Dos atentados con coche bomba en Bagdad dejan 14 muertos

Uno de los atentados en la capital de Irak tuvo como objetivo una mezquita chiita, mientras el ejército iraquí recuperó el control de la estratégica ciudad de Baiji, cerca de la mayor refinería ...
La refinería de petróleo de Baiji, la más grande de Irak y asediada por los yihadistas
La refinería de petróleo de Baiji, la más grande de Irak y asediada por los yihadistas (Reuters)

Bagdad

Al menos catorce personas murieron hoy y 47 resultaron heridas en dos atentados con coche-bomba perpetrados en Bagdad, uno de ellos contra una mezquita chiíta, informó a Efe una fuente de la Policía iraquí.

El ataque más mortífero tuvo lugar en un calle comercial muy concurrida en el barrio de Al Wasiria, en el noreste de la capital, donde fallecieron nueve personas y 35 sufrieron heridas. Esta zona es mixta, con habitantes sunitas y chiitas, siendo estos últimos el principal blanco de los ataques de los extremistas, como el grupo Estado Islámico (EI).

El segundo coche bomba explotó cerca de la mezquita chiíta Al Zahrá, en el barrio de Al Kariat, en el norte de Bagdad, causando la muerte a cinco personas y heridas a doce. Hace dos días, al menos trece personas, en su mayoría policías y soldados, murieron en dos ataques suicidas con coche-bomba en Bagdad y en una zona a 20 kilómetros al sur de la capital.

Las fuerzas iraquíes recuperaron hoy el control de la ciudad estratégica de Baiji, situada a pocos kilómetros de la mayor refinería de Irak, tras haber expulsado al grupo Estado Islámico (EI), acusado de crímenes contra la humanidad por la ONU.

Baiji es la ciudad más grande reconquistada por las fuerzas gubernamentales desde que el EI tomó el control de una gran parte de la región sunita de Irak en junio pasado, en una fulgurante ofensiva destinada a establecer un "califato" islámico. Esta ciudad, situada al norte de Bagdad, se encuentra en la principal autopista que lleva a Mosul, más al norte y aún bajo control de los radicales.

La toma de Baiji aísla un poco más a los yihadistas presentes en Tikrit, ciudad natal del Sadam Husein y, además, permitirá reforzar la seguridad de la refinería más grande del país, ubicada cerca de esa ciudad y asediada por los yihadistas, aunque el EI sigue controlando grandes partes de Irak y Siria.

"Las fuerzas iraquíes fueron capaces de recuperar el control completo de la ciudad de Baiji", dijo a la AFP Ahmed al Krayim, jefe del consejo provincial de Saladino. En la operación, lanzada el 31 de octubre, participaron las fuerzas de seguridad iraquíes apoyadas por milicias e integrantes de las tribus sunitas aliadas al gobierno.

El éxito de la operación, no obstante, quedó desvirtuado por un atentado suicida contra el cuartel general del comando militar situado en la Universidad de Tikrit, al sur de Baiji, en la que, según los oficiales, murieron al menos cuatro personas.

Invertir la tendencia

Desde la ofensiva del EI, las tropas iraquíes han luchado sin demasiado éxito para recuperar el terreno perdido. Pero el apoyo en forma de incursiones aéreas de la coalición liderada por Estados Unidos, la ayuda de las milicias chiitas y las tribus sunitas, el asesoramiento de expertos internacionales y la reorganización de los altos mandos del ejército iraquí empiezan a dar sus frutos.

Washington ha dicho en repetidas ocasiones que no desplegará fuerzas de combate en Irak para evitar una exposición demasiado directa de sus tropas, pero en cambio ha anunciado el envío de 3,100 militares para entrenar y aconsejar a las fuerzas iraquíes, así como para proteger las infraestructuras americanas en el país.

Invertir la tendencia ha sido posible gracias al trabajo conjunto, pero ahora las autoridades iraquíes se encuentran frente a la ingente labor de mantener unidas contra los yihadistas a las minorías del país para evitar que sus fuerzas armadas se desmiembren (como ya ocurrió tras meses de deserciones masivas).

