Sin avances en "serias" negociaciones nucleares EU-Irán

Las negociaciones entre Washington y Teherán "duras, directas y serias" según el Departamento de Estado, sobre el programa nuclear iraní finalizaron hoy en Omán sin avances importantes.
El secretario de Estado de EU, John Kerry, observa dagas en un puesto de venta en el zoco Mattrah de Mascate, capital de Omán
El secretario de Estado de EU, John Kerry, observa dagas en un puesto de venta en el zoco Mattrah de Mascate, capital de Omán (AFP)

Mascate

Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán sobre el programa nuclear iraní terminaron hoy en Omán sin avances importantes, tras dos días de conversaciones calificadas de "serias" por ambas partes.

El ministro iraní de Relaciones Exteriores, Mohammad Javad Zarif, y su homólogo estadunidense, John Kerry, dedicaron más de diez horas a intentar acercar posiciones, máxime cuando la fecha límite del 24 de noviembre para cerrar un acuerdo global se aproxima.

Según el departamento de Estado en Washington, las conversaciones en Omán han sido "duras, directas y serias", y "todavía hay tiempo" para lograr un acuerdo que ponga fin a diez años de crisis.

"No podemos aún hablar de avances en las negociaciones, pero somos optimistas en alcanzar un acuerdo" antes de la fecha límite, declaró el viceministro de Relaciones Exteriores, Abbas Araghchi, citado por la agencia Isna.

Las negociaciones continuarán el martes en Mascate con una reunión entre altos responsables políticos de Irán y del grupo 5+1 (Reino Unido, China, Francia, Rusia, Estados Unidos y Alemania) antes de alcanzar la recta final en Viena a partir del 18 de noviembre.

La reunión comenzó el domingo con una constatación pesimista del presidente estadounidense, Barack Obama, quien señalaba "diferencias importantes" entre ambos países.

"Ahora la pregunta es si podremos superar esas diferencias para que [Irán] pueda reintegrar la comunidad internacional, que las sanciones se levanten y que tengamos garantías demostrables y firmes de que no desarrollan la bomba nuclear", añadió.

El guía supremo iraní, el ayatolá Jamenei, le respondió este lunes en Twitter, que su país está dispuesto a "cerrar la cuestión nuclear pese a la voluntad de los enemigos [Estados Unidos] de prolongarla" y repitió que Irán no quiere "tener armas nucleares".

La principal divergencia reside en el número de centrifugadoras de las que podrá disponer Irán a cambio de un levantamiento de las sanciones y de inspecciones rigurosas de las plantas nucleares iraníes.

La delegación de Teherán intenta conseguir que se levanten rápidamente las sanciones de Estados Unidos, de Naciones Unidas y de Europa, pero Obama asegura que el proceso será lento aunque Irán cumpla con sus obligaciones internacionales.

Prolongación de las conversaciones

Irán niega que su programa tenga objetivos militares y asegura que solo quiere producir electricidad. La duración del acuerdo entre Irán y el llamado 5+1 también es motivo de divergencias. Teherán quiere que se limite a cinco años y los demás sugieren que dure al menos 10 años.

Para algunos analistas, la magnitud de las diferencias vuelve imposible alcanzar un pacto antes del 24 de noviembre. "Un acuerdo global es imposible antes de la fecha límite. Lo que todavía es factible, es un avance que podría justificar una prolongación de las conversaciones", indicó hoy a la AFP Ali Vaez, de International Crisis Group.

Abbas Araghchi dejó entrever hoy que podrían prolongarse una serie de negociaciones técnicas más allá del 24 de noviembre en caso de acuerdo "al menos de nivel general". El desenlace de estas negociaciones depende, en parte, de factores de política interna tanto en Irán como en Estados Unidos.

En Washington, los demócratas del presidente Obama acaban de sufrir una derrota electoral con la pérdida del Senado en beneficio de los republicanos, muy críticos sobre las negociaciones con Teherán. Si no se alcanza un acuerdo, el Congreso podría adoptar nuevas sanciones contra Irán, aunque Obama dispone de un derecho a veto.

En Irán, el presidente iraní, Hasan Rohani, también vive bajo presión. Algunos miembros del Parlamento, dominado por los conservadores, recordaron que el acuerdo global tendrá que ser ratificado por los diputados para tener validez.

Este domingo, 200 diputados pidieron a los negociadores que "defiendan con vigor" los derechos nucleares de Irán y garanticen el "levantamiento total de las sanciones".