Yihadistas toman la sede del gobierno en Ramadi

La emisora Al Arabiya mostró imágenes de la huida del ejército.
Al menos 10 soldados murieron durante la batalla.
Al menos 10 soldados murieron durante la batalla. (Reuters)

Beirut

Combatientes de la milicia terrorista Estado Islámico (EI) invadieron ayer la ciudad iraquí de Ramadi, donde tomaron el último bastión gubernamental, según informaron fuentes militares.

Los yihadistas se hicieron del control del distrito de Malaab, en el sur de la ciudad, dos días después de haber logrado la toma de casi toda la ciudad, situada a unos 110 kilómetros al oeste de Bagdad, informó la misma fuente.

La emisora Al Arabiya informó que Ramadi se encuentra totalmente controlada por los yihadistas. El canal emitió imágenes que presuntamente muestran a fuerzas iraquíes huyendo de la ciudad.

Ramadi es la capital de la provincia de Anbar, la más importante del país, que se extiende desde la capital, Bagdad, hasta la frontera con Siria. La mayoría de su población es sunita.

"Daesh logró tomar el control sobre Malaab, considerada el último bastión de las fuerzas de seguridad en Ramadi, luego de enviar cientos de sus combatientes a ese distrito", dijo una fuente militar que pidió permanecer en el anonimato.

Al menos 10 soldados gubernamentales y combatientes de tribus aliadas murieron en los combates que precedieron a la toma del distrito por los yihadistas, añadió la fuente.

Las fuerzas de seguridad que lograron sobrevivir al ataque del Estado Islámico se retiraron del área, según medios iraquíes.

Además, las tropas gubernamentales se vieron forzadas a retirarse de una base militar en los suburbios del norte de Ramadi, después de que el lugar fuera asediado y atacado por combatientes del Estado Islámico, informó otra fuente militar.

El gobierno iraquí informó que enviará a combatientes chiitas aliados a la provincia de Anbar, tras el repliegue de sus fuerzas ante el avance del EI.

El primer ministro, Haider al Abadi, ordenó a los paramilitares que estén preparados para combatir a los yihadistas en Anbar, informó al Irakiya.

Los milicianos chiitas tuvieron un importante papel en la recuperación de varias áreas que habían caído en manos del grupo terrorista en Irak desde que las fuerzas gubernamentales, apoyadas por ataques aéreos liderados por Estados Unidos, lanzó una campaña militar el año pasado para expulsar al grupo radical sunita del país.

Hamid Hashem, miembro del consejo local de Ramadi, explicó hace unos días que la expansión de EI en la provincia se debe a que los yihadistas tienen acceso libre a las rutas de suministro que pasan por la frontera con Siria y a que tienen el control sobre la ciudad de Mosul, en el norte del país.