Acuerdo presupuestario en Congreso de EU para evitar nueva parálisis

La senadora demócrata Patty Murray y el representante republicano Paul Ryan, negociadores de ambos partidos, anunciaron el acuerdo que impedirá un nuevo cierre de las administraciones federales ...

Washington

Los negociadores demócratas y republicanos del Congreso estadunidense anunciaron hoy haber alcanzado un acuerdo sobre el presupuesto, aplaudido por el presidente Barack Obama, que de aprobarse permitiría evitar un nuevo cierre de las administraciones federales como sucedió en octubre durante dos semanas.

"Este acuerdo no incluye todo lo que hubiese querido y sé que muchos republicanos piensan lo mismo. Es la naturaleza del compromiso. Pero es una buena señal que demócratas y republicanos del Congreso hayan sido capaces de encontrar un terreno de entendimiento y de romper el ciclo de decisiones de los últimos tiempos y bajo la amenaza de crisis para cerrar este asunto", expresó Obama en un comunicado.

El mandatario señaló asimismo que espera que este acuerdo, que fija la futura cifra de gastos e ingresos del Estado federal, permita que "los estadunidenses no tengan que soportar más un nuevo cierre del Estado federal en los dos próximos años". Obama instó a los congresistas a aprobar lo antes posible este pacto para que pueda promulgarlo y dijo que espera que las cámaras voten por separado una extensión de las ayudas al desempleo para "que más de un millón de estadunidenses no pierdan sus recursos vitales justo después de Navidad y que nuestra economía no se vea afectada".

El acuerdo presupuestario, anunciado por la senadora demócrata Patty Murry y el representante republicano Paul Ryan, también podría disminuir el impacto de los recortes "automáticos" puestos en marcha en marzo y criticados por la mayoría de la clase política. El acuerdo supone por otra parte una significante mejora de las relaciones entre demócratas y republicanos, que controlan respectivamente el Senado y la Cámara de Representantes, y que desde 2011 habían sido incapaces de llegar a un entendimiento sobre el gasto federal y los impuestos.

Sus desavenencias llevaron en octubre al primer cierre parcial del Estado federal desde 1996 y que duró 16 días. El Congreso no logró votar un presupuesto dentro del plazo ya que la bancada republicana insistió en vano en incluir medidas para anular una parte de la reforma sanitaria del presidente Barack Obama. Tanto el Senado como la Cámara de Representantes deberán ahora aprobar el acuerdo alcanzado por los negociadores. Posteriormente será traducido en varias leyes de gasto que también deberán ser sometidas a votación por ambos hemiciclos antes del 15 de enero.