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Día de avalancha, mexicanos iban a llegar a la cima del Huascarán

La expedición en la que viajaban tres alpinistas mexicanos estaba a 700 metros de la cima de la montaña Huascarán, en Perú, para hacerlo eligieron una de las rutas que implicaba mayor esfuerzo. 


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Los tres mexicanos que escalaban la montaña Huascarán, en Perú, entrenaron durante ocho meses para llegar a la cima, cuando les faltaban 700 metros para hacerlo, una avalancha hizo que perdieran el rumbo, contó Ulises Ávila, amigo de los tres alpinistas.

Carlos Belkotvsky, José Miguel Mendoza Paulín y Rubén Jaén planeaban llegar a la cima ese mismo día, sin embargo, tras la avalancha sólo Rubén Jaén fue rescatado, sus dos compañeros permanecen desaparecidos.

“Para llegar a la cumbre les faltaba El Escudo, que es una pared casi vertical, para eso tenían que cruzar El Canelón, que es una zona muy inestable. Quisieron tomar esa ruta porque es la más demandante técnicamente, a pesar de que es la zona más peligrosa”, contó Ávila en entrevista con MILENIO.

Ulises entrenó durante ocho meses con Carlos, José Miguel y Rubén. Juntos hicieron cumbre tres veces en el Pico de Orizaba y contrataron a guías de una empresa alemana para que la expedición en Perú, pero un día antes de salir, Ulises tuvo que cancelar su boleto de avión por cuestiones laborales.

Ulises y el meteorólogo Óscar García Ramírez monitoreaban desde Chihuahua a los alpinistas que estaban en la montaña peruana. Mantenían contacto con ellos a través de dos rastreadores satelitales: uno de uso diario y otro de emergencia.

El martes 19 de julio le llegó un mensaje desde el rastreador de emergencia: “¡Ayuda!”. Era Rubén Jaén, quien quedó atrapado dentro de una grieta tras el paso de una avalancha y perdió de vista a Carlos y José Miguel.

“(Rubén) cae de cabeza en una grieta y se queda con la cuerda en los pies amarrada, que es la que lo detiene. En ese momento, saca el rastreador satelital y pone el mensaje de ayuda. Nada más puso eso y de inmediato activamos nuestro protocolo de seguridad”, contó Ulises.

Tras la avalancha, el equipo de rescate de Perú subió a la zona donde fue el incidente, rescató a Rubén y a dos porteadores peruanos, quienes son los que se encargan de cargar el equipo durante la expedición, pero “ya no vieron a más”.

“Era la primera vez que íbamos ir a Perú, pero no era algo improvisado, iban muy bien preparados”, dijo.

Luego de que fue rescatado, Rubén Jaén escribió en Facebook que Carlos Belkotvsky era un padre de familia que hablaba orgulloso de sus dos hijos, Max y Renata; de José Miguel Mendoza dijo que cuando escuchaba los mensajes de voz de su esposa y sus hijos “se le iluminaba la cara”.

Carlos Belkotvsky llevaba apenas dos años haciendo alpinismo, pero eso no lo convertía en un novato pues antes había hecho triatlones y carreras de atletismo.

“La primera vez que hicimos cumbre nos demostró (Carlos) tener una capacidad para el alpinismo increíble. Se le da, se le da el alpinismo. Por eso, cuando expresó que quería unirse a la expedición (a Perú) le dijimos que sí de inmediato”, dijo.

Huascarán, la joya de la corona en el alpinismo en América

El grupo de alpinistas mexicanos entrenó durante ocho meses para la expedición en la montaña Huascarán, por el reto que implica llegar a la cima; los alpinistas que encumbran saben que las grutas y avalanchas son un riesgo latente.

“Es la montaña más complicada que hay en el continente, es la joya del alpinismo en América por su grado de dificultades, 200 metros menos alta que el Aconcagua (volcán en Argentina), pero 100 veces más técnica. Sabíamos que nos íbamos a enfrentar a las grietas y a las avalanchas”, dijo.

ACJ

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