Audiencia de opositor venezolano López será en cárcel militar

El número de muertos en las manifestaciones aumenta a seis, mientras EU y Canadá muestran su inquietud por la situación en Venezuela ante la OEA y el representante del país sudamericano responde ...
Una mujer sostiene un afiche en apoyo a Leopoldo López hoy en las inmediaciones del Palacio de Justicia, en Caracas
Una mujer sostiene un afiche en apoyo a Leopoldo López hoy en las inmediaciones del Palacio de Justicia, en Caracas (EFE)

Caracas

La audiencia de presentación del opositor venezolano Leopoldo López, acusado de la muerte de tres manifestantes la semana pasada, será hoy en la cárcel militar de Ramo Verde, donde se encuentra recluido, y no en el Palacio de Justicia, dijeron su partido y su abogado. "Tribunal 16 de control se traslada a cárcel militar de Ramo Verde para ejecutar audiencia de @leopoldolopez", escribió el partido Voluntad Popular, liderado por López, en su cuenta de Twitter.

El tribunal decidió cambiar el lugar de la audiencia porque, según alegó, "podría constituir peligro para la vida de Leopoldo y la juez justifica que se está protegiendo su vida", relató a la prensa el abogado defensor de López, Juan Carlos Gutiérrez. Sin embargo, Gutiérrez se opuso a la medida por considerar que "no es legal" y advirtió que la defensa pedirá la protección de los derechos de López.

Hacia las 14:30 (hora GMT de hoy), un centenar de personas se habían congregado frente al Palacio de Justicia -en el centro de Caracas-, fuertemente custodiado por elementos de seguridad estatal, para dar su apoyo al dirigente opositor, que sería presentado a los tribunales. En medio de un masivo mitin en Caracas, López, de 42 años, se entregó el martes a la justicia, que lo buscaba por cargos de homicidio y terrorismo durante los desmanes en las manifestaciones estudiantiles que hace una semana dejaron tres muertos, varios heridos y cuantiosos destrozos en infraestructuras.

Tras su detención, varios dirigentes opositores que secundan su táctica de protestas callejeras bajo el lema "La salida" contra el gobierno del presidente Nicolás Maduro, convocaron a la movilización en el Palacio de Justicia y una marcha para este sábado.

Mientras, el ministro del Interior de Venezuela, Miguel Rodríguez, confirmó hoy una nueva muerte en el marco de las manifestaciones que sacuden al país, con lo que aumenta a seis el número de víctimas en las protestas que se repiten desde hace una semana contra el Gobierno. La muerte se produjo en el estado de Bolívar, en el sur del país, durante una concentración de trabajadores afines al chavismo, precisó el ministro.

"Había una concentración de trabajadores, de seguidores de la revolución y fueron agredidos a tiros, no sabemos todavía exactamente por quién, desde una edificación y hay un fallecido y cuatro heridos de bala del sector revolucionario", dijo Rodríguez en una entrevista con la local Unión Radio. Con la muerte en Bolívar, serían seis las víctimas en las protestas que desde hace varios días se registran en distintas parte del país en rechazo al Gobierno de Nicolás Maduro y a la detención de estudiantes que participan en las concentraciones.

El ministro señaló, además, que se están realizando las investigaciones sobre las tres muertes ocurridas el pasado miércoles en Caracas por disparos de armas de fuego tras una manifestación estudiantil y reconoció que "hay muchas armas en la calle". "Creemos que hay empezar con mucha fuerza la operación de desarme para evitar estos desmanes", dijo. "Nosotros repudiamos cualquier muerte, rechazamos la violencia venga de donde venga. Los venezolanos tenemos que resolver nuestras diferencias en orden", agregó.

El ministro se refirió también a la muerte ocurrida hoy de la estudiante y reina de belleza Génesis Carmona, herida de bala ayer en la cabeza durante una protesta en la ciudad de Valencia (centro). "Eso está en investigación, tengo entendido que ya hay un detenido por los hechos de ayer, por el uso de armas de fuego en esa concentración", sostuvo.

