Zarif, la amable cara diplomática de Teherán

El canciller persa se movió como un hábil y persistente gestor ante el Grupo 5+1 para alcanzar un acuerdo marco sobre el programa nuclear iraní mostrando un rostro afable del gobierno moderado ...
Mohamad Yavad Zarif tiene el apoyo del ayatolá Alí Jamenei.
Mohamad Yavad Zarif tiene el apoyo del ayatolá Alí Jamenei. (Rendan Smialowski/Reuters)

Teherán

El histórico paso dado ayer hacia un acuerdo nuclear entre Teherán y las potencias mundiales ha tenido en Mohamad Yavad Zarif, ministro de Exteriores y principal negociador iraní, uno de sus mayores artífices y el ejemplo de la nueva cara exterior del país, más afable, sonriente, dialogante, eficaz y exitosa.

Zarif, nacido en Teherán en 1960, tomó en sus manos el diálogo nuclear con las potencias del Grupo 5+1 (China, Estados Unidos, Francia, Reino Unido y Rusia más Alemania) apenas asumió la presidencia iraní el moderado Hassan Ruhaní, con el objetivo de llevarlas adelante.

En algo más de año y medio, Zarif no solo logró destrabar las negociaciones y ponerlas en el camino de un acuerdo, sino que, por el camino, le ha dado un completo lavado de imagen a la política exterior iraní muy dañada tras los ocho años de gobierno de Mahmud Ahmadineyad.

Y todo con la sonrisa, el tono y el rostro amable de un experimentado profesor universitario y la capacidad y la dureza negociadora.

En este tiempo de negociaciones, el ministro respondió con firmeza, sagacidad y una inapelable lógica tanto a los otros negociadores como a los enemigos del diálogo, ya sean los diputados más recalcitrantes del parlamento iraní o de la derecha de EU.

Además, mientras negociaba, Zarif también tuvo gestos en la esfera internacional que lo separan de sus predecesores en el cargo, el más notable de ellos el haber calificado el Holocausto nazi contra seis millones de judíos de "crimen odioso".

Su gestión despertó alabanzas tanto de sus compañeros de diálogo nuclear, que encontraron en él a alguien en quien poder confiar, como del propio gobierno iraní encabezado por el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, quien ya lo apoyó en reiteradas ocasiones por su papel negociador.

Zarif empezó su carrera diplomática con apenas 19 años y por mucho tiempo fue el embajador de Irán ante la ONU.

Aunque parezca extraño para ser el máximo representante de la política exterior iraní, Zarif se formó íntegramente en EU, donde estudió la secundaria, se licenció en la Universidad de San Francisco y se doctoró en la Universidad de Denver.

Su conocimiento de la cultura y el derecho estadunidenses quedaron patentes en el incidente de la nota que 47 senadores de EU enviaron al gobierno iraní para advertirle de que, si ellos no aprobaban el acuerdo nuclear, el sustituto del presidente Barack Obama podría volver a imponer a Irán las sanciones que quisieran.

Zarif, que ostenta más títulos universitarios estadunidenses que muchos de los legisladores que firmaron la misiva, apenas pestañeó al responder con el tono de un profesor a un alumno ignorante e impertinente que "el mundo no son los Estados Unidos" y que sus leyes domésticas "no rigen las relaciones internacionales".

"Me gustaría ilustrar a los autores que, si la próxima administración revoca cualquier acuerdo con un golpe de pluma, como presumen, simplemente habrán cometido con ello una flagrante violación del derecho internacional", apuntó con una argumentación que precedió a la empleada luego en el mismo sentido por la propia Casa Blanca.