La ausencia de clientes de EU en los "Panama Papers"

Fundador del bufete panameño Mossack-Fonseca explica que la prioridad de su firma son los inversionistas latinoamericanos y europeos para quienes buscan empresas "offshore".
Oficinas centrales de la firma de abogados en la ciudad de Panamá.
Oficinas centrales de la firma de abogados en la ciudad de Panamá. (Alejandro Bolivar/EFE)

Panamá

Personas adineradas e influyentes de todo el mundo se han visto arrastradas a la primera plana informativa en los últimos días tras una gran filtración de información financiera que reveló su relación con cuentas secretas y empresas ficticias establecidas en países con ventajas fiscales para ocultar sus riquezas.

El escándalo le ha costado el puesto al primer ministro de Islandia, Sigmundur David Gunnlaugsson, y sembró la duda sobre los mandatarios de Argentina, Mauricio Macri, y Ucrania, Petro Poroshenko, altos cargos chinos y el círculo de amigos del presidente ruso, Vladímir Putin.

El jueves, el premier británico, David Cameron, se sumó a la lista de políticos salpicados por el caso al reconocer que se había beneficiado de las inversiones de su padre en una empresa establecida en Bahamas, un país de los conocidos como “paraísos fiscales” antes de ser elegido para el cargo.

Sin embargo, pocos estadunidenses han quedado expuestos en los conocidos como Panama Papers, 11.5 millones de documentos confidenciales que ofrecen detalles sobre esas cuentas.

Y esto se debe a que al bufete de abogados panameño Mossack-Fonseca, que está en el centro del escándalo por ser el gestor para las inversiones en los paraísos fiscales, no le gustaba aceptar a clientes estadunidenses, según uno de sus fundadores.

Ramón Fonseca, que abrió el negocio con Jurgen Mossack, afirmó en entrevista con la agencia de noticias The Associated Press que su bufete tiene solo un puñado de clientes estadunidenses, y que la mayoría son miembros de la floreciente comunidad de expatriados jubilados en el país. Y no por un sentimiento de antiamericanismo o por temor al IRS (la agencia federal de EU para recaudar impuestos).

“Mi socio es alemán y yo viví en Europa, y nuestro objetivo ha estado siempre en el mercado europeo y latinoamericano”, explica Fonseca sobre su firma.

“El ama a Estados Unidos y yo también. Mis hijos se educaron allí”, agrega Fonseca. Pero “como política, preferimos no tener clientes estadunidenses”.

Süddeutsche Zeitung, el periódico alemán que obtuvo los documentos en un primer momento, dijo que los registros incluían copias de los pasaportes de unos 200 estadunidenses y que alrededor de 3 mil 500 accionistas en empresas offshore tenían su domicilio en EU.

Esto es solo una pequeña parte de las más de 250 mil empresas que Mossack-Fonseca abrió para sus clientes en cuatro décadas de actividad.

Uno de los motivos que pueden explicar la escasez de clientes estadunidenses en los registros es que este tipo de empresas pueden crearse con facilidad en estados del país norteamericano como Wyoming, Delaware y Nevada, atrayendo menos atención que si se hiciese en territorio de Panamá, un país con una reputación de transacciones financieras ilícitas y lavado de dinero.

En Europa hay también países que protegen el secreto bancario y cuentan con importantes ventajas fiscales, como Luxemburgo, Suiza y Andorra.

Muchos panameños apuntan hacia estas actividades en países ricos y dicen estar molestos por lo que consideran un doble rasero a la hora de criticar a su país.

El jueves pasado, un funcionario de la Unión Europea (UE) amenazó con sanciones a Panamá y a otras naciones si no cooperan en la lucha contra el lavado de dinero y la evasión fiscal.

“La gente está harta de estos atropellos”, aseguró el comisario de Finanzas de la UE, Pierre Moscovici. “Las cantidades de dinero, la jurisdicción y los nombres asociados a este caso son francamente sorprendentes”.

La UE considera a Panamá como un país que no coopera en materia de impuestos y Moscovici instó al país a “reconsiderar su posición a este respecto.”

El presidente de Panamá, Juan Carlos Varela, aseguró que el gobierno aumentará su cooperación y anunció planes para crear un comité internacional de expertos que recomienden vías para mejorar la transparencia.

Además, Varela prometió defender a su país de lo que dice son ataques de los medios que estigmatizan injustamente a Panamá.

Desde Moscú, el presidente ruso, Vladímir Putin, por su parte, negó cualquier vinculación con cuentas en ultramar y describió la filtración de documentos como parte de una trama del gobierno de Estados Unidos para debilitar a Rusia, aunque su nombre, hasta ahora, no aparece en ninguno de los registros.