¿Quién es Tajani, nuevo líder de la Eurocámara?

El político, un próximo de Silvio Berlusconi, se convirtió en el titular del Parlamento Europeo, tras una reñida elección que deja en manos de los conservadores las principales instituciones de la UE.
El conservador italiano Antonio Tajani, el candidato del Partido Popular Europeo, se impuso hoy a su principal rival, Gianni Pittella.
El conservador italiano Antonio Tajani, el candidato del Partido Popular Europeo, se impuso hoy a su principal rival, Gianni Pittella. (Reuters)

Estrasburgo

Antonio Tajani, elegido presidente del Parlamento Europeo, de ideología conservadora, es un abanderado de la solidaridad de la periferia del sur de Europa, y en su época como comisario medió en varias ocasiones a favor de España.

Nacido en Roma hace 63 años, es miembro fundador de Forza Italia. Fue portavoz del primer líder de la formación, Silvio Berlusconi, aunque ha conseguido en los últimos años que la sombra de su primer "padre" político no sea demasiado alargada.

Se convierte en el primer presidente italiano del Parlamento Europeo como tal (aunque antes de 1979, cuando no existía sufragio universal, sí hubo italianos en la presidencia).

Con Tajani, el candidato del Partido Popular Europeo (PPE), los conservadores ya cuentan con las tres presidencias de las tres principales instituciones, pues Jean-Claude Juncker está al frente de la Comisión y Donald Tusk del Consejo.

Además, con él los italianos quedan "sobrerepresentados" en los altos cargos de la órbita comunitaria, ya que Federica Mogherini es la alta representante para la Política Exterior y de Seguridad Común de la UE y Mario Draghi es el presidente del Banco Central Europeo.

Licenciado en Derecho, ejerció de periodista parlamentario en Roma y fue oficial del Ejército del Aire italiano.

Sonriente, buen comunicador y con gran capacidad social, Tajani es experto en el trato en las distancias cortas.

En su discurso como candidato del PPE, en el que ha dicho que pone su "experiencia a disposición" de los europeos, Tajani habló en inglés, francés, italiano y español.

En la lengua de Cervantes recordó que salvó del cierre de la planta Tenneco en Gijón (Asturias) a varios centenares de trabajadores que iban a quedarse en paro. La ciudad incluso le dedicó una calle por entonces, en 2014.

Eso sí, Tajani no alcanzó a decir correctamente "Gijón", sonó "Jigón". Una tarea de perfeccionamiento del castellano pendiente que podrá abordar con su profesora de español en la Eurocámara, Carmen.

Otro episodio de mediación a favor de España fue en su anterior cargo de vicepresidente de la Comisión Europea, cuando luchó contra la decisión de la presidenta argentina, Cristina Fernández, de confiscar el 51 por ciento de las acciones de petrolera YPF, que estaba en manos de la española Repsol.

El político italiano tiene tan buena relación con España que en 2013 el presidente del gobierno, Mariano Rajoy, le otorgó la Gran Cruz de la Orden del Mérito Civil, creada para premiar los servicios extraordinarios prestados por españoles o extranjeros en favor del progreso de España.

En conversación informal con periodistas, Tajani defiende que los países del sur "todos somos hermanos" y se reconoce buen amigo no solo de la delegación del PP español sino también de eurodiputados del PSOE como Ramón Jáuregui o José Blanco.

En su discurso, en el que defendió "el gran acuerdo europeísta" cerrado con los liberales, no mencionó el hecho de que para salir presidente vaya a contar con los votos del tercer grupo de la cámara, ECR, donde se inscriben tanto los conservadores polacos euroescépticos como los "tories" británicos de David Cameron, el hombre que facilitó el "Brexit" con el referéndum.

Desde 2014 era vicepresidente primero del Parlamento Europeo.

Antes fue comisario europeo de Industria y Emprendimiento (2010-2014) y de Transportes (2008 y 2010).

Una de sus iniciativas fue el Erasmus para jóvenes emprendedores, que hasta ahora ha organizado más de mil 600 intercambios de nuevos empresarios con la participación de tres mil 200 empresas.
Durante la campaña a presidente de la Eurocámara, sacó pecho sobre su renuncia a la indemnización como excomisario, que ascendía en total a 468 mileuros.

Aunque los comisarios pueden recibir una indemnización mensual de 13 mil euros durante tres años, el político rechazó aceptarla por "razones éticas".

También ha prometido que su equipo tendrá tantos hombres como mujeres.

Familiar y afable, conoce bien los restaurantes italianos de Bruselas y Estrasburgo. Su pasta preferida, cuenta su equipo, es la "amatricciana". 


jamj