Ataques sectarios en Irak dejan al menos 31 muertos

La mayoría de los atentados tuvo lugar en la provincia de Babel, de mayoría chiita y ubicada al sur de Bagdad.
Trabajadores municipales limpian el lugar de una explosión en el distrito de Karrada, en Bagdad
Trabajadores municipales limpian el lugar de una explosión en el distrito de Karrada, en Bagdad (AFP)

Bagdad

Al menos 31 personas murieron hoy y otras 94 resultaron heridas en una serie de ataques en varias zonas de Irak, la mayoría de ellos en la provincia de Babel, de mayoría chiita y ubicada al sur de Bagdad, informó a Efe una fuente policial. En Babel, catorce personas, entre ellas un oficial de la policía, fallecieron y otras cuarenta sufrieron heridas por la explosión de seis coches bomba.

Tres de los vehículos estallaron en la capital de la provincia, Al Hila, y los demás en las localidades cercanas de Eskandariya, Al Mesayeb y Al Mahauil. Cuatro miembros de la policía y el ejército murieron, así como un número indeterminado de hombres armados, al tiempo que cinco personas fueron heridas por distintos ataques contra puestos de control y por la explosión de dos bombas en la ciudad de Mosul, al norte de Bagdad.

Otros cuatro policías perdieron la vida y catorce resultaron heridos por el impacto de proyectiles de mortero en una comisaría de la ciudad de Suleiman Bek, en la provincia de Salahedín, al norte de la capital. Además, la explosión de tres coches bomba en el suroeste de Bagdad causó un muerto y 16 heridos, mientras que tres policías fueron heridos por el estallido de una bomba contra una patrulla en la ciudad de Kirkuk, al norte de Bagdad.

Las fuerzas de seguridad localizaron el cadáver de un policía que había sido disparado en el pecho y en la cabeza en la zona de Al Shura, al sur de Mosul. La fuente añadió que las fuerzas iraquíes consiguieron frustrar un intento del grupo extremista Estado Islámico de Irak y de Levante de controlar la localidad de Rabea, cerca de la ciudad de Al Sadia, ubicada en la provincia de Diyala (este), donde mataron a tres hombres armados y detuvieron a otros siete.

En Al Sadi, un civil murió y otro resultó herido por disparos de un hombre desconocido en una casa, mientras que el director de Tráfico de la provincia de Diyala, Mohamed al Tamimi, salió ileso de un intento de asesinato tras la explosión de una bomba lanzada contra su convoy cerca de la capital provincial, Baquba, que no causó víctimas.

Tres policías y cinco civiles fueron heridos por la explosión de un coche bomba al paso de un convoy de la policía en la localidad de Al Hadiza, al oeste de Bagdad. Mientras en Faluya, 50 kilómetros al oeste de Bagdad, un portavoz del hospital local informó de la muerte de dos civiles y otros doce heridos por ataques de artillería.

Faluya y Ramadi son las dos principales ciudades de la provincia de Al Anbar, en el oeste del país, escenario de combates entre las fuerzas iraquíes y los grupos extremistas, apoyados en ambos casos por tribus sunitas. Por otra parte, el Consejo de Ministros de Irak aprobó hoy en una reunión un plan para restablecer la seguridad y reconstruir Al Anbar por los daños causados en los enfrentamientos.

En un comunicado, Ali al Musaui, asesor del primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, informó de ese plan, así como de la creación de un comité, del entrenamiento de combatientes tribales para que trabajen con la policía contra los supuestos terroristas y de las ayudas para permitir el regreso de los desplazados a sus hogares en esa provincia.

Irak se enfrenta a un aumento de la violencia confesional y de atentados terroristas que causaron el pasado año la muerte de más de 8,860 personas, de las que 7,818 eran civiles, según un recuento de Naciones Unidas.