos de violencia de agentes de seguridad en alojamientos para refugiados.

La ceremonia oficial terminó como empezó: con la interpretación de “Sueño de una noche de Verano” de Mendelsson. La canciller federal y el presidente alemanes salieron a la calle, donde los esperaban cientos de personas para verlos y saludarlos.