Casi 300 mil asistirán a beatificación de Romero

Entre los salvadoreños se considera "la voz de los sin voz".
Sellos postales con la imagen del sacerdote.
Sellos postales con la imagen del sacerdote. (Oscar Rivera/EFE)

San Salvador

La capital salvadoreña vive un clima de fiesta a la espera de unas 285 mil personas que se prevé asistirán a la ceremonia popular en que su figura más reverenciada, el asesinado arzobispo Óscar Arnulfo Romero, será elevado a los altares como beato de la Iglesia católica.

Las principales vías de la capital lucen adornadas con imágenes de Romero, que en distintos idiomas dan la bienvenida a los visitantes a San Salvador, "sede de la beatificación".

Desde ayer amanecieron cerradas algunas de las principales arterias capitalinas que rodean la Plaza Salvador del Mundo, donde una multitud de obreros trabajaba en instalar toldos, tarimas, pantallas gigantes y sistemas de sonido para la fiesta de hoy.

Como parte de los festejos, el gobierno de El Salvador lanzó además una serie de sellos postales con 404 mil unidades que llegarán a 192 países.

"Es el pastor que Dios nos mandó. No lo pude conocer porque ya lo habían matado cuando nací, pero yo veo a Romero como una esperanza de tiempos mejores para mi país, que sufre tanto con la violencia y la pobreza", dijo Romeo Barquero, un estudiante de 23 años que cantaba con entusiasmo frente a la tarima donde se realizará la beatificación.

Desde ayer, tres mil 700 policías y soldados se encargaron de dar seguridad a la capital en espera de la beatificación.

El tour de Monseñor

Muchos de los visitantes, salvadoreños y extranjeros, aprovecharon el clima festivo previo a la ceremonia para visitar los sitios históricos de Romero, recordado como "la voz de los sin voz" en un país marcado por las profundas desigualdades sociales y la violencia criminal.

Alrededor de la Catedral de San Salvador, vendedores ofrecen recuerdos del religioso asesinado por elementos de la ultraderecha, que no toleró su clamor de justicia social y de poner fin a la represión.

Otros visitantes se dirigen al llamado "hospitalito", un centro de atención para pacientes con cáncer en cuya capilla Romero fue asesinado de un disparo en el pecho el 24 de marzo de 1980 mientras oficiaba misa.

En el sitio está también la pequeña casa en que vivió durante su arzobispado, de 1977 hasta su muerte, donde visitantes pueden ver los bienes personales de Romero, incluyendo el vehículo que usaba y sus ropas.

El crimen contra Romero se considera el punto de inflexión que dio inicio a la guerra civil salvadoreña, que dejó unos 75 mil muertos y ocho mil desaparecidos en 12 años.

Este caso fue reconocido (en febrero pasado) por el papa Francisco a través de un decreto que estableció que el arzobispo de San Salvador fue asesinado por "odio a la fe".

Asiste Enrique Peña Nieto

De acuerdo con un comunicado, la delegación mexicana estará encabezada por el presidente Enrique Peña Nieto, quien será invitado de honor.

Entre los invitados especiales también se encuentran los presidentes de Panamá, Juan Carlos Varela; Honduras, Juan Orlando Hernández; Ecuador, Rafael Correa; el primer vicepresidente cubano, Miguel Díaz-Canel, así como representantes de Guatemala, Brasil, Colombia, Chile, Estados Unidos, Italia, Nicaragua y Uruguay.