Arrestan en Siria a familiares de opositores negociadores en Ginebra

Un funcionario estadunidense reveló la detención y exigió la liberación inmediata de los opositores, mientras según una ONG los combates entre rebeldes y yihadistas causaron ya 3,300 muertos en ...
Decenas de rebeldes murieron víctimas de una emboscada del ejército sirio en las afueras de Damasco
Decenas de rebeldes murieron víctimas de una emboscada del ejército sirio en las afueras de Damasco (AFP)

Washington, Damasco

El régimen sirio comandado por Bashar al Asad arrestó a familiares de la delegación opositora que participaron en las conversaciones de paz en Ginebra II (Suiza), dijo hoy un funcionario estadunidense, que pidió la liberación inmediata de esas personas. "Estados Unidos está indignado por los informes de que el régimen de Asad ha detenido a familiares de la delegación de la coalición de la oposición siria participante de las conversaciones de paz de Ginebra II, los delegados fueron designados como terroristas, y otros fueron detenidos", dijo la vocera del Departamento de Estado Jen Psaki.

La conferencia se inauguró el 22 de enero en Suiza, y las negociaciones entre Damasco y la oposición se prolongaron hasta el 15 de febrero, sin producir resultado alguno. Según el Departamento de Estado, delegados de la oposición fueron calificados de "terroristas" por el gobierno sirio y sus "bienes fueron incautados".

"Al tomar por blanco a miembros de las familias de los delegados de la oposición que participaron en Ginebra II, el régimen (sirio) no solamente desafía a la comunidad internacional sino que busca quebrar las legítimas aspiraciones del pueblo sirio", agregó la portavoz estadunidense. Estados Unidos respalda a la oposición moderada en Siria e intenta marchar hacia una transición política según una línea definida por las grandes potencias en junio de 2012 en Ginebra, pero que nunca fue aplicada.

De otra parte, los combates, atentados con coches bomba y ejecuciones causaron la muerte de unas 3,300 personas en Siria desde que comenzaron los enfrentamientos entre los insurgentes y los yihadistas del Estado Islámico en Irak y Levante (EIIL), según una ONG. "Unas 3,300 personas murieron desde el comienzo de los combates, el 3 de enero, entre el EIIL, por un lado, y los rebeldes islamistas y otros grupos, por el otro", afirmó hoy el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).

El balance de esta organización señala 924 muertos entre las filas del EIIL, 1,380 de la coalición que reagrupa rebeldes e islamistas, 281 civiles y más de 700 muertos, de los que se ignora su bando. Otros 29 cuerpos, de personas posiblemente ejecutadas, se hallaron en las posiciones controladas por el EIIL. Los rebeldes, que acogieron en un primer momento a los yihadistas con los brazos abiertos, se vieron sobrepasados por los abusos atribuidos al EIIL y por su voluntad de hegemonía. Desde principios de enero, ambas facciones se enfrentan en las zonas controladas por la rebelión en el norte de Siria.

La mayoría de los 281 civiles fallecidos murieron en bombardeos o por disparos, pero también en ejecuciones. Un total de 21 civiles murieron por un disparo en la cabeza en un antiguo hospital pediátrico en Alepo, trasformado en prisión por los miembros del EIIL. Un balance reciente de la OSDH indicó que 140 mil personas murieron en Siria en los casi tres años de conflicto. Millones de sirios huyeron también de sus hogares.

Asimismo, al menos 175 rebeldes murieron hoy, según el Ejército sirio, en una emboscada que los militares tendieron en uno de los bastiones opositores de las afueras de Damasco, en un intento de detener la llegada de refuerzos insurgentes a la estratégica zona de Al Qalamún. El Observatorio Sirio de Derechos Humanos rebajó por su parte el número de víctimas mortales a 152 y los insurgentes aseguraron que hubo 45 bajas, todas ellas civiles.

En declaraciones a medios oficiales sirios, un comandante militar sobre el terreno explicó que los soldados "eliminaron a los terroristas", como las autoridades denominan a los opositores, en una operación desarrollada en el distrito de Guta Oriental, en la periferia de Damasco. La emboscada fue posible gracias a las informaciones proporcionadas por los servicios de Inteligencia, que permitieron a las autoridades interceptar a los milicianos que se trasladaban por una carretera de circunvalación en los suburbios del norte de la capital entre las localidades de Al Dumair y de Adra.

