Siguen los bombardeos contra Alepo: 15 muertos más, 364 en ocho días

Mientras la aviación sigue atacando la segunda ciudad siria, el régimen denuncia un ataque "terrorista" contra un sitio químico en Damasco.
Un edificio de Alepo, destruido tras uno de los bombardeos de la aviación siria
Un edificio de Alepo, destruido tras uno de los bombardeos de la aviación siria (AFP)

Beirut, Damasco

La aviación militar siria sigue bombardeando sin descanso Alepo y su provincia, y causó hoy, víspera de Navidad, la muerte de al menos quince personas, entre ellas una mujer y tres niños, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH). Entre el 15 de diciembre y el lunes a medianoche, los barriles de explosivos lanzados desde aviones y helicópteros en esta región han provocado la muerte de 364 personas, entre ellas 105 niños, 33 mujeres y al menos 30 rebeldes, informó el OSDH.

Hoy fueron atacados Sukkari, un barrio controlado por los rebeldes en el sudeste de esta antigua capital económica, y Atareb, en el oeste de la ciudad, según esta ONG. Esta sangrienta ofensiva coincide con un avance sobre el terreno del régimen sirio que se beneficia, según los analistas, del silencio internacional. La oposición siria advirtió el lunes que no participaría en la conferencia de paz en enero, conocida como Ginebra 2, si prosigue la ofensiva del ejército contra Alepo. Una fuente de seguridad de Damasco desmintió que se tratara de bombardeos indiscriminados, y aseguró que éstos estaban dirigidos contra "objetivos terroristas".

Otra fuente había explicado el lunes a la AFP que el ejército recurre a los bombardeos aéreos en esta provincia para apoyar a sus efectivos sobre el terreno, ya que no cuentan con medios para lanzar una ofensiva terrestre en Alepo, y que los elevados balances de víctimas se deben a que las posiciones rebeldes se encuentran entre los civiles.

El Gobierno sirio denunció hoy que grupos "terroristas" atacaron hace tres días en la provincia de Damasco un lugar donde había armas químicas, que iban que ser transportadas fuera del país. Una fuente del Ministerio sirio de Exteriores, citada por la agencia de noticias oficial Sana, explicó que las autoridades abortaron el pasado día 21 un intento de supuestos terroristas, como el régimen denomina a los opositores, de tomar el control de un sitio con armas químicas, situado en la periferia de la capital.

La fuente precisó que los atacantes, que pertenecían a la Brigada del Islam y el Frente al Nusra, vinculado a Al Qaeda, intentaron irrumpir en el lugar con vehículos blindados cargados con explosivos, pero que los guardias lo evitaron al abrir fuego antes de que alcanzaran el objetivo. Al menos cuatro personas murieron y 28 resultaron heridas por la explosión que se produjo al estallar los vehículos de los agresores. La fuente subrayó que esos grupos todavía continúan sus tentativas para atacar el lugar.

El portavoz lamentó que algunos países, a los que no nombró, se comuniquen con los "terroristas" para proporcionarles información sobre los sitios con armas químicas y los planes para transportarlas fuera del país. En ese sentido, apuntó que las autoridades sirias sospechan que esos estados han filtrado información clasificada en el marco de los esfuerzos internacionales para desmantelar las armas químicas en manos del régimen de Damasco.

También hizo un llamamiento a la ONU y a la OPAQ para que ejerzan todos los esfuerzos necesarios para detener "estas acciones desastrosas y temerarias de países que han anunciado abiertamente su apoyo al terrorismo en Siria". La fuente recordó "la cooperación plena" entre el Gobierno sirio y esos dos organismos, y destacó "el éxito" de Siria para cumplir con sus obligaciones en el marco de la Convención sobre la Prohibición de Armas Químicas, a la que se unió en octubre. Una misión de la ONU y la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) trabaja desde comienzos de octubre en Siria.

Los expertos internacionales llegaron al territorio sirio tras un acuerdo entre Rusia y EU para evitar una intervención estadunidense en Siria, después el ataque con armas químicas del 21 de agosto contra el distrito damasceno de Guta, del que Washington culpó al régimen de Bashar al Asad, que lo negó. El pasado 15 de noviembre, la OPAQ adoptó un plan para completar la eliminación de todas las armas químicas sirias durante la primera mitad de 2014.

Las sustancias más peligrosas serán transportadas fuera del territorio sirio antes del 31 de diciembre, y su destrucción se llevará a cabo antes del fin del próximo mes de marzo. El resto de agentes químicos -con excepción del isopropanol- saldrán de Siria como muy tarde el 5 de febrero y deberán neutralizarse durante la primera mitad de 2014.