Dresde recuerda bombardeo aliado que mató a 25 mil

El presidente alemán homenajea a víctimas de ataques liderados por EU y GB en 1945.
Al menos 10 mil personas conformaron una cadena humano para conmemorar la fecha.
Al menos 10 mil personas conformaron una cadena humano para conmemorar la fecha. (Jens Meyer/AP)

Dresde

Una larga cadena humana recorrió Dresde en memoria del bombardeo por parte de las fuerzas aliadas, que redujo a escombros la ciudad alemana hace 70 años, en el último periodo de la Segunda Guerra Mundial.

El presidente alemán, Joachim Gauck, se sumó a la cadena a favor de la paz y la tolerancia tras pronunciar un discurso en la Iglesia de Nuestra Señora (Frauenkirche), el templo barroco reconstruido por completo en 2005.

"Sabemos quién comenzó la guerra asesina y por ello no olvidaremos nunca a las víctimas del ejército alemán cuando recordamos, como aquí y ahora, a las víctimas alemanas", dijo Gauck.

Entre el 13 y el 15 de febrero de 1945 en Dresde, los bombardeos aliados, británicos y estadunidenses, que generaron la muerte de 25 mil personas, según las conclusiones publicadas en 2010 por una comisión de historiadores encargada de estudiar este controvertido episodio de la Segunda Guerra (1939-1945).

El bombardeo a Dresde fue convertido en un mito por la propaganda nazi, que en un principio cifró los fallecidos en alrededor de 250 mil.

Pese a que comisiones de historiadores concluyeron el número de muertos en torno a 25 mil, aún hay quienes, según Gauck, insisten en hablar de cifras más altas "para comparar los ataques de los aliados con los crímenes contra la humanidad del nacionalsocialismo y relativizar la culpa alemana".

Sin embargo, los expertos recuerdan que Dresde era en febrero de 1945 el mayor centro de la industria militar alemana que existía entonces y rechazan caer en el "victimismo".

El ataque tuvo un efecto estimulante en la población, que se siente unida desde entonces por un destino trágico.

Una iniciativa antifascista ofrece desde hace tres años visitas guiadas a lugares relacionados con crímenes de la dictadura nacionalsocialista.

El acto central que siguió al recorrido, contó con la presencia del duque de Kent, en representación de la corona británica, y ocurrió en la Frauenkirche, uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad, que se derrumbó súbitamente el 15 de febrero de 1945 por causa de los bombardeos que cesaron un día antes.

Hasta 1989 las ruinas de la iglesia fueron vistas como una advertencia viva de los horrores de la guerra.

En 1990, tras la reunificación de Alemania, se inició una campaña para su reconstrucción, lo que se logró gracias a donaciones procedentes de todo el mundo, en especial del Reino Unido.

Dresde saltó a los titulares de prensa en los últimos meses, por el surgimiento en la ciudad del movimiento islamófobo Pegida, que despertó temores en las autoridades de que pudiera ser vista como un nido de intolerancia.

Pegida, que llegó a reunir 25 mil seguidores en enero, perdió fuerza luego de que su principal dirigente fuera obligado a renunciar por sus comentarios xenófobos en internet y subir una fotografía suya disfrazado de Adolfo Hitler.

Las marchas racistas generaron temores en las autoridades, que resolvieron que este año no colocarían ofrendas florales en el cementerio en el que están enterradas la mayoría de las víctimas de los bombardeos.