Ofensiva israelí deja 28 muertos en un día

La operación aérea 'Barrera protectora' busca frenar los disparos desde Gaza; Netanyahu moviliza a 40 mil reservistas para una posible ocupación terrestre.

Jerusalén y Gaza

El movimiento palestino radical Hamás reivindicó ayer los disparos de cohetes contra Jerusalén y Tel Aviv, en respuesta a una vasta ofensiva aérea israelí que dejó al menos 28 muertos en la Franja de Gaza, entre ellos dos mujeres y cinco niños, según los servicios de emergencia locales.

La aviación israelí mató a cuatro militantes de Hamás que habían atacado una base al norte de la Franja de Gaza, que limita con Israel y el Mediterráneo. La ofensiva dejó más de 150 heridos en su primer día en el marco de la operación llamada Barrera protectora.

En Jerusalén, las sirenas sonaron hacia las 19H00 GMT. Al menos cuatro relámpagos iluminaron el cielo en el suroeste de Jerusalén, a 165 km al norte de Gaza, cuando se oyeron tres violentas explosiones.

El gabinete de seguridad israelí autorizó movilizar además a 40 mil reservistas ante la posible ocupación terrestre de Gaza, como a fines de 2012.

"Estamos dispuestos a librar una batalla contra Hamás que no terminará en unos pocos días.(...) Hamás va a pagar un precio muy alto", advirtió el ministro de Defensa, Moshe Yaalon.

El disparo de cohetes de Hamás fue condenado por Estados Unidos y las Naciones Unidas, que también pidieron el cese de los bombardeos a Gaza. La Liga Árabe pidió a su vez una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU.

"Por primera vez, las Brigadas Qasam golpearon Haifa con un cohete R160, a la Jerusalén ocupada con cuatro cohetes M75 y Tel Aviv con cuatro cohetes M75", dijo el brazo armado de Hamás en un comunicado.

Las sirenas también se oyeron por primera vez en el norte de Tel Aviv, 60 km al norte de Gaza. Horas antes, el ejército había anunciado la intercepción de un cohete que se dirigía a Tel Aviv. Todos los refugios antiaéreos de Tel Aviv y Jerusalén estaban abiertos.

Tras una serie de disparos de cohetes el lunes en respuesta a ataques israelíes en Gaza, el ejército israelí lanzó durante la noche su ofensiva aérea más violenta desde noviembre de 2012.

Esta nueva escalada se originó el 12 de junio, tras el secuestro y asesinato de tres estudiantes israelíes en Cisjordania, seguido del asesinato de un joven palestino quemado vivo la semana pasada.

El ataque israelí más sangriento ocurrió en Jan Yunis, en el sur de la Franja, donde un avión teleguiado (dron) lanzó un misil contra una casa matando a ocho personas, entre ellas un niño de 8 años y dos adolescentes. También hubo 25 heridos.

Hamás calificó el ataque de "espantoso crimen de guerra", y advirtió que "todos los israelíes se han convertido ahora en blancos legítimos de la resistencia" palestina.

Según el ejército israelí, 130 cohetes cayeron ayer en el sur de Israel, sin dejar víctimas, y la aviación atacó 150 "posiciones terroristas".

"Israel no tolerará disparos de cohetes contra sus ciudades", declaró anoche el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, empujado a actuar con fuerza por los sectores más extremistas de su gabinete.

Avisos y exhortos

-"Israel no tiene ansia de guerra, pero la seguridad de nuestros ciudadanos es nuestra primera preocupación", dijo el premier israelí Benjamin Netanyahu, al autorizar el ataque aéreo a Gaza.

-El vocero militar Moti Almoz dijo que la orden es "golpear duro a Hamás" y confirmó que Israel se plantea una ofensiva terrestre, es decir la ocupación militar.

-El líder palestino, Mahmud Abas, exigió a Israel cesar "de inmediato" los ataques y pidió a la ONU intervenir "para detener la peligrosa escalada que podría causar más destrucción e inestabilidad en la región".