Inician proceso para beatificar al brasileño Helder Cámara, el "obispo rojo"

La iniciativa fue anunciada por el arzobispo de Olinda y Recife, Antonio Fernando Saburido, y ya recibió el respaldo de todos los obispos de la región nordeste de Brasil.

Río de Janeiro

El episcopado brasileño puso en marcha el proceso para solicitar la beatificación del fallecido obispo Helder Cámara (1909-1999), uno de los pioneros de la Teología de la Liberación, al que los militares que gobernaron el país de 1964 a 1985 llamaban el "obispo rojo".

La iniciativa fue anunciada por el arzobispo de Olinda y Recife, Antonio Fernando Saburido, y ya recibió el respaldo de todos los obispos de la región nordeste de Brasil, dijeron hoy a Efe fuentes de la Conferencia Nacional de los Obispos de Brasil (CNBB).

Saburido redactó y presentó la carta que enviará al Vaticano en agosto próximo, cuando se cumplen los quince años de la muerte de Helder Cámara, para solicitar el inicio del proceso de beatificación y posterior canonización de uno de los prelados más conocidos en Brasil, principalmente entre los más pobres.

"Vamos a presentar el pedido ante la Congregación para la Causa de los Santos. Don Helder tiene fama de santidad. Él murió hace quince años y, por lo tanto, ya se cumplió el tiempo exigido para iniciar esta causa", afirmó el arzobispo de Olinda y Recife.

La iniciativa de Saburido fue respaldada de forma unánime por los integrantes de la regional de la CNBB en el nordeste de Brasil y destacada hoy en un comunicado por la archidiócesis de Río de Janeiro.

Cámara, nacido en la ciudad de Fortaleza el 7 de febrero de 1909 y ordenado sacerdote en agosto de 1931, es considerado uno de los mayores defensores de los pobres en Brasil, que se concentran sobre todo en la región nororiental del país.

"Si doy comida a los pobres, me llaman santo. Si pregunto por qué los pobres no tienen comida, me llaman comunista", dijo en una ocasión sobre la etiqueta de "obispo rojo" que le colgaron los militares.

Cámara, conocido por su labor en defensa de los derechos humanos, el diálogo mundial y el ecumenismo, así como por su clara opción por los pobres, murió el 27 de agosto de 1999 a los 90 años en la humilde vivienda en que residía en Recife, ciudad en la que ejercía como arzobispo emérito de Olinda y Recife.

Al obispo se le considera uno de los pioneros de la Teología de la Liberación por el impulso que le dio a las llamadas comunidades de base tanto en Recife como en Río de Janeiro, a las reformas que propuso para la doctrina social de la Iglesia, a su vida simple y alejada de lujos o comodidades y a su defensa de los teólogos progresistas en América Latina.

También tuvo un importante papel como defensor de los derechos humanos durante la última dictadura brasileña y como impulsor de iniciativas para aproximar a las diferentes religiones.

Pese a la censura impuesta por los militares, Cámara siempre denunció las violaciones de los derechos humanos en sus viajes al exterior o en sus entrevistas a periodistas extranjeros.

Sus iniciativas en favor de los derechos humanos le valieron varios galardones en Europa y que su nombre siempre figurara en la lista de candidatos al Premio Nobel de la Paz.

Cámara fue designado obispo auxiliar de Río de Janeiro en 1952 y después asumió, como obispo y como arzobispo, la archidiócesis de Recife y Olinda, de la que estuvo a cargo desde 1965 hasta 1985.