Llegan investigadores por vía terrestre a zona de avionazo

Equipos de rescate lograron entrar al lugar donde se estrelló el Airbus 320 con el propósito de encontrar la segunda caja negra.
Una semana después, expertos y grupos de rescate acceden a zona donde se estrelló el Airbus 320.
Una semana después, expertos y grupos de rescate acceden a zona donde se estrelló el Airbus 320. (AFP)

Seynes-les-Alpes

Una semana después de la catástrofe del A320 de Germanwings en los Alpes franceses, los investigadores pudieron acceder el lunes por vez primera por vía terrestre al lugar de impacto del avión, con el "objetivo principal" de encontrar la segunda caja negra.

Los flancos de la montaña en el que están desperdigados los pedazos del avión y los restos humanos de las 150 víctimas son ahora más accesibles.

Las revelaciones sobre la personalidad del copiloto de 27 años, acusado de haber estrellado deliberadamente el avión contra la montaña, se han dado a conocer desde el jueves. Según varios medios de información, el hombre sufría trastornos psiquiátricos y estaba preocupado por las consecuencias para su carrera de esos problemas.

El diario alemán Bild publicó el domingo el relato aterrador de los últimos instantes del vuelo, evocando los esfuerzos desesperados del comandante de a bordo para tratar de entrar en la cabina de pilotaje, en la que se había encerrado el copiloto Andreas Lubitz.

Tras las revelaciones sobre las causas de la catástrofe, numerosas compañías aéreas adoptaron la regla de presencia obligatoria de dos personas en la cabina de pilotaje.

En los Alpes, la búsqueda de la segunda caja negra del avión (la que contiene los datos del vuelo) "sigue siendo el principal objetivo, desde el principio, y aún más hoy", declaró el capitán de gendarmería Yves Naffrechoux.

Por primera vez, los equipos de investigadores pudieron acceder el lunes por tierra al lugar de la catástrofe, dado que las condiciones meteorológicas impedían volar a los helicópteros.

"Los equipos accederán al lugar por la pista ya existente", un sendero que está siendo ampliado y mejorado y lleva a una llanura. Allí una aplanadora y varias otras máquinas están terminando la última parte del camino, hasta la zona en la que se estrelló el avión.

 Marcha de tres cuartos de hora

Esa pista, que estará terminada próximamente, facilitará el acceso y permitirá el transporte de grandes pedazos del avión, según el fiscal a cargo de la investigación, Brice Robin.

"Hasta que esté terminada, los equipos marcharán aproximadamente tres cuartos de hora hasta el lugar del impacto del avión", precisó Naffrechoux.

"Como los días precedentes, unas cincuenta personas trabajan en la evacuación de restos humanos", agregó.

Robin indicó el domingo que los investigadores aislaron "78 ADN distintos, que serán comparados con las muestras de las familias para permitir la identificación de los restos.

La compañía Germanwings indicó el lunes que completó su dispositivo de recibimiento de las familias de víctimas con la creación de un centro de asistencia en Marsella (sur de Francia).

"Hasta hoy, 325 personas viajaron a Seyne-les-Alpes", indicó el director de operaciones de Germanwings, Oliver Wagner, a la prensa en Marsella.

Se trata "en su mayoría de familias alemanas y españolas, pero también personas procedentes de México, Japón, Colombia, Venezuela y Argentina", precisó.

Noventa personas se ocupan de recibir a las familias, indicó Wagner. Ese equipo está compuesto principalmente de personal especializado de Lufthansa procedente de España y Alemania, así como unos 30 colaboradores de la firma londinense Kenyon International Emergency Services, especializada en la gestión de crisis.

Diez psicólogos forman parte asimismo del equipo, y uno de ellos acompaña sistemáticamente a las familias que se trasladan en autocar desde Marsella hasta el lugar del accidente, indicó la compañía Lufthansa, casa matriz de Germanwing.

El A320 de Germanwings se estrelló el 24 de marzo en los Alpes franceses cuando realizaba el trayecto entre Barcelona y Düsseldorf. En la catástrofe murieron las 150 personas que se encontraban a bordo, de unas 20 nacionalidades distintas, principalmente alemanas y españolas.