El EI difundió una grabación de audio el jueves en la que supuestamente hablaba el líder del grupo, Abu Bakr al Bagdadi, que según algunos rumores había quedado herido o muerto tras un ataque aéreo.

16 incursiones aéreas

La coalición internacional realizó 16 incursiones aéreas en Irak en los dos últimos días contra el Estado Islámico. Dos ataques al oeste de Kirkuk dañaron dos pequeñas unidades del EI, y destruyeron una ametralladora pesada, un almacén de armamento y un vehículo.

Otro ataque al oeste de Taji, golpeó tres vehículos del EI, mientras que dos ataques cerca de Ar Rutbah causaron daños en 13 vehículos y dos excavadoras del EI, y otro al este de Mosul destrozó una pequeña unidad.

Tres ataques cerca de Baiji afectaron a dos pequeñas unidades del EI y destruyeron otro vehículo, al tiempo que un bombardeo cerca de Falua alcanzó a otra unidad más grande. En las incursiones en Irak participaron, junto a Estados Unidos, Australia, Bélgica, Canadá, Dinamarca, Francia, Holanda y Reino Unido.

Al menos 1,273 personas fallecieron y 2,010 resultaron heridas por actos de terrorismo y violencia cometidos durante el pasado octubre en Irak, según informó a principios de noviembre la misión de Naciones Unidas en ese país (UNAMI).

El desglose de la cifra de fallecidos indica que han muerto 856 civiles y 417 miembros de las Fuerzas Armadas iraquíes y de las tropas kurdas o "peshmergas", en medio de la lucha contra el EI, que controla amplias zonas del norte y centro del país.

Acuerdo petrolero

Mientras, el Gobierno iraquí y las autoridades autónomas del Kurdistán han firmado un acuerdo petrolero, que es un primer paso para resolver las discrepancias en este ámbito, informó hoy el ministro de Petróleo iraquí, Adel Abdelmahdi.

Según este acuerdo, suscrito ayer en Erbil, la capital de la región kurda, el Gobierno central transferirá un total de 500 millones de dólares al Kurdistán a cambio de que este último ponga a su disposición 150 mil barriles diarios de crudo.

El acuerdo, según se indica en la nota, no representa una solución final a la crisis entre las dos partes sobre el tema del petróleo, pero "abre el camino para soluciones globales y justas de acuerdo con la Constitución" a todos los asuntos pendientes.

Abdelmahdi señaló que esa brecha "no amenaza solamente los intereses económicos, políticos y de seguridad, sino también la unidad nacional". El representante de la ONU en Irak, Nickolay Mladenov, dio hoy la bienvenida a este acuerdo sobre la disputa presupuestaria, que calificó de "un primer paso muy importante hacia una solución integral y justa".

"Este acuerdo permitirá a los funcionarios de las provincias (kurdas) de Erbil, Dahuk y Suleimaniya comenzar a recibir sus salarios, y también permitirá al Gobierno Regional del Kurdistán reanudar su contribución al presupuesto federal en un momento de crisis nacional", agregó.

La crisis política entre las dos partes estalló hace años a causa de la disputa sobre los ingresos del petróleo producido en la región del Kurdistán, y se agudizó tras la aprobación a principios de marzo de 2013 del presupuesto estatal, que fue rechazado por los kurdos.

Como reacción a esas discrepancias, la región del Kurdistán, que estima albergar reservas no probadas de hasta 45 mil millones de barriles, empezó a exportar crudo producido en su territorio de forma unilateral y pese a la oposición de Bagdad.

También, en los últimos meses subyació la disputa por la gestión de los nueve mil millones de barriles de crudo que se calcula que posee la provincia de Kirkuk, que está controlada por los kurdos desde la desbandada del Ejército en junio pasado ante el avance del grupo yihadista Estado islámico (EI).