Apretón de manos Obama-Raúl Castro dispara expectativas en Cuba

El saludo entre el presidente de EU y su par cubano durante el homenaje a Mandela desencadenó una ola de comentarios en las redes sociales en la isla y en periódicos extranjeros.
Obama saluda a Raúl Castro y a la presidenta brasileña, Dilma Rousseff
Obama saluda a Raúl Castro y a la presidenta brasileña, Dilma Rousseff (AFP)

La Habana

El apretón de manos hoy en Johannesburgo entre los presidentes  de Estados Unidos, Barack Obama, y de Cuba, Raúl Castro, fue interpretado en La Habana como “el mayor gesto de distensión”  protagonizado por ambos, desde que el mandatario demócrata llegó al poder  en 2009. “Furor en las redes sociales por breve apretón de manos entre Obama y Raúl”, tituló la web oficial Cubadebate, generando  de inmediato una estela de comentarios esperanzados en que el gesto indique el comienzo del fin de medio siglo de confrontación entre los dos países.

El acontecimiento, previamente diseñado al parecer por el protocolo sudafricano –Obama debía pasar ante Castro -, ocurrió durante los funerales de Estado del líder africano Nelson Mandela y fue transmitido en vivo por la televisión  en la isla. El diario Granma, portavoz del gobernante Partido Comunista, reprodujo en su variante digital el discurso de Castro en los funerales y una versión de las palabras de Obama, así como de la mandataria brasileña Dilma Rousseff, y de otros oradores.

“El funeral de Mandela fuerza un apretón de manos entre Obama y Raúl Castro”, dijo en tanto Diario de Cuba, medio anticastrista que se edita en España. El diario estadunidense El Nuevo Herald tituló: “Régimen cubano califica estrechón de manos Obama-Castro como gesto esperanzador”. En 2000, el entonces presidente Fidel Castro estrechó por primera vez en público la mano de un gobernante estadunidense, Bill Clinton, durante un acto en la ONU, pero ya en ese año habían fracasado las discretas conversaciones iniciadas entre ellos, en la que medió incluso el Premio Nobel de Literatura, Gabriel García Márquez.

Sin embargo, el contexto que rodea el saludo de Obama a Raúl Castro hoy es de discreto acercamiento entre La Habana y Washington, según una relación de hechos ocurridos desde  junio pasado. Castro ha reiterado su disposición a reunirse con Obama “de igual a igual” y “sin condicionamientos previos”, y hace pocas semanas en Miami, el mandatario demócrata proclamó que la política de confrontación aplicada por Washington desde los años 60 del siglo pasado hacia la isla “no tiene (ahora) ningún sentido”.

Según revelaron el lunes fuentes estadunidenses, en esa línea de acercamiento el secretario de Estado John Kerry se habría reunido en la ONU con el canciller cubano Bruno Rodríguez, para dialogar sobre el estadunidense Alan Gross, quien cumple quince años de prisión en Cuba. Washington “tiene responsabilidad directa” por la captura y el enjuiciamiento de Gross y debería trabajar con La Habana “en la búsqueda de una solución”, que incluya a cuatro agentes de los servicios secretos cubanos presos desde hace quince años en EU, dijo a comienzos de este mes la cancillería cubana.

“Estos asuntos figuran entre los primeros obstáculos que las dos partes deberían sobrepasar si en realidad quieren un entendimiento al margen de sus diferencias políticas”, opinan politólogos en Cuba y EU.