Perdí a dos grandes amigos en los Andes: alpinista mexicano

Rubén Jaén, el alpinista mexicano que fue rescatado en la montaña Huascarán, en Perú, recordó a sus otros dos compañeros como padres de familia orgullosos de sus hijos. 

Chihuahua

Rubén Jaén Castaño, el alpinista mexicano que formaba parte de una expedición al Huascarán, Perú, escribió en Facebook que durante la avalancha de la que fue rescatado perdió todas sus cosas y principalmente a sus dos amigos Carlos Belkotosky y José Miguel Mendoza Paulín.

La Secretaría de Relaciones Exteriores informó ayer que un grupo, entre ellos tres alpinistas mexicanos, sufrieron un accidente en la Cordillera de los Andes; horas después Rubén Jaén fue rescatado, sin embargo, Belkotosky y Paulín permanecen desaparecidos.

"Amigos, vengo llegando de la montaña. Perdí todas mis cosas en la avalancha, pero principalmente perdí a dos grandes amigos: Carlos Belkotosky y José Miguel Mendoza Paulín y a dos grandes personas, los peruanos Xiliberto y Julio".

El mexicano que sobrevivió a la avalancha recordó a Belkotosky como un empresario que hablaba "con la boca llena de orgullo" de sus dos hijos, Max y Renata.

"Cuando platicaba de lo emprendedor que es Max haciendo su pan de elote y como todo empresario costeándolo para venderlo entre otras cosas. Me decía con orgullo que Renata era igual de extrema que él y que antes de irse le dijo 'Papá, sé que no será la última vez que te voy a ver".

Carlos Belkotosky es un reconocido empresario restaurantero y deportista chihuahuense, quien el 17 de julio, cuatro días antes del accidente, publicó que la expedición acababa de llegar al campo Morrena, ubicado a cuatro mil 600 metros de altura sobre nivel del mar.

"Pero en vista de que nos sentimos bastante fuertes, decidimos pasarnos hasta el campo alto de La Huascarán a cinco mil 200 metros de de altura, después de un descanso iniciaremos la escalada hacia la cumbre", escribió Belkotosky.

Sobre José Miguel Mendoza Paulín, Rubén Jaén escribió que aunque lo conoció poco, sabía que era un atleta de "temple y fortaleza" que cuando escuchaba los mensajes de voz de sus hijos o esposa "se le iluminaba la cara".

"No sé porqué Dios me permitió vivir a mí y no a ellos. Yo estoy bien, pero eso no es importante", escribió.



ACJ