Yihadistas consolidan posiciones en oeste de Irak, Kerry llama a la unidad

Los rebeldes sunitas, que ejecutaron a 21 responsables locales entre el sábado y el domingo, siguen su avance en la frontera con Siria, país donde también combate contra el presidente Asad, ...
Voluntarios chiitas iraquíes de la Brigada Ashura participan hoy en un entrenamiento militar en la ciudad sagrada de Najaf, en el centro de Irak
Voluntarios chiitas iraquíes de la Brigada Ashura participan hoy en un entrenamiento militar en la ciudad sagrada de Najaf, en el centro de Irak (AFP)

Bagdad

Los insurgentes sunitas consolidaban este domingo sus posiciones en el oeste de Irak fronterizo con Siria, al mismo tiempo que el secretario de Estado estadunidense John Kerry, de visita en la región, hacía un llamado a la unidad para evitar que el país se hunda en el caos. Kerry inició hoy una gira por Oriente Medio y Europa para alentar a los jefes de Estado de la región a que utilicen su influencia para convencer al primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, de formar rápidamente un gobierno de unión nacional.

En el terreno, los insurgentes liderados por los yihadistas ultra radicales del Estado Islámico en Irak y el Levante (EIIL) conquistaron tres ciudades de la provincia occidental de Al Anbar: Al Qaim, Rawa y Aana. El ejército informó hoy que se retiró de estas localidades por razones "tácticas" para "redesplegarse". Sin embargo, según varios testigos, los insurgentes controlaban desde el sábado Al Qaim y su puesto fronterizo con Siria.

Según fuentes oficiales y médicas, los insurgentes ejecutaron a 21 responsables locales entre el sábado y el domingo en Rawa y Aana. Varios fueron asesinados el sábado, cuando los insurgentes sunitas liderados por el EIIL tomaron el control de dos ciudades en la carretera que va hacia la frontera siria, y los otros fueron ejecutados el domingo.

Las ejecuciones se produjeron luego de que el ejército iraquí se retirara de varias ciudades para, dijo, "redesplegarse". Estas localidades están cerca de la carretera que une Siria con la provincia iraquí de Al Anbar, en la que los insurgentes ya tomaron en enero Faluya, a 60 km al oeste de Bagdad, y de sectores de Ramadi, la capital de la provincia.

Cerca de Ramadi, un doble atentado dejó hoy seis muertos. Un atacante suicida detonó explosivos dentro de un edificio donde varias personas habían venido para presentar sus condolencias a la familia de un oficial fallecido en los combates en Al Qaim. Poco después, un coche bomba estalló en los alrededores.

Desde el principio de su ofensiva el 9 de junio, los insurgentes han tomado Mosul, la segunda ciudad más grande del país, gran parte de la provincia de Nínive (norte), de Tikrit y sectores de las provincias de Saladino (norte), Diyala (este) y Kirkuk (norte). Ahora siguen avanzando hacia el oeste. Los yihadistas del EIIL, que pretenden crear un estado islámico en una zona situada entre Irak y Siria, están también implicados en la guerra en el país de Bashar al Asad.

Como muestra del estrecho vínculo entre ambos conflicto, los yihadistas del EIIL utilizaron por primera vez en Siria Hummers blindados tomados al ejército iraquí en combates contra rebeldes en la provincia siria de Alepo, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH). En Mosúl, al igual que la ciudad siria de Raqa, el EIIL impuso nuevas reglas -- no al alcohol, a las drogas, al tabaco, las mujeres cubiertas y dentro de casa -- y comenzó un censo, según habitantes contactados por teléfono.

Pero los yihadistas no son vistos siempre de mala manera. "Es gente correcta, tratan bien a la población", explicó Um Abdala, una habitante de Mosul, quien huyó de la ciudad "porque el gobierno nos bombardea y corta el agua y la electricidad". Tras haber huido en los primeros días de la ofensiva de los insurgentes, las tropas gubernamentales intentan ahora retomar terreno. El domingo llevaron a cabo ataques aéreos en Tikrit (norte), en los que murieron al menos siete personas, y en Mosul.

Frente a la rápida ofensiva de los insurgentes sunitas, los líderes religiosos chiitas de Irak hicieron un llamado a los ciudadanos a tomar las armas para detener el avance del EIIL, que ha proclamado su intención de entrar en Bagdad y en las ciudades santas chiitas de Kerbala y Najaf, al sur de la capital.

En el ámbito diplomático, Kerry realizó hoy una visita sorpresa a Egipto, desde donde pidió a los dirigentes iraquíes superar las divisiones sectarias y afirmó que su país, que lideró en 2003 la invasión que derrocó a Sadam Husein, "no es responsable" de que Irak esté al borde del caos. La ideología del EIIL "es una amenaza no solo para Irak sino también para toda la región (...). Estamos en un momento crítico y debemos pedir a los dirigentes iraquíes que superen sus diferencias confesionales", dijo Kerry.

Kerry se dirigió luego a Jordania, antes de seguir su gira por Bruselas y París. Estados Unidos, que prometió enviar 300 consejeros militares para asistir al ejército iraquí, no oculta que desaprueba la política del primer ministro iraquí Nuri al Maliki, acusado de haber intensificado las divisiones entre confesiones religiosas.

"Estados Unidos no pretende elegir a nadie. Es el pueblo iraquí el que tiene que elegir a sus dirigentes", señaló Kerry desde El Cairo, pero a Washington le gustaría que Irak "encuentre un dirigente dispuesto a representar a todo el pueblo iraquí", añadió.