Israel responde a cohetes palestinos con bombardeo

Los ataques en la Franja de Gaza han causado más de una decena de heridos en Gaza, mientras que una portavoz militar israelí confirmó la operación aérea llamada 'seto de protección’.
Un misil israelí, lanzado desde la Cúpula de Hierro en respuesta a un cohete respuesta a un cohete lanzado desde el territorio palestino,  ilumina el cielo sobre la frontera con la Franja de Gaza.
Un misil israelí, lanzado desde la Cúpula de Hierro en respuesta a un cohete respuesta a un cohete lanzado desde el territorio palestino, ilumina el cielo sobre la frontera con la Franja de Gaza. (AFP/Jack Guez )

Franja de Gaza

La aviación israelí respondió con decenas de bombardeos en la Franja de Gaza a los intensos lanzamientos de cohetes hacia el sur de Israel, indicaron testigos y fuentes de la seguridad palestina.

Estos ataques causaron 12 heridos, dos de ellos graves, según un nuevo balance provisional.

Una portavoz militar israelí confirmó que se lanzó una "operación aérea llamada 'seto de protección'", sin entrar en detalles acerca de su magnitud.

Cinco casas fueron destruidas en los ataques, tres en Jan Yunes, en el sur de la Franja de Gaza, y dos en el norte de la región.

La rama militar de Hamas en el poder en Gaza, formuló amenazas después de los bombardeos.

Israel "ha pasado una línea roja al atacar esas casas. Si no cesa esta política, nosotros responderemos ampliando el círculo de nuestros objetivos hasta el punto de sorprender al enemigo", previnieron las brigadas en un comunicado.

El ex jefe de gobierno de Hamas, Ismail Haniyeh, pidió en un comunicado "la unidad palestina en el frente político y sobre el terreno, además de una intensa coordinación y cooperación entre todos los miembros de nuestro pueblo para afrontar esta etapa crítica".

Hamas lanzó decenas de cohetes contra Israel la noche del lunes.

Según el ejército israelí, más de 40 cohetes fueron lanzados desde Gaza en solo una hora, incluyendo 12 destruidos en vuelo por el sistema de defensa antimisiles Iron Dome encima de las ciudades de Ashdod y Netivot, en el sur del país.

Según la televisión pública, el gabinete de seguridad convocado el lunes por el primer ministro Benjamin Netanyahu autorizó a las fuerzas armadas a "endurecer las represalias contra Hamas".

La confrontación entre Hamas e Israel se ha intensificado tras la muerte de ocho combatientes palestinos la noche del domingo al lunes. Otro más se encuentra en estado crítico.

La televisión mostró imágenes de decenas de tanques desplegados cerca de la frontera con Gaza, listos para intervenir en caso de ofensiva contra el enclave palestino.

Cientos de reservistas fueron movilizados y el ejército "tiene la capacidad de llamar a unos mil 500 más", declaró un portavoz militar. Además, dos brigadas de combate están preparadas en caso de necesidad, añadió.

En total, un centenar de proyectiles lanzados desde Gaza alcanzaron el sur de Israel las últimas 24 horas, según el ejército. Un soldado sufrió heridas leves y dos casas resultaron dañadas.

El primer ministro israelí pidió calma a su gobierno. "La experiencia ha demostrado que en momentos como hoy debemos mantener la cabeza fría", expresó en dirección a sus ministros más belicosos.

Sin embargo, el titular de Exteriores, Avigdor Lieberman, partidario de una vasta operación terrestre en Gaza, anunció el lunes que rompía la alianza política con el partido Likud de Netanyahu. Lieberman, un halcón ultranacionalista, sigue en el Gobierno.

En este contexto de crisis, tres jóvenes israelíes confesaron el asesinato del adolescente palestino que quemado vivo en Jerusalén, que causó una emoción considerable y desencadenó violencias que se extendieron a las localidades árabes de Israel.

"Tres de los seis sospechosos detenidos confesaron el asesinato de Mohamed Abu Jdeir quemándolo vivo", indicó a la una fuente cercana al caso que requirió anonimato.

Seis jóvenes extremistas de derecha fueron detenidos el domingo en el marco de este caso. Son sospechoso sobre todo de pertenencia a "organización terrorista", secuestro, homicidio de un menir, tenencia ilegal de armas y crimen "por motivo nacionalista".

Mohamed Abu Jdeir, de 16 años, fue secuestrado el 2 de julio en Jerusalén Este, la parte de la ciudad ocupada y anexada por el Estado de Israel.

Tras el descubrimiento de sus restos calcinados, en un bosque del oeste de Jerusalén, los palestinos acusaron a ultraderechistas judíos de haberlo secuestrado y matado para vengarse del secuestro y el asesinato de tres estudiantes israelíes en la región de Hebrón, Cisjordania ocupada, atribuido a Hamas por Israel.