Yihadistas toman la ciudad histórica siria de Palmira

EU realiza primer ataque terrestre contra el EI, donde muere el mando Abu Sayyaf; a la par extremistas mantienen avance en localidad.

Damasco

Combatientes del grupo ultrarradical Estado Islámico (EI) entraron ayer en la histórica ciudad de Palmira, en Siria, país en el que las fuerzas especiales estadunidenses mataron a uno de sus responsables en una poco frecuente operación terrestre.

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH) explicó que el EI logró "el control de la mayor parte del norte de Palmira", clasificado como Patrimonio Mundial de la Humanidad por la Unesco, tras violentos combates con el ejército sirio.

La ciudad tiene además una importancia estratégica para los insurgentes, ya que su conquista abriría el camino hacia el desierto sirio, limítrofe con la provincia iraquí de Al Anbar.

En este avance hacia Palmira, el grupo extremista ejecutó en las últimas horas a decenas de civiles, al menos 49, incluidos niños, según el OSDH.

Más al este de Siria, Estados Unidos anunció ayer que sus fuerzas especiales mataron el viernes a un alto responsable del grupo yihadista y capturaron a su esposa en la primera operación de este tipo hecha pública por Washington.

Según el Pentágono, el dirigente del EI ayudaba directamente con las operaciones militares y financieras del grupo, así como en el tráfico de petróleo.

"Las fuerzas estadunidenses con base en Irak realizaron un operativo en el este de Siria para capturar a un alto mando del EI conocido como Abu Sayyaf y a su esposa Umm Sayyaf", dijo la vocera del Consejo de Seguridad Nacional estadunidense, Bernadette Meehan.

Este operativo terrestre es el primero contra el EI que EU reivindica explícitamente.

La incursión "permitió liberar a una joven yazidí (minoría de lengua kurda) que parecía ser esclava de la pareja", según Washington.

Una operación con "tropas sobre el terreno" es un recurso poco habitual por parte de Estados Unidos, que combate al EI con bombardeos desde el aire tanto en Siria como en Irak.

En el noroeste de Siria, al menos 48 civiles, entre ellos nueve niños, murieron en bombardeos aéreos del ejército sirio en tres ciudades de la provincia de Idlib controladas por fuerzas antigobierno, según el OSDH.

Las tropas del presidente sirio, Bashar Asad, sufren una serie de reveses en esta provincia, sobre todo tras la caída de la capital homónima y de la ciudad de Jisr al Chughur, en manos de una coalición de grupos islamistas y yihadistas.

En Irak, el gobierno envió refuerzos para intentar evitar que el grupo EI conquiste totalmente la ciudad de Ramadi, en un momento en que los yihadistas estrechan el cerco en torno a las últimas posiciones del ejército regular en esta ciudad, capital de la provincia de Al Anbar.