Delaciones y audios, bombas de tiempo rumbo a Río 2016

Los involucrados en los escándalos de corrupción han dado de qué hablar a pocos días de comenzar las Olimpiadas.
El gobierno del presidente interino, Michel Temer, se ha visto envuelto en estas acusaciones.
El gobierno del presidente interino, Michel Temer, se ha visto envuelto en estas acusaciones. (Cadu Gomes | AP)

Basilia

Nuevas delaciones de implicados en el escándalo de corrupción en Petrobras y audios que comprometen a altos funcionarios del gobierno se han convertido en bombas de dispersión que podrían estallar en las próximas semanas, en vísperas de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro.

Para comenzar no será la presidenta electa en las últimas elecciones, Dilma Rousseff, quien esté en el acto de apertura de los primeros Juegos que se realizan en Sudamérica, el 5 de agosto en el estadio Maracaná. En su lugar estará el presidente en ejercicio, Michel Temer, quien asumió el 12 de mayo mientras el Senado juzga a la mandataria y cuyo gobierno interino está lejos de ser un mar de rosas.

Los principales líderes de su Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) son investigados y en algunos casos ya están procesados por sus presuntos nexos con los fraudes en Petrobras.

No obstante, el avance de la investigación Lava Jato (o Petrolao), que se ocupa del escándalo de fraude en Petrobras y que está a cargo de la Policía Federal, ha tenido en la última semana dos nuevos capítulos que podrían aproximar aún más la mano de la justicia a quienes gobiernan el país.

Al avance de las ya famosas "delaciones premiadas", recurso mediante el cual investigados y condenados por prácticas corruptas cuentan lo que saben sobre los ilícitos y delatan a sus cómplices a cambio de obtener beneficios en la condena, se sumó ahora otro ingrediente explosivo: audios grabados a fin de incriminar a presuntos implicados en la trama.

En el caso de las delaciones premiadas, la última revelación que despertó temor en Brasilia es la del ex diputado Pedro Correa, condenado a más de 20 años de reclusión en el marco del Lava Jato.

Correa, del derechista Partido Progresista y aliado del gobierno Temer, acusó al menos a 18 políticos de participar en la red ilícita de Petrobras.

Entre ellos, Correa apuntó el dedo contra el ex presidente Lula da Silva, a quien acusa de ser el articulador de toda la trama contra el presidente suspendido de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, correligionario de Temer en el PMDB (centro). Cunha es investigado por la justicia por tener cuentas en Suiza hasta por 5 millones de dólares.

También apuntó contra el líder del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), el senador y ex candidato Aécio Neves, camarada de filas del ex presidente Fernando Henrique Cardoso. El PSDB fue el principal opositor al gobierno de Rousseff desde los comicios de 2014, cuando la mandataria fue reelecta.

Si las delaciones eran un fantasma para la mayoría de los políticos brasileños, ahora existe otra sombra sobre ellos: la serie de audios grabados por uno de los implicados en la trama de Petrobras, el ex presidente de la subsidiaria del ente Transpetro, Sérgio Machado.

También correligionario de Temer en el PMDB, Machado posee un nutrido prontuario y está en la mira de la policía. En un intento por ablandar las condenas que están a punto de caer sobre su cabeza, el ex senador hizo grabaciones ocultas de sus correligionarios a fin de entregar el fruto del espionaje a la justicia.

Horas después de divulgar sus primeras grabaciones, el lunes pasado cayó uno de los principales ministros de Temer, Romero Jucá, flamante ministro de la estratégica cartera de Planificación.

En las grabaciones, hechas antes de que el juicio político contra Rousseff pasara de la Cámara Baja al Senado, se escucha sugerir a Jucá que la "salida" para los políticos investigados es cambiar a Rousseff por Temer y hacer un "gran pacto" para "frenar la sangría" que a su entender representa la Lava Jato.

Otro implicado en las escuchas de Machado es el presidente del Senado, Renan Calheiros, también del PMDB.

Según el senador, el mayor temor es el inminente acuerdo de colaboración del presidente y heredero de la constructora Odebrecht, Marcelo Odebrecht, condenado a 19 años de cárcel por ser uno de los líderes del cártel de contratistas que defraudó a Petrobras con sobornos a políticos a cambio de prebendas.

Es de esperar nuevas denuncias, ahora sobre el círculo más cercano Lula durante su gobierno.