El atacante de Oregon se suicidó, según la policía

La autopsia revela que Chris Harper Mercer se quitó la vida tras asesinar a nueve compañeros de Umpqua Community College, dicen autoridades.
Levi Stoffal, habitante de Roseburg, deposita flores afuera del campus universaitario.
Levi Stoffal, habitante de Roseburg, deposita flores afuera del campus universaitario. (Lucy Nicholson/Reuters)

Roseburg

Los investigadores estadunidenses comenzaron a reconstruir los hechos que llevaron a un estudiante a abrir fuego en una universidad del estado de Oregon (oeste) y matar a nueve personas, antes de suicidarse cuando la policía lo rodeó.

El jefe policial de Douglas, John Hanlin, reveló que el atacante, identificado como Chris Harper Mercer, de 26 años, se suicidó después del intercambio de disparos con los agentes en el Umpqua Community College de la localidad de Roseburg y abrir fuego durante su clase de expresión escrita.

La autopsia “determinó que la causa de la muerte del tirador fue un suicidio”, dijo Hanlin a periodistas.

Las investigaciones preliminares, prosiguió Hanlin, apuntan a que dos oficiales de policía llegaron al aula donde se encontraba Mercer y comenzó “un intercambio de disparos”, por lo que en un principio no pudieron determinar la procedencia de la bala que le causó la muerte.

Hanlin informó además de que, según sus registros, los oficiales comenzaron a disparar dos minutos después de llegar al lugar de los hechos y el tirador no falleció hasta dos minutos después.

Las primeras investigaciones determinaron que el joven tenía un total de 14 armas de fuego, de las cuales seis fueron encontradas en el campus universitario, más un chaleco antibalas y municiones. Las otras ocho armas estaban en su departamento en Roseburg, donde vivía con su madre.

Ian Mercer, padre del joven atacante, se declaró devastado por la noticia. “¿Cómo pudo conseguir (14) armas?”, preguntó a través de la cadena de noticias CNN. “Si Chris no hubiese podido obtener esas armas, esto no habría ocurrido.

“Mi corazón está con todas las familias afectadas por esto”, agregó el padre, quien vive en California.

“El afortunado”

Según las autoridades, Mercer luchaba con problemas de salud mental desde hace un tiempo y dejó una declaración escrita de varias páginas en la que contaba que se sentía solo y que se inspiró en otros atacantes.

La madre de uno de los nueve heridos en la matanza declaró que su hija de 16 años vio cuando Mercer le entregó a otro estudiante un sobre, antes de ordenar a otros jóvenes que se pusieran en el centro del salón.

“Le dijo: ‘Tú vas a ser el afortunado’ y le dio el sobre (...). Él iba a ser quien contara la historia”, relató la madre de Cheyenne Fitzgerald, quien recibió un disparo en la espalda y perdió un riñón.

Los testimonios de algunos sobrevivientes revelan que el joven preguntó a los estudiantes cuál era su religión antes de disparar a otros compañeros. El jefe policiaco indicó que en el marco de la investigación se ha entrevistado a cientos de personas, incluidos vecinos y familiares de Harper, con la intención de determinar las causas de la masacre y cómo el joven obtuvo su arsenal.

Las autoridades tratan de rastrear su actividad en internet. En algunos de sus comentarios hallados en su correo electrónico, Mercer muestra su simpatía por Vester Flanagan, el reportero de un canal de Virginia que mató el 26 de agosto pasado en directo a dos de sus colegas, la periodista Alison Parker y el camarógrafo Adam Ward.

Mercer se mudó a Oregon en 2013 con su madre tras vivir toda su vida en California. Sus vecinos lo describieron como un joven reservado y tranquilo, pero apasionado cuando se trataba de armas.

“Cuando hablábamos de armas y cacería, él era muy abierto”, comentó Louie Flores (32 años), uno de sus vecinos en California al diario The New York Times.

“Pero nada de su vida, nunca dijo mucho al respecto”, agregó Flores.

Los cuerpos de las nueve víctimas, cinco mujeres y cuatro hombre de entre 18 y 67 años, fueron entregados a sus familiares el viernes.

Tras otros casos similares en la historia reciente del país, esta nueva masacre en una universidad estadunidense y el hecho de que Mercer adquiriera su arsenal legalmente reactivaron el debate sobre el control de las armas en EU.

El presidente estadunidense, Barack Obama, deploró que estos hechos se hayan vuelto una “rutina” en la realidad de su país y denunció la “inacción” de las autoridades elegidas para regular el acceso a las armas debido, principalmente, a los obstáculos que pone el Congreso.

Una de las más recientes tragedias ocurrió en diciembre de 2012, cuando 20 niños y seis adultos fueron asesinados a tiros en la escuela Sandy Hook de Connecticut (este) por un joven de 20 años.