El dirigente castrense, cuya identidad no fue facilitada por los medios sirios, precisó que la mayoría de los fallecidos -muchos de ellos saudíes, cataríes y chechenos- pertenecían al Frente al Nusra, vinculado a Al Qaeda, y a la islamista Brigada del Islam. "Esta operación fue resultado del cerco a los grupos terroristas armados en Guta Oriental y la firme disposición del Ejército para impedir que se infiltren en la zona", señaló el responsable.

La fuente subrayó, además, que este ha sido un golpe contra los terroristas que querían enviar refuerzos al área de Al Qalamún, en una tentativa de aliviar la presión que los efectivos gubernamentales están ejerciendo contra los opositores allí. La televisión oficial siria mostró imágenes de decenas de cadáveres de los combatientes fallecidos en la emboscada.

Por su parte, el Observatorio Sirio de Derechos Humanos afirmó que fueron integrantes del grupo chiita libanés Hezbolá, aliado del Gobierno sirio, los autores de la emboscada contra los opositores al régimen. Esta organización opositora, con sede en Londres y una amplia red de activistas sobre el terreno, agregó que durante esta jornada las fuerzas gubernamentales bombardearon la ciudad de Yabrud, situada en Al Qalamún y cercana al área donde se produjo el ataque.

Yabrud es la población más importante de Al Qalamún donde todavía quedan rebeldes, después de que las fuerzas armadas iniciaran a mediados de noviembre una ofensiva en esta región para expulsar a los insurgentes. Al Qalamún es una área estratégica, ya que es fronteriza con el Líbano y por ella pasa la carretera que une la capital con los feudos costeros del norte de Siria.

Si el régimen logra su objetivo de echar a los opositores, conseguiría cerrar la principal vía norteña para el paso de suministros a los insurgentes en la capital. Los rebeldes, por su parte, ofrecieron una versión distinta de los hechos de hoy. En un comunicado, el Frente Islámico, principal alianza opositora islamista, apuntó que los muertos son civiles que escapaban del cerco de Guta Oriental, asediada por el Ejército desde hace casi un año. "Responsabilizamos al régimen chiita de este crimen, en el que la mayoría de las víctimas eran civiles que intentaban escapar del infierno del cerco", señaló la nota.

El Frente Islámico hizo hincapié en que ninguno de sus milicianos están entre las víctimas, tal y como algunos medios progubernamentales han afirmado, y negó que ningún miembro de su aliado Ejército de los Muyahidines ayudara a los civiles a salir de Guta.

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos informó también que al menos 160 mujeres y hombres, en su mayoría kurdos, fueron capturados hoy por militantes del grupo extremista Estado Islámico de Irak y del Levante (EIIL) en la provincia de Al Hasaka, en el norte de Siria. Estas personas fueron capturadas en la carretera que une Al Hasaka con el vecino Kurdistán iraquí. EIIL acusó a seis de ellas de haber robado y las ha sentenciado a la amputación de una mano. Se desconoce el paradero de los prisioneros, aunque la ONG no descarta que alguno de ellos haya sido ejecutado por los yihadistas.

Estas informaciones no han podido ser comprobadas de forma independiente, debido a las restricciones impuestas por las autoridades sirias y los rebeldes a los periodistas para trabajar sobre el terreno. Desde hace meses, EIIL y combatientes de las llamadas Unidades de Protección del Pueblo Kurdo se enfrentan en distintas zonas del norte de Siria, de mayoría kurda. Los kurdos se concentran, sobre todo, en la provincia de Al Hasaka y en las regiones de Afrin y de Ain al Arab, también denominada Kobani, en la provincia de Alepo (norte), y suponen el 9 por ciento de la población del país.

Entretanto, el presidente sirio, Bashar Al Asad, se reunió hoy con el jefe del Comité de Política Exterior y de Seguridad Nacional del Consejo de la Shura (parlamento) iraní, Alaedin Bouyerdi, con quien analizó la cooperación en materia de lucha antiterrorista. El mandatario sirio subrayó que la cooperación entre los estados de la región es clave para afrontar el extremismo y el terrorismo que azotan a la región de Oriente Medio, según la agencia de noticias oficial Sana. Irán es uno de los principales aliados del régimen de Al Asad, que acusa a Arabia Saudí, cuna del "wahabismo", de respaldar y financiar a los "terroristas" en territorio sirio.