A estas muertes se suma la de un adolescente, arrollado por un automóvil el lunes en la localidad de Carúpano, en el estado oriental de Sucre, cuando presuntamente participaba en una concentración callejera. El Gobierno ha reaccionado frente a las protestas denunciando un intento de golpe de Estado y ha prometido que la Justicia actuará para determinar a los responsables de los incidentes de violencia, por los que acusa a la oposición y culpa también a Estados Unidos.

De otra parte, Estados Unidos y Canadá plantearon hoy ante la OEA su preocupación por la situación en Venezuela, cuyo representante, Roy Chaderton, respondió con una condena al "imperialismo" de la primera de esas potencias y volvió a acusarla de estar detrás de los intentos de "desestabilización" en su país.

El Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) trató en sesión ordinaria la situación en Venezuela por primera vez desde que comenzaron las protestas contra el Gobierno del presidente Nicolás Maduro, que ha denunciado un plan de la oposición para sacarlo del poder. El debate se produjo a iniciativa de la representante de EU, Carmen Lomellín, quien expresó su "profunda preocupación por el aumento de tensiones y la violencia en Venezuela" y aseguró que su país está actualmente "en consultas con otros" Gobiernos para analizar la situación en el país caribeño.

"Instamos al Gobierno venezolano a dialogar con todas las partes implicadas. Este es el único camino a una solución justa y pacífica", dijo Lomellín en la sesión. En el mismo sentido se pronunció Allan Culham, representante de Canadá, quien afirmó que los hechos en Venezuela "demuestran la importancia de que todas las partes entren en un diálogo respetuoso". Los embajadores de Perú, Juan Federico Jiménez, y Panamá, Arturo Vallarino, apoyaron ese llamado al inicio de "un diálogo con el mayor respeto a los valores de la pluralidad de opiniones, la integridad personal y sobre todo los derechos humanos", en palabras del segundo de ellos.

En respuesta, el embajador venezolano Chaderton atribuyó la violencia en las protestas a una "acción desestabilizadora" contra el Gobierno, orquestada por la oposición con el apoyo de Estados Unidos, al que acusó de sufrir "una patología de estado: la adicción a la guerra y, por supuesto, a la desestabilización".

Venezuela, aseguró, "ha sido víctima del intervencionismo de EU" desde la llegada al poder del antecesor del presidente Nicolás Maduro, Hugo Chávez, y lo ha sufrido en diversas formas "salvo una invasión militar directa, para la cual ya están preparados. Ya tienen elaborada la hipótesis de guerra y esperan contar con el auxilio de algunos hipócritas venezolanos". Chaderton acusó a la oposición y a "organizaciones de fachada instaladas en Washington" de instigar las manifestaciones a pesar de que "dos meses antes" de que comenzaran, Maduro inició un diálogo con "todos los gobernadores y alcaldes de la oposición".

Como ya denunció el lunes Maduro, Chaderton reiteró que el domingo recibió una llamada del subsecretario adjunto para América Latina del Departamento de Estado de EU, Alex Lee, quien le advirtió "que nos atuviésemos a las consecuencias internacionales si llegásemos a capturar al señor Leopoldo López", el líder opositor. "Venezuela vive una revolución democrática. Estamos pagando un alto precio por ello, y lo vamos a seguir pagando", dijo Chaderton.

El debate coincidió con una manifestación fuera de la sede de la OEA en la que decenas de personas pidieron al secretario general del organismo, José Miguel Insulza, que active la Carta Democrática Interamericana para convocar una sesión extraordinaria del organismo sobre las supuestas violaciones cometidas por el Gobierno de Maduro.

El embajador de Colombia ante la OEA, Andrés González, reiteró por su parte la preocupación expresada el martes por el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, por el aumento de ciudadanos de su país residentes en Venezuela que han sido deportados. "Durante el año pasado fueron deportados 2,500 colombianos, y en lo que va de este año se han contabilizado más de 550 deportaciones", aseguró González. Durante la sesión, los representantes de Ecuador, Bolivia, Nicaragua y Argentina expresaron su apoyo al Gobierno de Venezuela ante lo que definieron como "maniobras desestabilizadoras" o "intentos de golpe de Estado modernos".